Cómo una bebida amazónica esquiva tus intestinos para alcanzar tu consciencia

¿Qué es exactamente la ayahuasca?

Durante siglos, en las profundidades de los bosques amazónicos se ha consumido una bebida amarga capaz de provocar náuseas intensas, visiones poderosas e incluso transformaciones profundas en quienes la toman. Se llama ayahuasca, y ha pasado de los rituales más secretos de la selva a los retiros de moda para buscadores espirituales occidentales.

La ayahuasca es una bebida psicodélica originaria de la cuenca amazónica, empleada en ceremonias chamánicas por comunidades indígenas de Brasil, Perú y Colombia, entre otros países. El brebaje se elabora cociendo durante horas dos ingredientes fundamentales:

  • La liana Banisteriopsis caapi – conocida simplemente como "la liana"
  • Las hojas de Psychotria viridis – llamada localmente chacruna

El secreto de su potencia reside en la interacción química entre ambas plantas. La chacruna contiene dimetiltriptamina (DMT), una sustancia psicodélica muy potente. En circunstancias normales, el sistema digestivo destruye el DMT casi de inmediato gracias a una enzima presente en la pared intestinal y el hígado: la monoaminooxidasa (MAO). Por eso, bajo condiciones habituales, el DMT nunca llega al cerebro.

Aquí entra en juego la liana: sus compuestos inhiben temporalmente la MAO. Al "desactivar" ese mecanismo de seguridad en los intestinos, el DMT logra pasar al torrente sanguíneo y, finalmente, alcanzar el cerebro.

La ayahuasca, en cierto modo, hackea el sistema digestivo para que una molécula psicodélica de gran potencia pueda llegar hasta la consciencia.

¿Qué ocurre después de beberla?

La ceremonia suele comenzar con una pequeña copa oscura de sabor amargo, terroso y generalmente desagradable. En cuestión de minutos, la mayoría de las personas empieza a notar los primeros efectos físicos.

La famosa purga: el vómito como "limpieza"

Las náuseas y los vómitos intensos son extraordinariamente frecuentes tras ingerir ayahuasca. En las tradiciones amazónicas, esto no se considera un efecto secundario, sino una parte esencial del ritual. La purga, según las creencias locales, libera "energías negativas" y bloqueos internos.

Desde una perspectiva médica, se trata de una fuerte sobrecarga del aparato digestivo combinada con un cóctel de sustancias psicoactivas que activan intensamente el sistema nervioso autónomo.

Efectos psicodélicos: desde patrones visuales hasta memorias olvidadas

Entre veinte y cuarenta minutos después de la ingesta, comienza la fase psicodélica para la mayoría de los participantes. Los investigadores distinguen dos grandes categorías de efectos:

  • Efectos centrales en el cerebro
    • Alteraciones visuales como destellos de luz y patrones geométricos
    • Percepción sensorial amplificada: colores, sonidos y tacto más intensos de lo normal
    • Experiencias emocionales profundas y confrontación con recuerdos del pasado
    • Alucinaciones complejas, como encuentros con personas o entidades
  • Efectos físicos "periféricos"
    • Aceleración del ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial
    • Respiración más rápida
    • Pupilas muy dilatadas
    • Temblores, sudoración o sensaciones de frío o calor intenso

Para participantes experimentados, la experiencia puede sentirse como un viaje interior controlado. Para viajeros occidentales sin experiencia previa, esa misma vivencia puede resultar abrumadora y aterradora, especialmente en un entorno desconocido, en la oscuridad y lejos de casa.

¿Qué revelan los escáneres cerebrales y la investigación científica?

Los neurocientíficos llevan años siguiendo la ayahuasca con enorme interés. El investigador Jordi Riba, trabajando en colaboración con el Hospital de Sant Pau, cartografió durante largo tiempo sus efectos sobre el cerebro humano.

Sus estudios arrojaron un resultado llamativo: dentro de las primeras 24 horas tras una sesión, las áreas cerebrales relacionadas con el sentido del "yo" parecen comunicarse con mayor intensidad con las regiones que procesan emociones y recuerdos autobiográficos. Esta mayor conectividad podría explicar por qué las personas hablan frecuentemente de:

  • Revivir eventos traumáticos con gran intensidad
  • Comprensión repentina de patrones en relaciones o comportamientos
  • Una especie de "reinicio" de la propia identidad

En personas con consumo más prolongado, los investigadores también observaron cambios en la estructura cerebral, especialmente en la corteza cingulada posterior (CCP). Esta zona es un nodo clave de la llamada "red neuronal por defecto", activa cuando la mente divaga, rumia o se vuelve hacia sí misma.

El uso continuado parece estar vinculado a adaptaciones estructurales en áreas cerebrales que sustentan la autorreflexión, la atención y el pensamiento interior.

Los científicos sospechan que estos cambios guardan relación con transformaciones duraderas en la personalidad, como mayor flexibilidad mental o una autoestima diferente. Aun así, las conclusiones firmes son prematuras: la mayoría de los estudios son pequeños y se realizan con usuarios voluntarios, no con participantes elegidos al azar.

Posibles aplicaciones terapéuticas

A pesar de esa cautela, el interés por la ayahuasca como herramienta frente a trastornos psíquicos graves no para de crecer. En estudios clínicos y entornos controlados, los investigadores detectan señales de posibles beneficios en tres grupos de personas:

  • Personas con adicciones
    En algunos participantes con dependencia prolongada de cocaína u opiáceos, el impulso hacia las sustancias disminuye notablemente tras varias sesiones. Los usuarios describen que la ceremonia les confronta con imágenes de su propio comportamiento y el daño que infligen a quienes les rodean.
  • Pacientes con depresión resistente al tratamiento
    En investigaciones pequeñas con personas que no responden a la medicación convencional, una parte reportó una reducción prolongada de los síntomas depresivos tras una o varias sesiones de ayahuasca. El efecto se mantuvo en algunos casos durante semanas.
  • Personas con traumas psíquicos severos
    La combinación de vivencias emocionales intensas y nuevas perspectivas sobre recuerdos antiguos parece ayudar a algunas personas a resignificar su pasado.

Los investigadores subrayan que el contexto es fundamental: el entorno, el acompañamiento y el seguimiento posterior parecen tan importantes como el propio brebaje.

¿Cuán peligrosa es la ayahuasca?

Las sustancias activas de la liana y las hojas se eliminan del organismo en la mayoría de los casos en pocas horas. En contextos tradicionales, donde chamanes experimentados controlan la dosis y la composición, las complicaciones físicas graves son relativamente infrecuentes.

Sin embargo, el panorama no es tan idílico. Los riesgos se presentan en varios frentes:

  • Interacciones con medicamentos – especialmente con antidepresivos como los ISRS y otras sustancias que actúan sobre el sistema serotoninérgico. La combinación puede desencadenar, en casos extremos, un síndrome serotoninérgico: un estado peligroso caracterizado por fiebre, agitación y arritmias cardíacas.
  • Vulnerabilidad psíquica preexistente – las personas con trastornos psicóticos, trastorno bipolar o antecedentes familiares de estos problemas tienen mayor riesgo de desestabilización o agravamiento prolongado de sus síntomas.
  • Proveedores poco fiables – en el circuito internacional de retiros se manipulan a veces las dosis o se añaden otras drogas. No existe ningún estándar de control ni certificación oficial.
  • Experiencias de pánico extremo – la sensación de "volverse loco" o de no poder regresar jamás a la realidad no es rara. Sin una guía adecuada, ese tipo de vivencias puede dejar secuelas durante años.

Quien tenga predisposición a la ansiedad o a trastornos mentales puede recibir una factura mental de meses tras una sola noche con ayahuasca.

Por qué los viajeros occidentales se llevan la mayor sorpresa

En muchas comunidades amazónicas, los niños crecen escuchando historias sobre plantas visionarias y presenciando rituales desde pequeños. Las experiencias encajan dentro de un sistema de creencias compartido, con normas y roles bien definidos.

Los mochileros y turistas espirituales occidentales, en cambio, suelen adentrarse en un ritual desconocido, en otro idioma, rodeados de extraños. Su marco de referencia es principalmente psicológico o espiritual, no religiosos-colectivo. Cuando el control se desvanece y la realidad se vuelve fluida, la experiencia puede resultar especialmente aterradora.

Qué tener en cuenta si estás considerando una ceremonia

Aunque la ayahuasca está regulada bajo distintas normativas en muchos países, algunas personas buscan acceder a ella en el extranjero o a través de encuentros semiunderground. Quien esté valorando dar ese paso debería revisar al menos estos aspectos con espíritu crítico:

  • Exige una evaluación médica previa y una lista clara de contraindicaciones.
  • Informa siempre de todos los medicamentos que tomas, especialmente antidepresivos o antipsicóticos.
  • Pregunta por la formación y la experiencia de los guías; no te conformes con referencias puramente "espirituales".
  • Comprueba si existen protocolos de atención y seguimiento tras la ceremonia.
  • No lo hagas porque esté de moda, sino solo si tu motivación es clara y bien meditada.

¿Qué significa realmente "psicodélico"?

El término psicodélico proviene del griego y significa algo así como "revelar la mente". Sustancias como el DMT, el LSD o la psilocibina de las setas potencian procesos normalmente inconscientes: recuerdos, emociones, asociaciones e imágenes de carácter simbólico. Por eso, heridas antiguas pueden emerger de golpe con nitidez, pero también pueden aflorar insights creativos o una sensación profunda de conexión con los demás.

En la ayahuasca se añade una capa extra: el marco tradicional del chamanismo, los cantos rituales llamados ícaros y toda la estructura ceremonial. Para algunos, esto lo hace más seguro y significativo; para otros, especialmente quienes desconocen la herencia cultural, resulta aún más desconcertante.

Impacto a largo plazo: desde cambios de carácter hasta una resaca de realidad

Una parte de los usuarios describe, tras una serie de sesiones, que su forma de estar en el mundo ha cambiado de manera duradera: más apertura, menos depresión, menor rigidez mental. Las investigaciones sobre estructura cerebral y actividad de redes neuronales ofrecen indicios de que detrás de eso pueden existir transformaciones realmente medibles.

También hay quienes salen decepcionados. Sin grandes revelaciones vitales, pero sí con náuseas, miedo y una desregulación emocional que puede durar semanas. El resultado depende de la salud de cada persona, del acompañamiento recibido, de las expectativas previas y de la disposición a trabajar después con lo vivido, por ejemplo en terapia.

Sustancias psicodélicas como la ayahuasca están en plena revalorización científica. Entre la sabiduría tradicional, el entusiasmo comercial y la esperanza psiquiátrica genuina crece un campo de investigación nuevo y apasionante. Quien se sienta atraído por relatos de curaciones milagrosas haría bien en acompañarlos de una buena dosis de escepticismo, recordando que una copa de té oscuro de la selva no ofrece atajos mágicos, pero sí puede intervenir de forma intensa en el cuerpo, el cerebro y la identidad.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

Scroll to Top