Las crêpes de patata del chef de televisión Laurent Mariotte son el nuevo éxito para las noches rápidas

Por qué estas crêpes de patata son completamente diferentes a lo que imaginas

Estas crêpes de patata se parecen más a pequeños tortitas esponjosas que a las finas y grandes versiones tradicionales. Sacian bien, se preparan fácilmente con ingredientes de despensa y funcionan igual de bien para una cena rápida entre semana que para un brunch tranquilo de fin de semana.

Lo que hace únicas a estas crêpes de patata

Cuando alguien piensa en crêpes, casi siempre imagina una lámina fina y grande que se enrolla con azúcar, chocolate o mermelada. La versión de Laurent Mariotte rompe completamente esa imagen. Sus crêpes son más gruesas, tiernas por dentro y adquieren un sabor rústico y reconfortante gracias a la patata.

Estas crêpes combinan lo mejor de las tortitas, el puré de patata y la comida reconfortante en una sola sartén.

La base no es la masa clásica de harina, leche y huevo, sino un cremoso puré de patata que se aligera con leche caliente. Eso les da una textura completamente distinta: menos elástica, más esponjosa y casi parecida a un bizcocho suave.

En la cocina francesa se utiliza el término parmentier cuando la patata ocupa el papel protagonista. Habitualmente aparece en gratinados o sopas, pero aquí esa misma filosofía se aplica a las crêpes. El resultado es una sensación familiar de tortita, pero con el relleno ya integrado dentro de la masa.

La base: cómo preparar la masa con patata

La receta está pensada para una cena familiar entre semana para cuatro personas. De media se necesitan unos treinta minutos de preparación y otros treinta de cocción. Si usas restos de puré ya hecho, el proceso es bastante más rápido.

Ingredientes necesarios para cuatro personas

  • 500 gramos de pulpa de patata cocida (de patatas hervidas, cocinadas en microondas o restos de puré)
  • 250 mililitros de leche caliente
  • 4 cucharadas de nata espesa (por ejemplo, crème fraîche)
  • 3 cucharadas de harina
  • 4 huevos
  • sal y pimienta al gusto para la versión salada
  • aceite neutro para freír
  • azúcar glas o coberturas dulces para la versión dulce

Las cantidades están pensadas para ser sencillas a propósito. La idea es clara: pocos ingredientes, grandes resultados. Puedes jugar con la harina y la nata para conseguir una masa algo más firme o más suave según tu preferencia.

Paso a paso: de la patata a la tortita dorada

El proceso es simple, pero algunos detalles marcan la diferencia entre unas tortitas pesadas y unas crêpes realmente esponjosas.

  • Cocer las patatas – Cuécelas o cocínalas hasta que estén bien blandas, o calienta brevemente los restos de puré que tengas.
  • Triturar bien – Pasa las patatas por un pasapurés o un molino de verduras para obtener un resultado muy liso. Los grumos harán la masa irregular.
  • Aligerar con leche – Ve añadiendo la leche caliente poco a poco mientras remueves el puré. Así obtendrás una masa espesa pero fluida.
  • Añadir la nata y la harina – Incorpora la nata espesa y la harina tamizada. La harina aporta cohesión y la nata da suavidad.
  • Los huevos, uno a uno – Bate los huevos y añádelos poco a poco. Remueve con calma hasta obtener una masa homogénea.
  • Sazonar – Para la versión salada, añade sal y pimienta. Deja reposar la masa unos minutos si puedes.
  • Cocinar – Calienta una fina capa de aceite en una sartén. Vierte pequeñas porciones de masa, como si fueran mini tortitas.
  • Dar la vuelta – Cocina a fuego medio hasta que la parte inferior esté dorada y la superior empiece a secarse. Dale la vuelta y dora el otro lado.

Piensa en círculos pequeños y gruesos, no en una gran crêpe fina; así conseguirás ese mordisco esponjoso y característico.

Si usas restos de puré de patata, reduces el tiempo de preparación considerablemente. Con unos 300 gramos de puré, necesitas apenas diez minutos para mezclar la masa y un cuarto de hora para cocinarla.

Cómo servir las crêpes de patata: del brunch a la cena de aprovechamiento

Lo mejor de estas crêpes es su versatilidad total: dulces, saladas, para el brunch, para cenar o simplemente para dar salida a los restos de la nevera.

Versiones dulces para el desayuno, brunch o postre

Su textura suave las hace perfectas con coberturas ligeras y frescas. Para la versión dulce, simplemente omite la sal y la pimienta o úsalas en cantidad mínima.

  • Una fina capa de azúcar glas para una opción sencilla y clásica
  • Frutos rojos, rodajas de plátano o trocitos de manzana salteada
  • Yogur o queso fresco para un desayuno más fresco y ligero
  • Sirope o sirope de arce para un brunch de estilo americano

Como la masa contiene patata, estas crêpes llenan bastante. Dos o tres unidades acompañadas de fruta suelen ser suficientes como desayuno completo.

Versión salada como comida completa

Con sal, pimienta y coberturas saladas, la misma pila de crêpes se convierte en una cena completa y satisfactoria. El sabor de la patata combina muy bien con muchos clásicos de la cocina cotidiana.

Las combinaciones más populares son:

  • Con beicon crujiente o daditos de jamón
  • Con cebolla pochada y queso rallado que se funde sobre las crêpes calientes
  • Con restos de carne asada o pollo, cortados en trozos pequeños
  • Con una ensalada fresca de canónigos, pepino y aliño de mostaza

Sirve las crêpes como base y pon varios cuencos con ingredientes en la mesa; así cada comensal monta su combinación ideal.

De esta manera, con una sola masa consigues fácilmente una cena familiar variada y sin necesidad de pasar horas en la cocina.

La receta perfecta para cocinar sin desperdiciar

Los platos de patata generan frecuentemente sobras: medio cazo de puré, unas patatas cocidas de más, alguna patata olvidada en la nevera. Para estas crêpes, precisamente esas sobras son el ingrediente ideal.

Tipo de sobra Cómo utilizarla
Puré de patata sobrante Mezclar directamente con leche, nata, harina y huevo hasta obtener la masa
Patatas cocidas Chafar o pasar por el pasapurés y continuar con la receta
Restos de carne o verdura Picar fino y usar como cobertura o relleno en las crêpes saladas

Las propias crêpes también se conservan bien. Déjalas enfriar por completo y guárdalas tapadas en la nevera. En una sartén caliente con un poco de aceite se calientan rápidamente y recuperan ese exterior crujiente tan apetecible.

Trucos prácticos para unas crêpes de patata aún mejores

Con algunos ajustes sencillos puedes adaptar la receta al gusto, a necesidades dietéticas o a lo que tengas disponible en casa.

  • Para más esponjosidad – Monta las claras a punto de nieve por separado e incorpóralas con movimientos envolventes a la masa.
  • Menos harina – Si quieres una versión más apta para personas con intolerancia al gluten, sustituye parte de la harina por maicena o harina sin gluten.
  • Añadir hierbas aromáticas – Cebollino picado fino, perejil o tomillo aportan mucho carácter a las crêpes saladas.
  • Queso en la masa – Un puñado de queso curado rallado integrado en la masa las hace más sabrosas e intensas, perfectas para acompañar una ensalada.

Para los niños funciona muy bien hacerlas pequeñas, casi como unos poffertjes holandeses a gran escala. Los adultos suelen preferir ejemplares algo más grandes y consistentes que admitan más relleno.

Por qué esta tendencia está arrasando tan rápido

El éxito de este tipo de platos no es casual. Encajan perfectamente con la forma en que muchos hogares cocinan hoy en día: rápido, casero, con atención al aprovechamiento de los alimentos y con ese toque especial que recuerda a un restaurante.

Las patatas son económicas, duran mucho tiempo y están presentes en casi cualquier cocina. Usarlas de esta manera transforma un ingrediente aparentemente básico en algo sorprendentemente moderno y versátil. Quien prepara una vez esta pila de crêpes de patata gruesas y suaves se da cuenta enseguida de que acaba de añadir una nueva receta imprescindible a su repertorio habitual.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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