Por qué las flexiones clásicas resultan tan difíciles para muchas mujeres
La instrucción estándar en cualquier gimnasio suena sencilla: manos justo debajo de los hombros, codos pegados al cuerpo, cuerpo en línea recta como una tabla. Para muchos hombres funciona perfectamente. Pero para muchas mujeres esa postura resulta incómoda, agotadora y a veces directamente dolorosa en hombros y muñecas.
El problema no es solo la diferencia de fuerza. También influyen las diferencias estructurales entre el cuerpo masculino y el femenino. Un factor clave es el llamado ángulo de carga del codo: el ángulo natural que forma el antebrazo respecto al brazo cuando el brazo cuelga relajado a lo largo del cuerpo.
- En muchos hombres, el brazo cae prácticamente en línea recta hacia abajo.
- En muchas mujeres, el antebrazo se desvía ligeramente hacia afuera.
- Cuando ese ángulo es pronunciado, los médicos lo denominan cúbito valgo.
Colocar a alguien con un cúbito valgo marcado en la posición clásica de flexión obliga al hombro a adoptar una rotación antinatural. Eso exige más fuerza, genera inestabilidad y aumenta el riesgo de irritación en hombro y codo.
Una buena postura para las flexiones debe adaptarse a la alineación ósea y a las líneas musculares de cada cuerpo, no a un ideal diseñado en su día para los hombres.
¿Qué son exactamente las "flexiones en V" que se han hecho virales?
En los vídeos que circulan por las redes, entrenadoras e influencers muestran una alternativa llamativa. Los brazos ya no se mantienen pegados al tronco, sino que forman una ligera V con la parte superior del cuerpo cuando se mira desde arriba.
Así es la flexión en V
Los puntos clave de la técnica son los siguientes:
- Manos ligeramente más separadas que el ancho de los hombros.
- Manos giradas levemente hacia afuera, no apuntando directamente al frente.
- Los codos forman un ángulo de aproximadamente 45 a 60 grados respecto al tronco, creando una forma de V o W vista desde arriba.
- Hombros hacia abajo y ligeramente hacia atrás, con el pecho activo en todo momento.
Quienes defienden esta variante aseguran que el ejercicio se siente más estable desde el primer momento. En particular, muchas mujeres notan menos tensión en la parte frontal del hombro y son capaces de realizar más repeticiones con mayor control.
¿Son realmente mejores las flexiones en V para las mujeres?
Médicos deportivos y entrenadores coinciden de forma sorprendente en un punto: la postura clásica de "codos pegados al cuerpo" no es la mejor opción para todo el mundo. Un ángulo de entre 45 y 60 grados entre el brazo y el tronco se considera hoy en día la posición intermedia más segura y eficiente para una flexión estándar.
Ese ángulo se adapta bien a la dirección de las fibras del músculo pectoral y distribuye la carga de manera equilibrada entre pecho, hombros y tríceps. Y esto no aplica únicamente a las mujeres, sino también a los hombres.
La regla más importante en las flexiones: mantén los hombros controladamente hacia atrás y evita que suban hacia las orejas.
Para las mujeres, que de media tienen menos masa muscular en hombros y parte superior de los brazos, una posición algo más abierta suele ofrecer una palanca más favorable. Un médico deportivo lo comparó con las agujas de un reloj: colocar las manos aproximadamente en la posición de "diez y diez" facilita la activación del tríceps sin que los hombros absorban todo el impacto.
Aspectos que conviene vigilar
Algunas influencers van demasiado lejos y giran las manos casi hacia los lados. Los entrenadores profesionales advierten de este error: en ese caso, la carga se desplaza en exceso hacia los hombros y la parte superior de la espalda, en lugar de recaer sobre el pecho y el tríceps. Quien ya tenga hombros o cuello sensibles puede sufrir molestias importantes.
Unas reglas prácticas sencillas:
- ¿Sientes un dolor agudo o punzante en la parte delantera del hombro? Probablemente el codo está demasiado abierto hacia afuera.
- ¿Notas tensión principalmente en el pectoral y en la parte posterior del brazo? Entonces la alineación suele ser correcta.
- ¿Escuchas o sientes "chasquidos" en el hombro o el codo? Para y corrige la postura.
¿Qué músculos trabaja cada variante?
La flexión en V no es ningún ejercicio mágico y radicalmente nuevo, sino una adaptación inteligente dentro del amplio espectro de variantes que ya existen. Cada posición de los brazos pone el énfasis en distintos grupos musculares:
| Variante | Posición de los brazos | Músculos principales |
|---|---|---|
| Flexión de tríceps cerrada | Codos pegados al tronco | Tríceps, músculos del core, menos pecho |
| Flexión en V (45–60 grados) | Brazos en diagonal hacia afuera | Pectoral, tríceps, hombros en apoyo |
| Flexión ancha | Manos mucho más separadas que los hombros | Pectoral superior, parte frontal del hombro |
Sin un objetivo claro, saltar entre decenas de variantes de TikTok solo genera confusión. Quien busca brazos más fuertes obtendrá mejores resultados con un ángulo de brazo más cerrado. Quien quiera una parte superior del cuerpo más definida en torno al pecho y los hombros puede beneficiarse mucho de la posición en V.
Cómo empezar con las flexiones en V de forma segura
Para quien mira el suelo y piensa "esto es imposible para mí", las adaptaciones no son señal de debilidad, sino de inteligencia al entrenar. El movimiento es el mismo; lo que cambia es el ángulo de partida.
- Comienza apoyándote contra una pared o en una encimera firme.
- Pasa después a un banco o escalón, de modo que el cuerpo quede más inclinado.
- Solo en una fase posterior baja al suelo con la postura de tabla completa.
- Mantén la forma en V en todas las variantes: manos algo más abiertas, ligero ángulo en los codos.
Quien ya lleva tiempo entrenando puede usar la flexión en V como variante principal y añadir una o dos series de flexiones de tríceps para desarrollar mayor fuerza en los brazos. Así no solo se construye una silueta más definida, sino también articulaciones sanas y resistentes.
¿Cuándo conviene pedir ayuda profesional?
No todos los cuerpos reaccionan igual. Alguien con articulaciones hipermovilizadas o con lesiones previas de hombro tiene consideraciones muy distintas a alguien que simplemente quiere combatir la rigidez provocada por horas frente al ordenador. Algunas señales de que la orientación de un profesional puede ser útil:
- Después de las flexiones sientes principalmente dolor cervical o dolor de cabeza tensional.
- La zona lumbar se hunde constantemente, por corta que sea la serie.
- Has tenido en el pasado una luxación de hombro, tendinitis o fractura.
Un entrenador con experiencia puede detectar en un minuto si la posición de las muñecas, la línea de los hombros o la tensión del core necesitan ajustes. Una sola sesión breve puede rendir más que semanas de prueba y error siguiendo retos virales.
Lo que debes saber sobre las flexiones y las articulaciones
Las flexiones se consideran un ejercicio "sencillo", pero en realidad exigen una gran coordinación. El omóplato, la caja torácica, la columna vertebral y las muñecas trabajan al unísono. Las posturas inadecuadas pueden sobrecargar los tendones con el tiempo, mientras que una técnica bien adaptada actúa precisamente como elemento protector.
Algunos consejos adicionales para unas flexiones saludables, con o sin posición en V:
- Distribuye conscientemente el peso hacia el centro de la mano y no solo hacia la muñeca.
- Contrae el abdomen como si fueras a recibir un golpe suave en el estómago.
- No te "derrumbes" completamente en la posición baja; mantén la tensión en pecho y hombros.
- Si las muñecas son sensibles, practica sobre los puños o con soportes específicos para flexiones.
Quien comprende cómo trabajan juntos articulaciones y músculos saca más partido de cada repetición. La popularidad de las flexiones en V pone de manifiesto algo importante: los ejercicios merecen adaptarse a cuerpos reales, no a ilustraciones de libros de fitness anticuados. Eso abre la puerta a variantes que fortalecen y se sienten bien, especialmente para mujeres a quienes durante años se les dijo simplemente que "debían esforzarse más".













