Por qué en abril es mejor no usar el horno entre las 18:00 y las 22:00

Un gran cambio en las horas baratas y caras de la electricidad

Una profunda reforma en el sistema de horas valle y punta está encareciendo considerablemente la electricidad durante la tarde-noche. Para millones de hogares con tarifa doble, esto significa que preparar un plato al horno a la hora de cenar puede convertirse en un gasto importante, especialmente entre las 18:00 y las 22:00.

Las nuevas normas sobre las horas baratas y caras de la luz

El gestor de la red francesa Enedis y el regulador energético han rediseñado por completo el esquema de horas valle. Con el sistema tarifario TURPE 7, cada día cuenta con ocho horas de electricidad a precio reducido, pero ya no distribuidas de forma aleatoria a lo largo del día, sino con franjas mucho más definidas.

El nuevo modelo funciona así:

  • Al menos 5 horas nocturnas consecutivas con tarifa reducida, entre las 23:00 y las 7:00
  • Como máximo 3 horas valle adicionales durante el día, entre las 11:00 y las 17:00
  • Ninguna hora valle en la tarde-noche, donde antes a menudo sí existían descuentos

El esquema anterior, en el que las horas valle podían ir de las 7:00 a las 11:00 de la mañana o de las 17:00 a las 23:00, desaparecerá como tarde a finales de 2027. Los hogares irán migrando progresivamente al nuevo perfil tarifario.

Para quienes ya han sido migrados al nuevo sistema: entre las 18:00 y las 23:00, durante el período de verano, no existe ninguna hora valle. Todo computa como tarifa cara.

Por qué el horno por la noche se convierte en la opción más costosa

La franja horaria de las 18:00 a las 22:00 siempre ha sido el momento de mayor demanda en la red eléctrica. La gente llega a casa, enciende la calefacción, los fogones y el horno, las luces se encienden en todas partes y se ponen en marcha televisores y ordenadores. A veces, además, hay un coche eléctrico conectado al cargador.

Precisamente ese bloque de alta demanda es el que las autoridades y los gestores de red quieren desincentivar haciéndolo económicamente menos atractivo. Al quedar excluidas las horas valle en ese período, el consumidor paga el precio máximo por cada kilovatio hora.

Con las tarifas reguladas para 2025, eso equivale aproximadamente a:

  • Unos 0,2146 € por kWh en horas punta
  • Aproximadamente 0,1696 € por kWh en horas valle

Esa diferencia de alrededor del 20% puede parecer modesta, pero se nota con fuerza cuando los electrodomésticos de mayor consumo se usan principalmente durante las horas caras.

Un horno eléctrico consume mucha energía en poco tiempo. Quien hornea y asa principalmente entre las 18:00 y las 22:00 está concentrando su consumo justo en la franja más cara del día.

Los expertos señalan que una tarifa doble solo resulta verdaderamente rentable si se traslada al menos el 30% del consumo a las horas valle. Generalmente, los aparatos implicados son:

  • Calentador de agua eléctrico o termo
  • Lavadora y secadora
  • Cargador de vehículo eléctrico

El horno se olvida con frecuencia en esta lista, aunque también supera con facilidad los 2.000 vatios de consumo. Quien prepara gratinados, pizzas o asados cada noche notará pronto el impacto en la factura anual.

Abril marca el inicio del «modo verano»

A partir del 1 de abril comienza el denominado período de verano, que se extiende hasta el 31 de octubre. Durante esos meses, las horas ventajosas se desplazan en parte hacia el mediodía, justo cuando la producción solar alcanza su punto máximo.

En términos concretos, esto implica:

  • Las horas valle nocturnas se mantienen entre las 23:00 y las 7:00
  • Las 3 horas diurnas con descuento deben caer completamente entre las 11:00 y las 17:00
  • Entre las 18:00 y las 23:00 no se permiten horas valle bajo ningún concepto

Para quienes ya están en el nuevo esquema, surge un patrón llamativo: la comida del mediodía puede prepararse de forma relativamente económica, pero la cena, no. La electricidad para cocinar a mediodía puede costar hasta un 20% menos por kWh que para el plato de horno al comienzo de la tarde-noche.

La comida se traslada a las horas baratas; la cena cae definitivamente en el bloque caro. Esto invierte por completo los hábitos culinarios tradicionales.

Cómo reorganizar el uso del horno de forma inteligente

Muchos hogares están respondiendo con ajustes en sus rutinas de cocina. Una estrategia muy extendida consiste en aprovechar las horas valle del mediodía para preparar grandes cantidades de comida en el horno y limitarse a recalentar por la tarde-noche.

La cocina en lotes como herramienta de ahorro energético

Con el batch cooking se combinan varios platos en una sola sesión de horno. Con el consumo de un único precalentamiento y horneado, se preparan comidas para varios días. Algunos ejemplos prácticos:

  • Un martes por la tarde: lasaña, una bandeja de verduras asadas y un guiso de pollo al horno al mismo tiempo
  • Durante el fin de semana: precocer varias bases de pizza o quiche para terminarlas rápidamente más adelante
  • Asar grandes cantidades de patatas o boniatos para reutilizarlos a lo largo de la semana

Por la noche, el horno solo necesita encenderse un momento, o basta con el microondas o la freidora de aire para llevar la comida a temperatura. Así, la mayor parte del consumo intensivo se desplaza a las horas baratas.

Configurar el contador inteligente y programar los electrodomésticos

Los hogares con un contador inteligente, como el Linky en Francia, pueden consultar fácilmente sus horas valle en la pantalla del aparato o en su área de cliente en línea. Allí se puede ver exactamente qué franjas horarias son más ventajosas.

Muchos electrodomésticos modernos permiten programarse para arrancar automáticamente durante las horas valle. Esto aplica a la lavadora, el lavavajillas y el termo eléctrico, pero también a algunos hornos con función de inicio diferido. Coordinando los ciclos de cocina y lavado, se saca mayor partido a la tarifa doble.

¿Qué impacto tiene esto en la factura energética?

Para un hogar medio, el nuevo reparto de horas valle puede funcionar en dos sentidos. Quien no cambie nada y siga horneando alegremente por las tardes puede descubrir que la tarifa doble le resulta menos ventajosa de lo esperado.

Sin embargo, si se traslada el consumo activo a la noche y al mediodía, el resultado puede ser incluso más favorable que antes, dado que la diferencia de precio entre horas punta y valle está claramente establecida. El horno juega un papel visible en este cálculo, puesto que suele estar encendido durante períodos prolongados a alta temperatura.

El gran ahorro reside en los hábitos: no se trata necesariamente de cocinar menos, sino de planificar mejor cuándo el horno realmente necesita estar caliente.

Aspectos adicionales a tener en cuenta al reorganizar el consumo

Quien desplace su consumo eléctrico también debe considerar la seguridad y el confort. Dejar el horno en marcha de noche mientras todo el mundo duerme no es recomendable por razones de seguridad. La franja del mediodía plantea menos problemas, ya que suele haber alguien en casa para supervisarlo.

Otro factor a tener en cuenta es el clima interior. En los meses más cálidos, un horno funcionando a pleno rendimiento a mediodía puede elevar notablemente la temperatura del hogar, justo cuando fuera ya hace calor. En esas épocas, conviene recurrir más a ollas, slow cookers o freidoras de aire, que generan menos calor residual en la cocina.

Por último, los hogares con paneles solares pueden sacar un beneficio adicional. Quienes cocinan hacia el mediodía aprovechando su propia energía solar combinan el efecto de las horas valle con la electricidad generada por ellos mismos. El horno funciona entonces en parte con luz solar gratuita, lo que amortigua el encarecimiento de las tarifas al inicio de la tarde-noche.

La conclusión es clara: el momento en que se enciende el horno tiene cada vez más influencia en la factura anual. Unos pocos ajustes sencillos en los horarios de cocina, el aprovechamiento inteligente de las horas centrales del día y la programación de los electrodomésticos marcan a menudo la diferencia, sin necesidad de dar la vida cotidiana completamente la vuelta.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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