Una granja del norte de Francia busca jardines para 3.000 gallinas descartadas

Miles de gallinas esperan un nuevo hogar

Estos animales han completado su ciclo productivo en la industria, pero todavía son capaces de poner huevos durante años en un jardín particular. Los vecinos de la zona, e incluso personas dispuestas a viajar desde los Países Bajos, pueden recogerlas y darles una segunda oportunidad de vida.

Una granja en el norte de Francia ofrece 3.000 gallinas en adopción

En Mory-Montcrux, localidad del departamento de Oise en el norte de Francia, un gallinero alberga cerca de 3.000 gallinas ponedoras listas para marcharse. No al matadero, sino a casas particulares con espacio en el jardín. La iniciativa está organizada junto a amantes de los animales que quieren evitar que estas aves sean sacrificadas prematuramente.

En la industria avícola la lógica es implacable: tras uno o dos años, la producción de huevos cae y la gallina queda económicamente "amortizada". Para las grandes explotaciones resulta más rentable sustituirlas por gallinas jóvenes de alta productividad. Los animales mayores se destinan habitualmente al mercado de la carne.

Quien tenga unos pocos metros cuadrados de jardín y un gallinero sólido puede rescatar una gallina y recoger sus propios huevos frescos cada mañana.

La granja de Mory-Montcrux ha optado esta vez por un camino diferente: las gallinas se ofrecen en adopción de forma progresiva, para que puedan campear tranquilamente durante varios años más.

Cómo funciona el proceso de adopción

Los interesados pueden inscribirse con antelación y acudir a la granja en una fecha acordada. Allí eligen una o varias gallinas y se las llevan directamente a casa. Los animales están acostumbrados a convivir en grupo y generalmente se adaptan bien a la vida en común.

Por cada gallina se solicita una pequeña aportación económica que cubre, entre otras cosas:

  • los gastos de transporte y logística de la iniciativa
  • el cuidado de los animales durante las últimas semanas en la explotación
  • el material necesario para cargarlos y distribuirlos de forma segura

La contribución suele ser inferior a lo que se pagaría por una gallina joven de afición en los Países Bajos. La organización subraya que la adopción no pretende generar beneficio económico, sino repartir los costes de manera justa y mantener la participación accesible para todos.

Por qué estas gallinas aún tienen mucho que ofrecer

En las granjas profesionales todo gira en torno a la cantidad de huevos anuales. Cuando una gallina cae por debajo de cierto umbral, es reemplazada. Pero eso no significa que el animal esté físicamente agotado. Al contrario: muchas de estas gallinas pueden seguir poniendo a un ritmo tranquilo durante años después de su "jubilación".

En un jardín privado el listón es mucho más bajo. Unos pocos huevos a la semana ya suponen una ganancia considerable. Las gallinas se benefician de más espacio, luz natural, baños de arena y restos de cocina; el propietario obtiene huevos frescos y una presencia animada en el jardín.

Mientras un granjero mira sobre todo la producción anual de huevos, una familia simplemente ve un animal vivo que todavía puede disfrutar de una buena vida.

Esperanza de vida de una gallina adoptada

Las gallinas ponedoras industriales suelen tener entre 16 y 24 meses cuando se ofrecen en adopción. Con buenos cuidados pueden vivir entre dos y cuatro años más, a veces incluso más tiempo. La producción de huevos disminuye gradualmente, pero no se detiene de golpe. El proceso suele desarrollarse así:

Etapa ¿Qué puedes esperar?
Primer año tras la adopción Puesta regular, a veces casi a diario por gallina en primavera y verano.
Segundo año Menos huevos, sobre todo de forma estacional; períodos de descanso más frecuentes.
A partir de entonces Algún huevo ocasional; las gallinas pasan a ser más "mascotas" que productoras.

Qué necesitas para tener gallinas en el jardín

Adoptar una gallina es una experiencia gratificante, pero requiere preparación. La organización insiste en que estos animales no son productos de usar y tirar. Necesitan espacio, protección y atención diaria.

Requisitos básicos para una buena vida de gallina

  • Espacio exterior seguro: una zona vallada en el jardín o un corral con suficiente sombra y rincones secos.
  • Un gallinero resistente: protección frente a zorros, martas, rapaces y gatos. Cerrar el gallinero por la noche es imprescindible.
  • Alimentación adecuada: pienso para ponedoras o mezcla de cereales, complementado con restos de verdura, gravilla y agua fresca siempre disponible.
  • Higiene: limpiar el gallinero con regularidad para evitar malos olores y enfermedades.

Para familias con niños, las gallinas pueden ser una forma sencilla y cercana de relacionarse con los animales. Son menos exigentes que un perro, pero responden a las personas, acuden cuando se les llama con comida y muestran comportamientos claramente observables. Los niños descubren de dónde vienen sus huevos del desayuno y aprenden de manera natural sobre el bienestar animal.

Por qué están creciendo este tipo de iniciativas de adopción

Acciones como la de Mory-Montcrux se enmarcan en una tendencia más amplia. En varios países europeos están surgiendo iniciativas que dan una segunda oportunidad a gallinas ponedoras, pero también a cabras, conejos o vacas lecheras, en manos de particulares. Cada vez más consumidores sienten incomodidad ante el hecho de que animales sanos sean sacrificados por "producir demasiado poco".

Para los agricultores, colaborar con este tipo de iniciativas también puede resultar beneficioso. Reduce la percepción negativa del sector y demuestra que sí existe sensibilidad hacia el bienestar animal. Al mismo tiempo, la realidad económica no desaparece: una explotación no puede mantener a todos sus animales indefinidamente. La adopción ofrece entonces una solución intermedia razonable.

Ventajas e inconvenientes para los adoptantes

Quien adopta una gallina procedente de una granja industrial no se lleva a casa el mismo animal que una gallina joven de raza de un criador aficionado. Existen diferencias claras que conviene conocer.

  • Puntos a favor: rescatas un animal, recibes huevos casi de inmediato, pagas poco y contribuyes a reducir el desperdicio alimentario.
  • Aspectos menos favorables: las gallinas pueden mostrarse tímidas al principio, en ocasiones tienen el plumaje deteriorado por las condiciones de alojamiento anteriores, y su esperanza de vida restante es menor que la de una pollita joven.

Quienes han adoptado gallinas en el pasado señalan que el aspecto mejora con rapidez. Con espacio, sol y buena alimentación las plumas vuelven a crecer y la cresta recupera su color rojo intenso. La diferencia entre el primer día y unos meses después suele ser sorprendente.

Consejos prácticos para quienes estén interesados

Mory-Montcrux se encuentra en el norte de Francia y está a pocas horas en coche desde el sur y el centro de los Países Bajos. Quienes deseen participar en este tipo de iniciativa desde los Países Bajos pueden informarse con antelación sobre fechas, disponibilidad de animales y condiciones. Conviene indicar siempre hasta dónde se está dispuesto a viajar y cuántos animales se pueden acoger de forma responsable.

Para el transporte son necesarias jaulas con cierre o cajas de cartón resistentes, con orificios de ventilación y una capa de sustrato en el suelo. Procura que los animales no queden expuestos al sol directo durante el trayecto y, en días calurosos, viaja preferiblemente a primera hora de la mañana o al caer la tarde.

Al llegar a casa, deja que los nuevos inquilinos se instalen tranquilamente en el gallinero, con comida y agua al alcance. Solo cuando estén adaptados, permíteles explorar el corral bajo supervisión. Si ya tienes otras gallinas, presenta a las recién llegadas de forma gradual para minimizar los conflictos.

Cada vez más municipios en los Países Bajos contemplan favorablemente el mantenimiento de unas pocas gallinas en el jardín. Consulta siempre la normativa local sobre ruido, número de animales y posibles restricciones en zonas residenciales densas. Con un poco de preparación, las gallinas adoptadas pueden animar el jardín durante años, reducir el desperdicio de alimentos y hacer que ese huevo del desayuno tenga un sabor mucho más satisfactorio.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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