Una trampa inesperada se esconde en tu jardín
Mientras la mayoría de las personas se afana en podar, cortar el césped y regar, sin darse cuenta está creando en su jardín un refugio perfecto para las serpientes. Un utensilio de lo más habitual resulta ser un lugar sorprendentemente favorito para estos reptiles, especialmente cuando el termómetro empieza a subir.
A partir de marzo, las serpientes vuelven a moverse
Cuando las temperaturas se elevan y los días se alargan, las serpientes recuperan su actividad. En nuestras latitudes, esto suele ocurrir a partir de marzo, aunque depende bastante de las condiciones meteorológicas de cada año. Durante el invierno, muchas especies entran en una especie de letargo. En cuanto el sol gana fuerza, comienzan a buscar lugares donde el calor persiste durante más tiempo.
Las serpientes se encuentran cómodas a temperaturas de entre 25 y 30 grados. Por eso buscan rincones cálidos y resguardados donde puedan calentarse sin exponerse a peligros. Los jardines ofrecen una gran variedad de estos espacios, entre ellos:
- Setos tupidos y arbustos densos que proporcionan sombra y protección
- Montones de hojas secas o restos vegetales que retienen el calor del suelo
- Herramientas de jardín abandonadas que acumulan calor y crean oquedades ideales para esconderse
¿Qué herramienta debes retirar de inmediato?
Las mangueras de riego enrolladas son uno de los objetos más atractivos para las serpientes. Su forma tubular y la temperatura que acumulan cuando están expuestas al sol las convierten en un refugio casi perfecto. Una manguera dejada en el suelo puede albergar una serpiente sin que lo notes.
Lo mismo ocurre con lonas, alfombras de jardín o plásticos extendidos sobre el terreno. Estos elementos retienen el calor del suelo por debajo y crean un microclima cálido y oscuro, exactamente lo que una serpiente necesita para descansar o incluso para depositar sus huevos.
Cómo reducir el riesgo en tu jardín
Tomar algunas medidas sencillas puede marcar una gran diferencia. No se trata de eliminar a estos animales, que en muchos casos son completamente inofensivos y beneficiosos para el ecosistema, sino de evitar que se instalen en zonas de paso frecuente.
- Guarda siempre las mangueras enrolladas en un lugar cerrado o elevado
- Recoge lonas, telas o plásticos después de usarlos
- Mantén el césped corto y despeja los rincones con mucha vegetación acumulada
- Evita dejar herramientas tiradas directamente sobre el suelo durante días
La prevención es la mejor estrategia. Un jardín ordenado no solo resulta más agradable a la vista, sino que también reduce considerablemente los escondrijos disponibles para estos reptiles.













