Pareja francesa jubilada viaja y hace la compra con ayuda del Estado y genera debate

Una pareja mayor asegura viajar sin preocupaciones, hacer la compra con tranquilidad y llegar a fin de mes gracias a un complemento que el Estado ingresa puntualmente cada mes en su cuenta.

No se trata de un premio de lotería ni de una herencia oculta. Es un sistema oficial de solidaridad diseñado para personas mayores con pensiones bajas. En 2026 este mecanismo sufre pequeños ajustes, pero para ciertos matrimonios sigue siendo un salvavidas generoso: juntos pueden recibir más de 1.600 euros al mes, sufragados en gran parte por el Estado.

Una pareja que apenas trabajó y aun así ingresa más de 1.600 euros

El matrimonio jubilado del que tanto se habla en Francia trabajó muy poco o directamente nunca lo hizo de manera oficial. Por eso acumularon prácticamente ningún derecho de pensión. Sin embargo, mes tras mes reciben más de 1.600 euros, con los que, según reconocen ellos mismos, cubren sus gastos cotidianos, escapadas y hasta pequeños viajes.

La clave de su situación es una prestación de garantía para mayores con pocos recursos. Esta ayuda complementa su pensión mínima o inexistente hasta alcanzar una cantidad mínima establecida por ley. Para quienes conviven en pareja, ese techo se fija en 2026 en 1.620,18 euros al mes.

Una pareja que entre los dos percibe 1.000 euros de pensión puede recibir más de 600 euros adicionales cada mes a través de este sistema de solidaridad.

En la práctica, esto significa que las parejas con derechos de pensión bajos o nulos, siempre que cumplan los requisitos, reciben un apoyo estructural mensual. Mientras algunos mayores luchan por pagar la factura de la luz, este matrimonio puede hacer la compra con calma y darse algún que otro capricho, "a costa del Estado", como ellos mismos reconocen con cierta provocación.

Cómo funciona esta prestación de solidaridad para mayores en 2026

La prestación nació como una especie de "ingreso mínimo por edad". Se trata de un complemento para quienes han alcanzado la edad de jubilación pero no disponen de ingresos propios suficientes. El Estado analiza lo que entra en cada hogar y cubre la diferencia hasta el importe legalmente establecido.

Importes y límites de ingresos para parejas

En 2026 los máximos vigentes en Francia son los siguientes:

  • Persona mayor soltera: hasta 1.043,59 euros al mes
  • Pareja (independientemente de si están casados, con pareja registrada o simplemente conviven): hasta 1.620,18 euros al mes

No son cantidades fijas que todo el mundo recibe de forma automática. La prestación funciona de manera diferencial: primero se suman todos los ingresos del hogar y luego se abona la diferencia hasta el importe máximo.

Ingresos mensuales conjuntos de la pareja Complemento mensual de solidaridad Total tras el complemento
1.000 euros 620,18 euros 1.620,18 euros
1.400 euros 220,18 euros 1.620,18 euros
1.620,18 euros o más 0 euros al menos 1.620,18 euros

La pareja del ejemplo obtiene una parte importante de su presupuesto mensual directamente de esta prestación. El complemento se divide entre ambos cónyuges según los ingresos individuales de cada uno, pero el cálculo se realiza tomando como base el techo de ingresos conjunto.

¿Quién dentro de una pareja puede solicitarla?

El requisito fundamental es la edad. En la mayoría de los casos, hay que tener como mínimo 65 años. En determinadas circunstancias el límite baja hasta los 62 años, por ejemplo en casos de:

  • Incapacidad laboral reconocida oficialmente
  • Discapacidad grave
  • Condición de excombatiente

Al menos uno de los miembros de la pareja debe residir en Francia durante la mayor parte del año, concretamente un mínimo de nueve meses. La forma jurídica de la relación no importa: casados, con pareja civil registrada o convivientes de larga duración, en todos los casos se considera la unidad familiar en su conjunto.

Para el Estado lo que cuenta es la convivencia diaria, no el estado civil oficial.

Los ingresos totales de la pareja no pueden superar el límite de 1.620,18 euros mensuales. Si en función de los últimos tres meses los ingresos lo superan ligeramente, se analiza también el período de los últimos doce meses para contemplar trabajos estacionales o picos de ingresos puntuales.

Ingresos que computan y los que quedan fuera del cálculo

No todos los euros cuentan de la misma manera. El Estado considera los ingresos estructurales y los relacionados con el patrimonio, pero deja fuera del cálculo ciertas prestaciones sociales.

Lo que sí computa

  • Pensiones básicas y pensiones complementarias
  • Posibles salarios derivados de continuar trabajando a una edad avanzada
  • Rentas de alquiler u otros rendimientos inmobiliarios
  • Ingresos procedentes de ahorros e inversiones

Lo que queda fuera del cálculo

  • Ayudas al alquiler y subsidios de vivienda
  • Prestaciones por cuidados de larga duración o por discapacidad
  • Prestaciones familiares y otras ayudas vinculadas a los hijos
  • El valor de la vivienda habitual donde reside la pareja

El complemento de solidaridad puede combinarse con una pequeña pensión o con una prestación de viudedad. Lo que no es compatible son otras prestaciones mínimas, como la destinada a personas con incapacidad total. En una pareja en la que uno de los miembros ya percibe ese tipo de ayuda, a veces hay que elegir cuál resulta económicamente más ventajosa.

El proceso de solicitud: mucho papeleo, pero un impacto enorme

La pareja del ejemplo tuvo que preparar en su momento un expediente voluminoso, pero ahora recoge sus frutos cada mes. La solicitud se tramita a través de los organismos de pensiones o del ayuntamiento, dependiendo del historial laboral de los solicitantes.

Los documentos habituales que debe aportar una pareja son, entre otros:

  • Documentos de identidad y, si procede, permisos de residencia de ambos miembros
  • Justificante de la relación: libro de familia, certificado de pareja registrada o declaración de convivencia
  • Resúmenes de los últimos cobros de pensión y demás ingresos
  • Certificados de prestaciones sociales recibidas, como ayudas de vivienda o cuidados
  • Número de cuenta bancaria a nombre de uno o ambos miembros de la pareja

La prestación comienza normalmente a partir del primer día del mes siguiente a la recepción del expediente completo. Quien entrega un documento que faltaba con retraso retrasa involuntariamente la fecha de inicio del cobro.

Herencia y fallecimiento: ¿qué ocurre después?

El complemento de solidaridad cesa con el fallecimiento, pero puede dejar una sombra económica sobre los herederos. En ciertos supuestos, el Estado puede recuperar parcialmente las cantidades abonadas a cargo de la herencia.

Para los fallecimientos producidos en 2026 la norma es clara: solo cuando el patrimonio neto del fallecido supere aproximadamente los 108.586 euros (o 150.000 euros en algunos territorios de ultramar) podrá reclamarse la devolución. Si el patrimonio está por debajo de ese umbral, la herencia queda íntegramente en manos de los beneficiarios.

Quien deja poco patrimonio no tiene que temer que sus hijos reciban facturas inesperadas del Estado.

En el caso de las parejas la situación es especialmente delicada: si uno de los cónyuges fallece y el otro sigue viviendo en la casa, una posible venta posterior podría superar ese límite. Calcular bien el valor del inmueble y del resto de bienes evita sorpresas desagradables para la siguiente generación.

Por qué algunos matrimonios viven tranquilamente con esta ayuda y otros ni siquiera la solicitan

El matrimonio jubilado que cuenta abiertamente cómo viaja y hace la compra gracias a este sistema demuestra lo poderosa que puede ser una prestación mínima bien aprovechada. Al mismo tiempo, muchos otros mayores no la utilizan aunque tendrían pleno derecho a hacerlo.

  • Vergüenza por "depender del Estado"
  • Desconocimiento de la existencia de la prestación
  • Temor a que se reclame la devolución tras el fallecimiento
  • Rechazo hacia los formularios y la burocracia administrativa

Para los mayores con ingresos reducidos puede merecer la pena enfrentarse a ese papeleo. Un complemento de varios cientos de euros al mes transforma radicalmente el día a día: una comida caliente, una buena calefacción y alguna salida ocasional dejan de ser un lujo para convertirse en algo alcanzable.

Quienes piensan en sus años venideros harían bien en informarse con antelación sobre qué apoyos económicos existen en su propio país, qué condiciones exigen y qué repercusión tienen sobre el patrimonio y la herencia. Una conversación con un trabajador social, un asesor de pensiones o una ventanilla de información puede aclarar muchas dudas y evitar que derechos legítimos queden sin ejercer durante años.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

Scroll to Top