Por qué debes retirar ese objeto del jardín si no quieres encontrarte con serpientes

Mientras los primeros días soleados invitan a volver al jardín, sin darte cuenta se está formando un refugio perfecto para serpientes justo al lado de tu terraza.

La mayoría de los dueños de jardines no sospechan que un utensilio completamente cotidiano ofrece exactamente lo que las serpientes buscan en primavera: calor, sombra y tranquilidad. Con unos pocos cambios sencillos puedes reducir notablemente las posibilidades de un encuentro inesperado, sin necesidad de ponerte en modo pánico y revolucionar todo el jardín.

La primavera en el jardín: el momento exacto en que las serpientes despiertan

Entre mediados de marzo y finales de mayo, las serpientes salen de su hibernación. En esos momentos su cuerpo está frío y lento, y necesitan temperaturas de entre 25 y 30 grados para moverse con agilidad. Por eso buscan lugares donde el calor solar quede retenido, pero sin quedar completamente expuestas a la vista.

En muchos jardines, las zonas de transición son las más apreciadas: bordes junto a setos, muros bajos, vallas, montones de ramas o franjas de hierba alta. En esos puntos convergen varios factores favorables: algo de humedad, rincones oscuros, protección frente al viento y, sobre todo, escasa presencia humana.

En países con un clima similar al nuestro se registran anualmente cientos o incluso miles de mordeduras, principalmente de especies venenosas como la víbora. Las primaveras cálidas, los veranos secos y la expansión urbanística acercan cada vez más al ser humano y a las serpientes. Precisamente cuando la gente sale a cortar el césped, arreglar los arriates y limpiar la terraza, las serpientes buscan activamente nuevos refugios.

Donde tú ves un práctico accesorio de jardín, una serpiente ve un refugio cálido y listo para usar a pocos metros de su zona de caza.

Este objeto aparentemente inofensivo actúa como un imán para las serpientes

El elemento más subestimado del jardín es la manguera que se deja suelta en el suelo. Especialmente cuando permanece enrollada formando un cilindro compacto, sobre el césped o junto a algún murete.

Esa manguera enrollada crea un microclima ideal por varias razones:

  • El material se calienta rápidamente bajo el sol
  • El rollo retiene ese calor durante mucho tiempo, sobre todo al final de la tarde
  • La condensación y el agua residual generan cierta humedad extra
  • El color de la manguera suele mimetizarse con el césped y la tierra, proporcionando camuflaje adicional

Para una serpiente, ese es un lugar seguro y discreto donde calentarse permaneciendo oculta tanto de depredadores como de personas. Quien coge la manguera sin fijarse puede encontrarse de repente cara a cara con un animal que se siente amenazado.

Las serpientes son animales de sangre fría, o más exactamente, dependen de la temperatura exterior para regular su cuerpo. Apenas generan calor propio. Por eso los lugares compactos, semisombreados y cálidos del jardín resultan enormemente atractivos para ellas. Una manguera gruesa sobre el suelo funciona en la práctica casi como un radiador plano pegado al terreno.

Las especies más grandes no venenosas, como la culebra de collar, tan común en España, también aprovechan con gusto estos rincones. Estos animales pueden alcanzar fácilmente metro y medio de longitud y necesitan más espacio para enroscarse.

Otros objetos problemáticos: desde lonas de obra hasta chapas onduladas

El riesgo no se limita a la manguera del jardín. Todo tipo de materiales planos y oscuros dejados en el suelo generan el mismo tipo de microclima. Por ejemplo:

  • Lonas oscuras de obra o de protección
  • Chapas onduladas de metal
  • Planchas de fibrocemento sobre tierra o grava
  • Puertas viejas o tablones dejados temporalmente en el suelo

Bajo ese tipo de materiales se forma un espacio estrecho y oscuro con poco viento y, frecuentemente, una temperatura más alta que la del exterior. Las mediciones muestran que la temperatura bajo una lona negra expuesta al sol puede llegar a unos 28 grados cuando fuera apenas hay 15. Precisamente esa diferencia convierte el lugar en un refugio muy atractivo para los reptiles.

La solución suele ser sencilla: no dejes materiales planos durante mucho tiempo directamente sobre el suelo; ponlos en vertical o elévales con palets o caballetes. En cuanto circula más aire y entra luz por debajo, el atractivo del lugar para las serpientes disminuye considerablemente.

Rincones desordenados y leñeras: paraíso para presas y serpientes

Cerca del grifo exterior suele acumularse todo tipo de cosas: botas de agua, regaderas, cubos, cajas viejas, herramientas mojadas, lonas enrolladas. Todos esos huecos atraen ratones y otros animales pequeños, y donde hay presas, las serpientes aparecen inevitablemente.

Los montones de leña también tienen su papel. Si la madera descansa directamente sobre la tierra, se forman grietas y espacios oscuros donde tanto roedores como reptiles se sienten cómodos. Elevar la leña al menos veinte centímetros del suelo —sobre piedras, vigas o un soporte— crea una capa de aire mucho menos atractiva como escondite.

Cuantos menos rincones oscuros y húmedos haya a ras de suelo, menores serán las posibilidades de que las serpientes elijan tu jardín como lugar habitual.

Así reduces las posibilidades de una sorpresa desagradable con la manguera

Quien trabaja regularmente en el jardín puede eliminar gran parte del riesgo adoptando unos pocos hábitos. No hace falta ser experto en animales para lograrlo.

  • Enrolla la manguera tras cada uso en un soporte de pared o en un carrete con ruedas.
  • No dejes la manguera escondida entre hierba alta; mantenla visible y libre de vegetación.
  • Camina con calzado resistente o botas por las zonas más silvestres del jardín.
  • Inspecciona visualmente la manguera en toda su longitud antes de cogerla.
  • Repara las fugas de agua, ya que la humedad y los charcos atraen insectos y animales pequeños.

Cuando vayas a mover una plancha, una lona o un montón de materiales, levántalos siempre hacia ti para que el propio objeto actúe como escudo. No metas nunca la mano bajo una pila desconocida sin ver qué hay debajo. Es preferible usar un palo o un rastrillo para comprobar primero si hay algo escondido.

Protección legal y convivencia con las serpientes en el jardín

En muchos países europeos, incluida España, todas las serpientes autóctonas están protegidas por la legislación de conservación de la naturaleza. Matarlas, capturarlas o molestarlas intencionadamente está prohibido. Sus refugios y lugares de reproducción también quedan amparados por estas normas.

La mayoría de las serpientes solo muerden cuando se sienten acorraladas o son agarradas directamente. Las especies venenosas como la víbora utilizan la mordedura como último recurso defensivo. Las especies inofensivas, en cambio, intentan escabullirse en cuanto detectan vibraciones o pasos.

Si alguien es mordido por una serpiente y no sabe con certeza de qué especie se trata, lo más recomendable es acudir de inmediato al médico de cabecera o a urgencias. Mantener la calma, mover lo menos posible la zona afectada y no realizar cortes ni intentar succionar el veneno reduce el riesgo de complicaciones.

Cómo mantener tu jardín amigable para la fauna

Un jardín sin rincones ocultos resulta aburrido y perjudicial para insectos, erizos, sapos y pájaros. La clave está en disponer los refugios de manera que no tengas que pasar constantemente por ellos ni meter la mano en su interior. Un montón de ramas al fondo del jardín, un pequeño rincón pedregoso o un hotel de insectos apenas representan riesgo alguno siempre que se dejen tranquilos.

Si quieres reducir la presencia de serpientes pero mantener espacio para otros animales, pueden ayudarte estas medidas:

  • Bordes de hierba corta junto a los caminos y la terraza, mientras el fondo puede ser más silvestre
  • Zonas de trabajo ordenadas alrededor del grifo, la puerta del cobertizo y el área de juegos
  • Leñeras elevadas y mangueras colgadas correctamente
  • Lonas de protección que se plieguen y guarden en vertical tras su uso

Quien tenga un jardín grande y campestre puede plantearse crear una «zona de descanso» a la que las personas apenas accedan. Allí pueden quedarse hojas, piedras y ramas muertas. Las serpientes prefieren ese tipo de rincón tranquilo antes que la animada terraza junto a la puerta trasera.

Siendo más consciente del impacto de objetos aparentemente simples —la manguera del jardín, una lona oscura o una plancha de metal olvidada— puedes influir discretamente en qué animales se sienten atraídos por tu espacio. No es necesario ahuyentar ni matar a ningún animal; moverlo unos metros, colgarlo o elevarlo del suelo ya es suficiente para modificar el microclima y hacer que el lugar resulte mucho menos interesante para las serpientes.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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