El gigantesco cohete Artemis II rueda hacia la plataforma de lanzamiento para su histórico vuelo lunar

Un viaje de 11 horas hacia la plataforma 39B

Tras un lentísimo traslado nocturno por el Centro Espacial Kennedy, la combinación del cohete Space Launch System y la cápsula Orion ha quedado finalmente instalada en su posición. Con esto arranca la fase más tensa de todo el proceso: la que precede al primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en décadas, concebido como ensayo general para un regreso permanente a la superficie lunar.

El conjunto Artemis II no tiene nada de ordinario. Con la cápsula Orion y la torre de lanzamiento incluidas, la estructura alcanza casi 98 metros de altura. Para mover semejante coloso, la NASA utiliza un vehículo de transporte especial conocido como crawler-transporter 2.

Este aparato se desplaza más despacio que un peatón: alrededor de 1,3 kilómetros por hora. El recorrido de casi 6,5 kilómetros hasta la plataforma 39B requirió más de 11 horas. Durante todo el trayecto, los ingenieros monitorizaron sin descanso las vibraciones, la carga estructural y la estabilidad del conjunto.

Con la llegada a la plataforma 39B comienza la última ronda de pruebas y preparativos antes del lanzamiento previsto para las primeras semanas de primavera.

Este desplazamiento supone la culminación de meses de trabajo en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos, donde se unieron los distintos segmentos del cohete, los propulsores auxiliares y la cápsula Orion. Cada cable, cada válvula y cada escudo térmico fue revisado y medido con precisión milimétrica.

Las verificaciones finales antes del gran salto

Ahora que el cohete está en la plataforma, comienza un calendario estricto de comprobaciones que incluye lo siguiente:

  • Pruebas de los sistemas de comunicación entre el cohete, la cápsula y el control de vuelo
  • Simulaciones de cuenta atrás y procedimientos de emergencia
  • Cargas de prueba con oxígeno líquido e hidrógeno líquido
  • Inspecciones del sistema de protección contra rayos y de la torre de lanzamiento

Solo cuando todas estas etapas se completen sin contratiempos graves se dará luz verde para iniciar oficialmente la cuenta atrás de la misión.

Qué hará exactamente la misión Artemis II

Artemis II representa el primer vuelo tripulado del programa Artemis. La misión tiene una duración aproximada de diez días y llevará a cuatro astronautas en un viaje alrededor de la Luna para después regresar a la Tierra. No aterrizarán en la superficie lunar, pero pondrán a prueba todo lo necesario para hacerlo de forma segura en misiones posteriores.

La tripulación está compuesta por los siguientes miembros:

Rol Nombre Organización
Comandante Reid Wiseman NASA
Piloto Victor Glover NASA
Especialista de misión Christina Koch NASA
Especialista de misión Jeremy Hansen Agencia Espacial Canadiense (CSA)

El vuelo gira en torno a tres objetivos principales: verificar que el potente cohete SLS puede transportar personas de forma fiable, comprobar que todos los sistemas a bordo de la cápsula Orion funcionan en conjunto correctamente, y evaluar cómo responde la tripulación durante un viaje más allá del cinturón de seguridad que rodea la Tierra.

Artemis II será la primera vez desde la era Apolo que seres humanos se aventuren tan lejos de nuestro planeta.

Una vuelta a la Luna, no un simple ida y vuelta

Tras el lanzamiento, el cohete se encenderá en varias fases para colocar a Orion en órbita terrestre. Después, una potente maniobra de propulsión catapultará la nave hacia la Luna. La cápsula trazará un amplio arco por detrás del satélite, sin llegar a aterrizar, y emprender el regreso hacia la Tierra.

A lo largo del trayecto, los astronautas evaluarán entre otras cosas:

  • El funcionamiento de la navegación y el piloto automático a grandes distancias
  • La eficacia del sistema de soporte vital para gestionar el aire, el agua y la temperatura
  • Las comunicaciones mediante antenas de espacio profundo, con el consiguiente retardo en las señales de radio
  • La protección térmica durante la abrasadora reentrada en la atmósfera terrestre

Cada dato registrado y cada anotación en el diario de a bordo ayudará a la NASA a reducir los riesgos del siguiente vuelo: Artemis III.

Por qué Artemis II va mucho más allá que los planes lunares anteriores

El programa Artemis es algo más que un homenaje nostálgico al Apolo. Esta vez, la NASA aspira a construir una presencia permanente en las inmediaciones de la Luna, con pequeñas bases en la superficie y una estación espacial en órbita lunar denominada Gateway.

Para lograrlo hace falta un enfoque gradual. Artemis II ocupa exactamente el punto intermedio de ese camino: lo suficientemente ambiciosa para generar aprendizajes reales, pero con margen suficiente para introducir ajustes antes del primer alunizaje tripulado.

Los datos recabados por Artemis II constituirán el manual de instrucciones para un futuro en el que las misiones lunares sean tan habituales como los vuelos a la Estación Espacial Internacional.

La NASA trabaja en estrecha colaboración con socios internacionales y empresas privadas. Canadá aportará, por ejemplo, brazos robóticos para futuras plataformas lunares, mientras que compañías como SpaceX desarrollan módulos de aterrizaje que eventualmente llevarán a astronautas directamente a la superficie de la Luna.

El trampolín hacia Marte

Gran parte de la tecnología desarrollada para Artemis tiene a Marte como horizonte implícito. Entre las innovaciones más destacadas se encuentran:

  • Cohetes de gran potencia capaces de lanzar cargas pesadas en una sola misión
  • Cápsulas diseñadas para mantener a las tripulaciones sanas durante largos periodos
  • Sistemas de reciclaje de agua y aire que reducen la necesidad de grandes reservas
  • Procedimientos para gestionar situaciones de emergencia lejos de la Tierra

La Luna funciona como un laboratorio de pruebas relativamente cercano. Si algo falla, el camino de regreso se mide en días, no en meses. Eso hace que el salto hacia Marte, cuando llegue el momento, resulte considerablemente menos incierto.

El calendario de actividades a partir de ahora

Con el cohete ya en la plataforma 39B, todo gira en torno a una planificación meticulosa. En las próximas semanas, la NASA ejecutará una lista de verificación con un orden estricto, ya que algunas pruebas solo pueden comenzar una vez aprobadas las fases anteriores.

Los hitos más importantes incluyen:

  • Prueba completa del sistema con el cohete bajo tensión eléctrica y todos los ordenadores en línea
  • Ensayo de vestimenta húmeda: carga de combustible y cuenta atrás hasta momentos antes del encendido, sin llegar a lanzar
  • Inspección final de los escudos térmicos, los sellos y los sistemas de paracaídas de Orion
  • Una revisión global en la que directivos y equipos de seguridad emiten su veredicto definitivo

Solo tras esa evaluación conjunta se asignará a la misión una fecha de lanzamiento oficial dentro del margen temporal previsto.

Lo que Artemis II nos dice sobre el presente y el futuro

Las misiones lunares pueden parecer algo lejano, pero ejercen una influencia real en múltiples sectores aquí en la Tierra. Las tecnologías desarrolladas para Artemis suelen acabar aplicándose en otros ámbitos: materiales más ligeros para la aviación, paneles solares más eficientes o sistemas de navegación aún más precisos.

Además, Artemis II ilustra perfectamente cómo la exploración espacial es hoy una empresa verdaderamente internacional. La presencia del astronauta canadiense Jeremy Hansen pone de manifiesto que el acceso a las carreras espaciales ya no pasa exclusivamente por las grandes potencias tradicionales. Para quienes ahora contemplan estudios técnicos o científicos, este es un ejemplo concreto de que las oportunidades en el sector espacial se multiplican y se distribuyen por todo el mundo.

Para quienes quieran seguir la misión de cerca, familiarizarse con términos como SLS, Orion o ventana de lanzamiento hará que las retransmisiones en directo y las actualizaciones resulten mucho más comprensibles. Quien entiende cuántos pasos preceden al momento en que se pulsa el botón de lanzamiento contempla esos espectaculares minutos de despegue con ojos completamente distintos.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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