El nuevo acuerdo de pensiones desde 2027 frena considerablemente los ingresos extra antes de los 67 años y endurece las reglas

Un cambio que transforma por completo la jubilación anticipada

Lo que hoy parece una fórmula atractiva para complementar la pensión, dentro de tres años será bastante menos rentable. Las normas sobre trabajar después de jubilarse van a sufrir una transformación radical. Quienes cuenten con ingresos adicionales antes de los 67 años tendrán que replantearse sus planes por completo.

Qué cambia exactamente el 1 de enero de 2027

En Francia, cientos de miles de futuros jubilados se enfrentarán a partir de 2027 a unas nuevas reglas sobre la compatibilidad entre trabajo y pensión. La reforma quedó incluida en el presupuesto de la Seguridad Social aprobado a finales de 2025, pero su alcance es enorme.

El eje central de la reforma es que el sistema pasa a organizarse en torno a tres franjas de edad bien definidas:

  • Antes de los 64 años
  • Entre los 64 y los 67 años
  • A partir de los 67 años

El Gobierno quiere reducir el número de personas que se benefician ampliamente de trabajar junto a su pensión y orientar el sistema hacia las rentas más modestas.

Un informe del Tribunal de Cuentas francés ya advertía en 2025 de que combinar trabajo y jubilación resultaba relativamente costoso para las arcas públicas. Con las nuevas normas, París aspira a lograr ahorros que podrían alcanzar casi 2.000 millones de euros en 2030.

Antes de los 64 años: ganar dinero extra prácticamente no sirve de nada

La medida más drástica afecta a quienes prevén jubilarse antes de los 64 años y quieren seguir trabajando a la vez. En teoría sigue siendo posible, pero económicamente no tiene ningún sentido.

La lógica es tan sencilla como contundente: cada euro que se gane trabajando se descuenta íntegramente de la pensión. El ingreso total permanece idéntico, haga lo que haga el jubilado.

Si ganas 500 euros trabajando junto a tu pensión, tu prestación baja exactamente 500 euros. Tu renta total no varía ni un céntimo.

Un ejemplo concreto ilustra el impacto real:

  • Pensión mensual: 2.000 euros
  • Salario adicional por trabajo: 500 euros al mes
  • Resultado con la nueva normativa: la pensión baja a 1.500 euros, el total sigue siendo 2.000 euros

El mensaje del legislador es inequívoco: antes de los 64 años, la prioridad debe estar en la jubilación parcial o en continuar trabajando a jornada completa, no en cobrar la pensión entera y sumar un empleo aparte.

Entre los 64 y los 67 años: reducción parcial de los ingresos extra

Quienes hayan alcanzado la edad legal de jubilación —64 años— pero todavía no los 67, que es cuando se accede a la pensión completa sin penalización, entran en un régimen intermedio. Pueden seguir trabajando junto a su pensión, pero con límites.

El Gobierno introduce un sistema de reducción parcial ligado a un umbral de ingresos. Ese umbral se fijará mediante una resolución específica y se ha anunciado en algo más de 7.000 euros anuales.

Todo lo que se gane por encima de ese límite se recorta a la mitad de la pensión percibida.

Cómo funciona el nuevo cálculo en la práctica

Imaginemos que un jubilado de entre 64 y 67 años gana 9.000 euros al año trabajando además de cobrar su pensión. Si el umbral está en 7.000 euros, se produce un exceso de 2.000 euros.

  • Umbral: 7.000 euros al año
  • Ingresos por trabajo: 9.000 euros al año
  • Cantidad que supera el límite: 2.000 euros
  • Reducción de la pensión: el 50% de 2.000 euros = 1.000 euros menos

En definitiva, trabajar sigue compensando, pero mucho menos que ahora. Los euros extra que se ganen por encima del umbral no llegan íntegros al bolsillo.

Desaparece el período de espera al volver con el antiguo empleador

Un detalle relevante en esta franja de edad: quienes decidan regresar a trabajar con su anterior empresa ya no tendrán que esperar un período de carencia. Esa espera obligatoria queda eliminada. Según el legislador, la reducción económica hace innecesario mantener ese plazo.

A partir de los 67 años: libertad total para seguir trabajando

Para quienes hayan cumplido los 67 años, la situación mejora notablemente. A esa edad se podrá combinar libremente la pensión con cualquier ingreso laboral, sin límite máximo sobre lo que se puede ganar.

A partir de los 67 años: sin techo, sin período de espera, pensión y salario pueden sumarse sin restricción alguna.

Esto supone una ampliación respecto a las normas actuales, que todavía imponen una espera de seis meses cuando alguien regresa con el mismo empleador tras jubilarse. Para las generaciones futuras de pensionistas, esa limitación desaparece por completo.

Por qué esta reforma genera tanta controversia

Juristas especializados y expertos en pensiones se muestran muy críticos. Señalan que el sistema actual es bastante popular y ayuda a muchas personas a mantener su nivel de vida. En 2019, más de medio millón de franceses aprovecharon la posibilidad de seguir trabajando tras jubilarse.

Los defensores de la reforma la presentan como una medida social, ya que enfoca el sistema hacia las rentas más bajas y elimina las ventajas de las que disfrutaban los ingresos más altos. Al mismo tiempo, persigue un ahorro significativo en el presupuesto de pensiones.

Riesgo de trabajo informal y soluciones creativas

Los críticos temen que una parte de los trabajadores mayores de entre 64 y 67 años opte por formas de empleo menos transparentes. Si trabajar legalmente apenas aporta beneficio económico neto, la tentación de no declarar todos los ingresos puede crecer.

Cuando trabajar horas extra apenas genera más renta neta, aumenta la inclinación a cerrar acuerdos "de palabra" fuera del sistema oficial.

Esto no solo perjudica a las arcas del Estado, sino también a la protección social de los propios trabajadores. Las horas no declaradas, por ejemplo, no cuentan para acumular derechos ni para estar cubierto en caso de enfermedad o accidente.

Qué significa esto para quienes están a punto de jubilarse

Para los cincuentones y los primeros sesentones en Francia, la planificación estratégica de la jubilación cambia de forma radical. Quien contaba con combinar una jubilación anticipada con trabajar unos días a la semana verá cómo sus cálculos se transforman a partir de 2027.

Algunas preguntas clave que ya están sobre la mesa:

  • ¿Sigue siendo rentable jubilarse cuanto antes?
  • ¿Vale la pena seguir trabajando en el empleo principal hasta después de los 64 años?
  • ¿Hay que ahorrar más a través de productos privados para compensar las nuevas restricciones?
  • ¿Es más inteligente aguantar hasta los 67 años y luego combinar sin límites?

Contexto adicional: en qué consiste exactamente combinar trabajo y pensión

La posibilidad de compatibilizar trabajo y pensión existe desde los años cuarenta del siglo pasado, aunque las reglas han cambiado prácticamente en cada década. La idea básica es que alguien cobra su pensión pero permanece activo en el mercado laboral, por ejemplo en un puesto más liviano o con menos horas.

En muchos países, también en los Países Bajos, se plantean los mismos debates. Los gobiernos quieren que los trabajadores mayores sigan en activo más tiempo, pero a la vez necesitan contener el gasto en pensiones. Francia opta ahora claramente por un modelo que desplaza los incentivos económicos hacia trabajar después de la edad de jubilación completa.

Lecciones prácticas para quien está pensando en su propia jubilación

Aunque estas normas concretas son francesas, el debate toca de cerca a cualquier lector que piense en su futuro financiero. La edad de jubilación no para de retrasarse y las posibilidades de acumular ingresos se van ajustando de forma sutil pero constante. Quien solo mire la pensión oficial corre el riesgo de perderse detalles fundamentales.

Algunas lecciones prácticas que merece la pena tener en cuenta:

  • Analiza distintos escenarios: parar antes, seguir trabajando a tiempo parcial o prolongar la vida laboral
  • Infórmate sobre las normas fiscales que afectan a los ingresos adicionales tras la jubilación
  • Estudia instrumentos complementarios, como rentas vitalicias o acuerdos de jubilación parcial con el empleador
  • Ten en cuenta el riesgo político: las reglas pueden cambiar radicalmente en pocos años

Quien quiera mantener su nivel de vida después de dejar de trabajar ya no puede fiarse únicamente de la edad oficial de jubilación. Al igual que en Francia, en otros países las reglas del juego avanzan también hacia trabajar más tiempo, reservando la mayor libertad para edades más avanzadas.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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