Google quiere igualar al Face ID con el Pixel 11 por fin

Un sistema de reconocimiento facial completamente nuevo para el Pixel 11

Según información filtrada, el futuro Pixel 11 contará con una forma de reconocimiento facial totalmente renovada. Este sistema promete funcionar de manera rápida y fiable incluso en condiciones de poca luz, y podría extenderse también a los Chromebooks.

¿Qué es exactamente el Proyecto Toscana?

Internamente, Google denomina a esta iniciativa Proyecto Toscana. Se trata de un sistema avanzado de reconocimiento facial que ya no depende únicamente de la cámara frontal, sino que incorpora sensores adicionales, probablemente basados en tecnología infrarroja. El objetivo es claro: desbloquear tu teléfono o portátil sin complicaciones, tanto si estás bajo la luz del sol como tumbado en el sofá a medianoche.

Según fuentes cercanas a Google, el Proyecto Toscana funciona con una velocidad comparable a la del Face ID del iPhone, incluso en entornos con muy poca iluminación.

La tecnología se está probando en dos frentes distintos:

  • Un dispositivo Pixel con un agujero perforado estándar en la pantalla para la cámara frontal
  • Dos Chromebooks con cámaras externas y componentes electrónicos visibles, claramente hardware de prueba

Este último detalle revela que Google tiene una visión mucho más amplia que la del simple teléfono de bolsillo. La compañía quiere convertir el reconocimiento facial en la llave maestra de todo su ecosistema de dispositivos.

Por qué Google lleva tanto tiempo por detrás del Face ID

Desde que Apple presentó el Face ID en el iPhone X en 2017, los fabricantes de Android han luchado por ofrecer una respuesta equivalente. La mayoría de los dispositivos Android utilizan principalmente la cámara frontal, a veces combinada con algunos trucos de software. Eso funciona razonablemente bien con buena iluminación, pero falla en situaciones de penumbra, contraluz o cuando el usuario lleva gafas de sol.

Pixel 4: muchas promesas y una vida muy corta

Google ya intentó dar una respuesta seria con el Pixel 4 en 2019. Aquel dispositivo contaba con un sistema elaborado que combinaba sensores 3D, infrarrojos e incluso un chip de radar integrado en el marco superior de la pantalla. El teléfono reaccionaba con rapidez, desbloqueaba de forma instantánea y reconocía rostros desde múltiples ángulos.

Sin embargo, ese enfoque desapareció ya con el Pixel 5. Los usuarios se quedaron sin una explicación convincente de por qué Google había abandonado el sistema. La impresión generalizada fue que la tecnología resultaba demasiado cara o demasiado compleja para producirla a escala masiva.

Del Pixel 7 al 10: excelente con luz, muy limitado en la oscuridad

Con el Pixel 7 regresó el desbloqueo facial, pero en una versión muy recortada. Sin sensores 3D avanzados, solo la cámara frontal apoyada en software inteligente. Funcionaba perfectamente en oficinas o en exteriores, pero en un dormitorio oscuro o en un tren nocturno el sistema rápidamente cedía el paso al escáner de huellas dactilares.

Los Pixel 8, 9 y 10 recibieron actualizaciones que mejoraron la fiabilidad y añadieron compatibilidad con Google Pay y aplicaciones bancarias. Aun así, un punto débil persistía de forma obstinada: en cuanto bajaba el nivel de luz, la precisión se deterioraba considerablemente.

El Proyecto Toscana apunta exactamente a ese talón de Aquiles: un reconocimiento facial seguro que no se desmorona en cuanto se apaga la luz.

¿Qué revelan las primeras pruebas del Proyecto Toscana?

Según un tester anónimo en Mountain View, Google ha realizado demostraciones internas del Proyecto Toscana en las que se han evaluado condiciones de iluminación muy variadas: desde fluorescentes intensos hasta una oscuridad casi total.

La fuente destaca tres aspectos llamativos:

  • Velocidad: el desbloqueo sería aproximadamente tan rápido como el de los iPhones más recientes.
  • Solidez con poca luz: incluso en una habitación casi completamente a oscuras, el sistema reconocía el rostro sin demora perceptible.
  • Hardware flexible: el mismo software base funcionaba tanto en el Pixel como en los dos Chromebooks, lo que apunta a un diseño modular.

La técnica exacta sigue siendo incierta. Rumores anteriores hablaban de una cámara infrarroja situada bajo la pantalla del Pixel 11, lo que eliminaría la necesidad de un recorte adicional en la parte superior mientras los sensores seguirían siendo capaces de detectar profundidad y diferencias de temperatura.

Pixel 11: cuándo llega y qué papel juega el Proyecto Toscana

Se espera que el Pixel 11 llegue en torno a agosto de 2026. El Proyecto Toscana parece destinado a convertirse en uno de los grandes argumentos de venta del dispositivo. En un mercado donde la calidad fotográfica y las funciones de inteligencia artificial se parecen cada vez más entre marcas, la facilidad de uso suele marcar la diferencia.

El desbloqueo facial tiene un papel central en esa experiencia. Un escaneo rápido y fiable evita teclear un PIN o apoyar el pulgar en el sensor decenas de veces al día. Especialmente si el sistema también funciona para:

  • Pagos móviles con Google Pay
  • Aplicaciones bancarias y de identidad digital
  • Inicio de sesión en sitios web desde el navegador
  • Aplicaciones empresariales que requieren seguridad reforzada

Por el momento, Google mantiene un silencio absoluto. Es probable que en una próxima edición del Google I/O se muestre algún adelanto de la tecnología, quizás como "vista previa para desarrolladores" o como parte de una estrategia de seguridad más amplia.

Chromebooks con reconocimiento facial: ¿evolución lógica o riesgo?

Que el Proyecto Toscana se esté probando también en Chromebooks envía una señal inequívoca: Google quiere modernizar la experiencia de inicio de sesión en portátiles. Actualmente, muchos Chromebooks dependen de un PIN, una contraseña o una huella dactilar cuando el hardware lo permite.

El reconocimiento facial podría hacer que los portátiles fueran mucho más adecuados para el trabajo en casa y las aulas. Un alumno o un teletrabajador abre la tapa y ya está conectado, sin pasos adicionales. Para los departamentos de informática, eso puede traducirse en menos consultas de soporte relacionadas con contraseñas olvidadas.

Ámbito de uso Lo que el Proyecto Toscana podría aportar
Educación Inicio de sesión rápido para alumnos, menos problemas con contraseñas en el aula.
Empresas Combinación de reconocimiento facial y políticas de seguridad para datos confidenciales.
Uso doméstico Práctico para familias con varias cuentas en un mismo Chromebook.

Sin embargo, los datos faciales siguen siendo información muy sensible. Google tendrá que explicar con claridad cómo se cifran esos datos, dónde se almacenan (en el dispositivo o en la nube) y de qué manera los usuarios pueden eliminarlos.

Seguridad, privacidad y la batalla por la confianza del usuario

La seguridad biométrica suele percibirse como algo natural: tu cara siempre está contigo y no necesitas recordar nada. Pero al mismo tiempo, muchas personas no quieren que las empresas tecnológicas acumulen aún más datos corporales. Aunque los datos faciales permanezcan cifrados en un chip dedicado dentro del propio dispositivo, la desconfianza sigue presente.

En la práctica, los fabricantes suelen optar por una combinación de métodos. Por ejemplo:

  • Reconocimiento facial para el desbloqueo rápido cotidiano
  • Un PIN o contraseña como opción de respaldo
  • Verificación adicional para pagos importantes o configuraciones sensibles

Para Google, aquí se abre una oportunidad de diferenciarse a través de la transparencia. Un panel de control claro donde el usuario vea qué datos biométricos están almacenados, con qué frecuencia se han utilizado y cómo puede eliminarlos, podría disipar muchas dudas.

Qué puede suponer esto para el mercado Android

Si el Proyecto Toscana funciona bien en el Pixel 11, la presión sobre otros fabricantes de Android aumentará de forma notable. Muchas marcas confían en sus propios sistemas de reconocimiento facial, cuyo rendimiento en velocidad y seguridad es bastante irregular. Una referencia sólida por parte del propio Google podría impulsar a los proveedores de chips y cámaras Android a desarrollar nuevas generaciones de sensores.

Los desarrolladores de aplicaciones también tendrán trabajo por delante. Si el reconocimiento facial se vuelve verdaderamente fiable en un mayor número de dispositivos, más servicios podrán adoptar la biometría como método estándar de autenticación: almacenamiento en la nube, gestores de contraseñas, aplicaciones de videollamada y servicios de la administración pública.

Para los usuarios, todo se reduce en última instancia a tres preguntas: ¿qué tan rápido funciona?, ¿con qué frecuencia falla? y ¿qué ocurre con mis datos? Si Google consigue responder de forma convincente a estas tres cuestiones con el Proyecto Toscana, el Pixel 11 no solo tendrá una nueva función de desbloqueo, sino también un argumento de venta muy poderoso frente al iPhone.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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