Nueva esperanza en la enfermedad de Crohn: investigadores franceses prueban una terapia con bacterias ‘buenas’ vivas

Un equipo francés cree haber encontrado una pieza clave del rompecabezas del Crohn

Un grupo de investigadores franceses cree haber identificado un elemento fundamental que faltaba en la comprensión de la enfermedad de Crohn: una bacteria intestinal específica, habitualmente muy abundante en intestinos sanos, aparece casi completamente ausente en muchos pacientes. La idea es reintroducirla de forma dirigida como terapia viva, con la esperanza de frenar las inflamaciones de manera duradera.

¿Qué es la enfermedad de Crohn y por qué importa tanto la flora intestinal?

La enfermedad de Crohn es una inflamación crónica del tracto digestivo. Quienes la padecen atraviesan períodos con dolor abdominal intenso, diarrea, sangre en las heces, fatiga persistente y pérdida de peso. Las inflamaciones pueden aparecer en cualquier tramo del sistema digestivo, desde la boca hasta el ano.

En los últimos años, los médicos observan un aumento claro de las enfermedades intestinales crónicas, conocidas como EII (Enfermedades Inflamatorias Intestinales). Además del Crohn, este grupo incluye la colitis ulcerosa. El estilo de vida, la alimentación, la predisposición genética y, sobre todo, la composición del microbioma intestinal tienen un peso determinante en su desarrollo.

En el intestino habita un ecosistema enorme de bacterias, levaduras y otros microorganismos. Estos contribuyen a la digestión, nutren la pared intestinal y regulan el sistema inmunitario. Cuando ese equilibrio se rompe, la barrera intestinal puede deteriorarse y el sistema inmune acaba sobreactivado.

El actor clave que desaparece: Faecalibacterium prausnitzii

Dentro de ese ecosistema, una especie bacteriana ocupa normalmente un papel protagonista: Faecalibacterium prausnitzii. En adultos sanos, esta bacteria se encuentra entre las más abundantes del intestino grueso, y niveles más altos se asocian a mejor salud general y a un intestino más tranquilo.

Sin embargo, en personas con Crohn y otras enfermedades intestinales crónicas, los investigadores detectan valores llamativamente bajos de esta bacteria. Estudios previos en laboratorio ya habían demostrado que Faecalibacterium prausnitzii posee propiedades antiinflamatorias. Entre otras cosas, estimula la producción de interleucina-10 (IL-10), una molécula calmante del sistema inmunitario, y refuerza los mecanismos de protección de la pared intestinal, como la autofagia, es decir, la eliminación de componentes celulares dañados.

Cuanto menor es la presencia de Faecalibacterium prausnitzii en el intestino, más vulnerable parece volverse el equilibrio inmunitario en la enfermedad de Crohn.

Hasta ahora no se sabía con exactitud cómo esta bacteria se comunica con las células inmunitarias humanas. Eso es precisamente lo que el nuevo estudio francés ha investigado en profundidad.

El estudio francés revela que la bacteria reprograma las células inmunitarias humanas

Los nuevos resultados provienen de una colaboración entre la Sorbonne Université, Inserm, INRAE, el sistema hospitalario parisino AP-HP y la empresa biotecnológica Exeliom Biosciences. La pregunta central era clara: ¿qué hace exactamente Faecalibacterium prausnitzii sobre nuestro sistema inmunitario?

Los investigadores aislaron células inmunitarias de la sangre y de la pared intestinal, tanto de personas con inflamaciones intestinales crónicas como de voluntarios sanos. En el laboratorio, estas células fueron expuestas a lo siguiente:

  • La cepa bacteriana EXL01 de Faecalibacterium prausnitzii
  • Otras bacterias intestinales más comunes
  • Un potente estímulo inflamatorio: el LPS, una molécula bacteriana que normalmente activa con fuerza las células inmunitarias

El foco del análisis se puso en los monocitos, un tipo de glóbulo blanco que juega un papel esencial en el encendido y apagado de las inflamaciones. Estas células reaccionan habitualmente de forma muy intensa ante las amenazas, pero también necesitan poder calmarse.

IL-10: el "freno natural" del sistema inmunitario

El hallazgo fue claro: Faecalibacterium prausnitzii provocó directamente un aumento significativo de IL-10 en los monocitos humanos, tanto los procedentes de sangre como los del tejido intestinal. La IL-10 actúa como un freno natural sobre los procesos inflamatorios.

Lo llamativo es que esta respuesta fue diferente a la observada con otras bacterias o con el LPS. Mientras que un estímulo inflamatorio clásico suele elevar también citocinas agresivas como IL-23 y TNF-α, con Faecalibacterium prausnitzii se apreció un perfil favorable: mucha IL-10 sin el mismo aumento de esas sustancias proinflamatorias.

La bacteria no apaga el sistema inmunitario, sino que restaura un estado de calma que en el Crohn suele estar ausente.

Un reinicio completo del metabolismo energético en las células inmunitarias

El estudio fue más allá de medir simplemente las señales moleculares. Los investigadores también analizaron el consumo energético de los monocitos. Las células inmunitarias pueden operar en dos modos principales:

  • Glucólisis rápida: quema de azúcar, típica de una célula activa y en modo combate
  • Respiración mitocondrial (fosforilación oxidativa): combustión más eficiente, característica de un estado regulador o de recuperación

Faecalibacterium prausnitzii empujó claramente a los monocitos hacia ese segundo modo. La respiración mitocondrial aumentó, mientras que la glucólisis y ciertas rutas hacia la muerte celular disminuyeron. Cuando los investigadores bloquearon artificialmente esa respiración mitocondrial, el efecto antiinflamatorio de la bacteria desapareció.

Esto significa que la bacteria no solo actúa sobre los interruptores del sistema inmunitario, sino también sobre el "motor energético" interno de la célula. Las demás bacterias intestinales analizadas no mostraron este perfil energético específico ni la misma proporción favorable de IL-10 frente a TNF-α.

Del laboratorio a la terapia viva: EXL01 como candidato a medicamento

Estos resultados refuerzan con solidez el concepto de las terapias biológicas vivas para el Crohn: tratamientos en los que una cepa bacteriana viva, cuidadosamente seleccionada, se emplea como medicamento. Exeliom Biosciences está desarrollando para ello la cepa EXL01, una variante de Faecalibacterium prausnitzii.

En un ensayo clínico en curso, EXL01 se está probando en personas con enfermedad de Crohn que ya están en remisión gracias a los tratamientos existentes. La pregunta es si añadir esta bacteria ayuda a mantener esa fase de calma durante más tiempo y a retrasar o prevenir los brotes.

Aspecto Tratamiento actual del Crohn Terapia biológica viva (EXL01)
Tipo de tratamiento Inmunosupresores, biológicos, a veces cirugía Bacteria intestinal viva como medicamento complementario
Objetivo Suprimir la inflamación Reprogramar el sistema inmunitario y restaurar el microbioma
Efecto sobre el microbioma Frecuentemente limitado o inespecífico Restauración dirigida de una especie clave ausente
Fase de desarrollo Ampliamente en uso Ensayos clínicos, primeros resultados previstos en 2026

El primer ensayo en humanos se centra principalmente en la seguridad, la tolerabilidad y en detectar señales de que la bacteria realmente se asienta en el intestino. Solo en estudios de mayor escala se podrá determinar cuánto se reducen los brotes, las hospitalizaciones o las intervenciones quirúrgicas.

¿Qué significa esto hoy para las personas con Crohn?

Para los pacientes, por ahora no cambia nada en la consulta médica. Los tratamientos estándar, como los antiinflamatorios, los inmunosupresores y los fármacos biológicos, siguen siendo el pilar de la terapia. Sin embargo, cada vez más médicos reconocen el microbioma como un factor imprescindible para el control de la enfermedad a largo plazo.

En el futuro, las terapias biológicas vivas podrían emplearse junto a la medicación existente. Es comparable a restaurar un ecosistema dañado: los tratamientos actuales se concentran en apagar incendios, mientras que una terapia bacteriana dirigida intenta hacer el bosque en sí más resistente y robusto.

Los investigadores advierten, eso sí, que Faecalibacterium prausnitzii no será una solución milagrosa. No todos los pacientes tienen la misma flora intestinal, la misma base genética ni el mismo entorno. Es probable que este tipo de terapia funcione mejor combinada con otras medidas, como dejar de fumar, mejorar el sueño, reducir el estrés y, cuando sea posible, ajustar la dieta.

Microbioma, probióticos y lo que cada persona puede hacer

El estudio sobre EXL01 toca una pregunta más amplia que preocupa a muchos pacientes: ¿se puede restaurar la flora intestinal con probióticos o con la alimentación? La respuesta es matizada.

  • Los probióticos comerciales habituales generalmente no contienen Faecalibacterium prausnitzii.
  • Esta bacteria es extremadamente sensible al oxígeno, lo que complica enormemente su producción y conservación.
  • Preparados médicos específicos como EXL01 han sido desarrollados precisamente para superar ese obstáculo.

Aun así, la alimentación y el estilo de vida pueden contribuir a crear un entorno más favorable en el intestino. Una dieta rica en fibra, variada en fuentes vegetales, con poca comida ultraprocesada y un consumo moderado de alcohol suele favorecer una flora intestinal más diversa y rica. Sin embargo, para personas con Crohn activo esto puede resultar difícil debido a los síntomas y las restricciones dietéticas. Por eso, la coordinación con el especialista en aparato digestivo y el dietista sigue siendo imprescindible.

Lo que todavía queda por resolver

Los resultados actuales proceden en gran parte de investigaciones en células de laboratorio. Quedan abiertas preguntas importantes:

  • ¿Permanece EXL01 de forma duradera en el intestino o se necesitan administraciones repetidas?
  • ¿Funciona la bacteria igual de bien en distintas formas y grados de severidad del Crohn?
  • ¿Cómo se combina una terapia viva con los medicamentos existentes, como los anti-TNF o los inhibidores de JAK?
  • ¿Podría esta bacteria desempeñar también algún papel en otras enfermedades, como ciertos tipos de cáncer o enfermedades autoinmunes?

Por ahora, el mayor avance parece estar en comprender mejor la interacción entre el microbioma y el sistema inmunitario. Cada nuevo conocimiento sobre cómo una bacteria "buena" puede transformar los monocitos de un estado agresivo a uno regulador ayuda a los investigadores a diseñar nuevas estrategias terapéuticas. Se contemplan, por ejemplo, combinaciones de terapia bacteriana viva con alimentación personalizada, o medicamentos que modulen específicamente el metabolismo energético de las células inmunitarias.

Para los pacientes con Crohn, todo esto supone que la atención se desplaza cada vez más hacia la restauración del equilibrio, en lugar de limitarse a suprimir los síntomas. Si los resultados clínicos de EXL01 resultan positivos en 2026, podría incorporarse por primera vez un medicamento verdaderamente orientado al microbioma que no solo actúa superficialmente, sino que interviene en las profundidades del sistema inmunitario.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

Scroll to Top