Nueva ley francesa frena los gastos bancarios en herencias

Por qué los gastos bancarios en herencias generan tanta tensión

Justo cuando las familias están atravesando el duelo, aparecen gastos inesperados relacionados con el cierre de cuentas y la gestión de una herencia. En Francia, esto ha sido durante años una fuente constante de frustración. Ahora el legislador francés ha actuado con una nueva norma que limita de forma contundente lo que los bancos pueden cobrar tras un fallecimiento.

Perder a una pareja, un hijo o un progenitor trae consigo preguntas muy prácticas de inmediato: ¿qué cuentas estaban a nombre del fallecido? ¿Es necesario un notario? ¿Cómo se reparte el ahorro acumulado? En Francia, los bancos venían cobrando cantidades considerables por los llamados gastos sucesorios en estas situaciones.

Esos cargos incluían el bloqueo y posterior cierre de cuentas, la elaboración de resúmenes para el notario, la transferencia de saldos a los herederos y el procesamiento de toda clase de documentos. Las entidades alegaban cargas administrativas, pero las familias sentían que pagaban un doble precio: el emocional por la pérdida y el económico impuesto por el banco.

El caso que encendió el debate público

Un incidente de 2021 puso el asunto en el centro del debate nacional. Unos padres que habían perdido a su hijo de ocho años tuvieron que pagar más de cien euros para cerrar un sencillo producto de ahorro a nombre del menor. Ese ejemplo llegó a los medios de comunicación nacionales y generó una reacción intensa tanto en la opinión pública como en el ámbito político.

Nueva ley francesa: sin gastos en herencias sencillas

Tras un prolongado proceso de negociación entre el Gobierno, el Parlamento y el sector financiero, Francia ha aprobado una nueva ley. Vigente desde el 5 de mayo de 2025, esta norma interviene de manera específica en los gastos bancarios asociados a un fallecimiento.

La clave: en una herencia sencilla o cuando fallece un menor de edad, los bancos franceses ya no pueden cobrar gastos de cierre de cuentas.

La ley contempla dos situaciones en las que las familias quedan completamente exentas de estos cargos bancarios:

  • Fallecimiento de un menor de edad: los padres que deban cerrar la cuenta o el producto de ahorro de su hijo fallecido no pagarán ningún gasto bancario por esa gestión.
  • Herencia sencilla con patrimonio limitado: cuando se trate de una sucesión sin estructuras complejas y con un valor total que no supere los 5.910 euros, los gastos sucesorios desaparecen por completo.

En este tipo de expedientes estándar, la carga administrativa es relativamente reducida. El legislador francés ha considerado, por tanto, que cobrar importes elevados en estos casos no tiene justificación, especialmente ante familias que acaban de perder a un ser querido.

¿Cuándo pueden los bancos seguir cobrando?

La nueva normativa no elimina todos los gastos bancarios vinculados a una herencia. La ley permite cobrar en aquellos casos en los que la tramitación sea objetivamente más compleja y exija un mayor trabajo por parte de la entidad.

Ejemplos de herencias consideradas complejas

Los bancos pueden seguir aplicando tarifas cuando concurren circunstancias como las siguientes:

  • Inmuebles con financiación vigente: el fallecido tenía una hipoteca activa u otra línea de crédito importante.
  • Cuentas de empresa: existían cuentas corrientes o de ahorro vinculadas a una actividad profesional, como un autónomo o una sociedad.
  • Varios bancos y productos: la herencia está repartida entre diferentes entidades e incluye diversos productos de inversión o ahorro.
  • Conflictos entre herederos: hay desacuerdo entre los beneficiarios, lo que obliga al banco a dedicar más tiempo a verificar documentos y autorizaciones.

En estos expedientes, la entidad suele colaborar con notarios, realizar comprobaciones adicionales y suministrar documentación extensa. Todo ello consume tiempo y recursos humanos. La ley reconoce que en esos supuestos cabe una compensación económica, pero establece límites estrictos.

Tope máximo: el 1 por ciento del saldo

Para evitar que vuelvan a aparecer cifras desorbitadas en los extractos de los familiares del fallecido, la ley incluye un límite superior inamovible.

Los gastos bancarios totales por la liquidación de una herencia en Francia no podrán superar el 1 por ciento del importe depositado en las cuentas del fallecido, con un tope máximo que se fijará mediante decreto.

En términos prácticos: si alguien tiene 10.000 euros en sus cuentas, el banco no podrá cobrar más de 100 euros por toda la gestión, e incluso menos si el tope central establecido es inferior. Las entidades pierden así el margen que tenían para aplicar tarifas propias, a menudo poco transparentes.

El Gobierno francés presenta esta medida como una protección directa al consumidor. Al mismo tiempo, busca reforzar la confianza en el sistema financiero: las familias en duelo no deberían temer cifras confusas o sorprendentemente elevadas al comunicar un fallecimiento a su banco.

Qué cambia en la práctica para las familias francesas

Para muchos hogares en Francia, las consecuencias prácticas son significativas. La probabilidad de recibir una factura abultada por un sencillo saldo de ahorro se reduce de forma considerable.

Situación Regla de la nueva ley
Fallecimiento de un menor de edad Sin gastos bancarios por el cierre de cuentas
Herencia sencilla de hasta 5.910 euros No se permiten gastos sucesorios
Herencia compleja (hipoteca, cuentas empresariales, etc.) Gastos permitidos, pero limitados al 1 por ciento

La medida afecta especialmente a las familias con ahorros modestos, que son precisamente quienes más dificultades tenían para asumir costes inesperados. El caso de los padres que pagaron más de cien euros por cerrar la cuenta de un niño ilustra perfectamente esa realidad.

Por qué actúa Francia y qué puede aprender el resto de Europa

El debate francés conecta con una tendencia más amplia en Europa: cada vez más países examinan con mayor rigor las tarifas bancarias aplicadas en situaciones de fallecimiento, impago o vulnerabilidad económica. Los gobiernos quieren evitar que las entidades financieras obtengan beneficios máximos de la gestión administrativa estándar precisamente en los momentos más delicados para los ciudadanos.

En otros países europeos, la política de costes por herencia varía según la entidad y no siempre aparece explicada con claridad en los folletos de tarifas. El enfoque francés —con límites definidos en la propia ley— puede ejercer presión para avanzar hacia una mayor transparencia y previsibilidad también fuera de sus fronteras.

Consejos prácticos para quienes gestionan una herencia

Quienes en Francia se enfrenten a un fallecimiento tienen todo el derecho de utilizar activamente la nueva normativa en sus conversaciones con el banco. Algunos aspectos clave a tener en cuenta:

  • Pide siempre un desglose detallado de todos los gastos relacionados con la herencia.
  • Comprueba si el patrimonio es inferior a 5.910 euros; de ser así, una herencia sencilla no debería llevar aparejados gastos sucesorios.
  • Verifica si el fallecido era menor de edad, porque en ese supuesto los gastos de cierre desaparecen íntegramente.
  • Asegúrate de que los importes cobrados se mantienen dentro del límite del 1 por ciento.
  • En caso de duda, solicita una justificación por escrito y haz referencia explícita a la nueva legislación.

Los familiares en duelo suelen sentir que no tienen margen de negociación, porque la situación es emocionalmente compleja. Disponer de reglas claras y límites definidos les otorga una posición más sólida frente a su entidad bancaria.

Definición de algunos conceptos esenciales

Gastos sucesorios son las comisiones que los bancos cobran por la gestión administrativa de una herencia: bloquear cuentas, inventariar saldos, abonar importes a los herederos y entregar documentación a la Hacienda pública o al notario.

Herencia sencilla significa que no existen estructuras jurídicas o financieras complicadas. Se trata habitualmente de una o dos cuentas, sin actividad empresarial, sin cartera de inversiones y sin inmuebles con préstamo vigente. En estos casos, la carga administrativa para el banco es reducida y la justificación para aplicar gastos elevados es escasa.

Quien deba gestionar una herencia tiene mucho que ganar informándose con antelación en el banco, idealmente junto al notario. Una comparativa rápida entre entidades puede evitar costes imprevistos. La ley francesa demuestra que una presión social sostenida es capaz de cambiar las reglas del juego; una evolución que podría extenderse, con el tiempo, al resto de Europa.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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