¿Puedes escuchar ese extraño retumbar en tus oídos cuando tensas la cara?

Un sencillo gesto con tu cara revela si tienes una habilidad auditiva poco común

Un truco facial muy simple puede descubrir si posees una capacidad auditiva rara y curiosa que la mayoría de las personas jamás ha experimentado de forma consciente.

Cierra los ojos, tensa la cara con toda tu fuerza y presta atención a lo que ocurre dentro de tus oídos. ¿Escuchas de repente un sonido grave y profundo, como si se acercara una tormenta lejana? Entonces probablemente formas parte de un pequeño grupo de personas con un control extraordinario sobre un músculo diminuto y casi desconocido que vive dentro de tu oído.

La prueba: ¿puedes generar tu propia "tormenta" interior?

El experimento no puede ser más sencillo. No necesitas ninguna aplicación ni auriculares. Solo tienes que seguir estos pasos:

  • Cierra los ojos.
  • Tensa la cara con fuerza, como si apretaras los dientes o hicieras una mueca de dolor.
  • También puedes intentar bostezar con la boca cerrada.
  • Presta mucha atención a cualquier sensación dentro de tus oídos.

La mayoría de las personas no percibe absolutamente nada fuera de lo ordinario. El silencio se mantiene, salvo por los sonidos habituales del entorno. Eso es completamente normal.

Sin embargo, un grupo más reducido sí nota algo distinto: un retumbar sordo, continuo y grave. Algunos lo describen como el sonido de una tormenta eléctrica a distancia, otros como el rugido de un alud subterráneo o el zumbido del viento en un micrófono. Lo importante es que ese sonido no viene del exterior, sino que nace dentro de tu propio oído.

Si al tensar la cara puedes generar un retumbar constante y profundo en tus oídos, es muy probable que tengas control voluntario sobre un músculo minúsculo ubicado en el oído medio.

El guardaespaldas oculto de tu oído

Este fenómeno gira en torno a un músculo diminuto con una responsabilidad enorme: el tensor del tímpano, también conocido como el músculo del martillo. Se encuentra en el oído medio, donde también residen los tres famosos huesecillos del oído: el martillo, el yunque y el estribo.

Este músculo funciona como un control de volumen integrado en tu cuerpo. Cuando se contrae, tira de la membrana timpánica y la pone más tensa. Una membrana más tensa vibra con menor facilidad, lo que amortigua los sonidos fuertes, especialmente los de frecuencia baja.

Esta protección automática entra en acción en situaciones cotidianas muy concretas:

  • cuando hablas en voz alta o gritas
  • cuando masticas alimentos crujientes
  • cuando tragás saliva o bostezas

Sin este mecanismo de defensa, tu propio cuerpo generaría un ruido ensordecedor. Cada bocado de unas patatas fritas sonaría como una obra en construcción dentro de tu cabeza. El tensor del tímpano amortigua ese estruendo interno y protege el oído interno de daños a largo plazo.

Dos tipos de oídos: automático o "con marchas manuales"

En la mayoría de las personas, este músculo funciona de forma completamente automática. No puedes controlarlo de manera consciente, igual que tampoco puedes contraer tu pupila a voluntad. Simplemente actúa solo, sin que te des cuenta.

No obstante, una pequeña minoría tiene algo especial: una conexión nerviosa que permite el control consciente. Estas personas pueden contraer el tensor del tímpano de forma activa sin necesidad de masticar ni hablar, simplemente ejerciendo una especie de "presión interna" en la cabeza o tensando los músculos faciales.

Lo que escuchas en ese momento es, en realidad, el sonido de un músculo contrayéndose dentro de una cavidad cerrada y acústicamente sensible. Es parecido a pegar la oreja al bíceps tenso de alguien: percibes la vibración de las fibras musculares. En el oído medio, esa vibración interna se experimenta como un retumbar o un zumbido sordo.

Los médicos conocen este fenómeno desde hace tiempo, pero muchas personas que pueden reproducirlo lo confunden inicialmente con acúfenos u otro tipo de problema auditivo.

Sin peligro real, pero con mucha confusión

Los especialistas en otorrinolaringología se encuentran ocasionalmente con este fenómeno en consulta. Los pacientes describen que pueden "activar" ellos mismos un zumbido grave en el oído, o que aparece un retumbar extraño al realizar ciertos movimientos con la mandíbula o la cara.

En la literatura médica, el control voluntario sobre el tensor del tímpano se clasifica como una variación anatómica inofensiva. No implica daño auditivo permanente ni indica que el tímpano esté deteriorado. Eso sí, puede interpretarse erróneamente como tinnitus, cuando en realidad se trata de una simple contracción muscular.

Una comunidad inesperada de "zumbadores de oídos"

Durante mucho tiempo, esto fue un misterio estrictamente personal. Quienes podían hacerlo solían pensar que era algo normal para todo el mundo, o que padecían algún tipo de anomalía. Y es que nadie más puede escucharlo: ocurre enteramente dentro de tu propia cabeza.

Con la llegada de las redes sociales, eso cambió. En plataformas como Reddit surgió una especie de club clandestino formado por personas que pueden hacer zumbar su oído a voluntad. Uno de los grupos más conocidos cuenta ya con decenas de miles de miembros que comparten sus experiencias.

Utilizan este "talento" de las formas más variopintas:

  • como cancelación de ruido personal durante conversaciones molestas
  • para enmascarar los sonidos irritantes al comer de otros comensales
  • como línea de bajos imaginaria cuando piensan en alguna canción
  • por pura curiosidad: ¿cuánto tiempo pueden mantenerlo?

No a todos les resulta agradable. Algunos se asustan la primera vez por la intensidad del sonido. Otros lo viven más como un curioso truco de salón que no tiene mayor utilidad práctica.

¿Puede hacerte daño si lo haces con frecuencia?

Quienes acaban de descubrir que pueden hacerlo a veces pasan toda una tarde practicando. Los médicos advierten al respecto lo mismo que con cualquier otro músculo: el riesgo de sobrecargar el tejido muscular.

Tensarlo en exceso puede generar una sensación molesta y temporal alrededor de la mandíbula, el oído o el lateral del cuello. En algunos casos incluso aparece una especie de calambre o vibración persistente en el oído. El descanso suele resolver el problema con rapidez. No se ha demostrado que provocar únicamente este retumbar cause daños estructurales.

Úsalo con moderación. Si notas tensión alrededor del oído o la mandíbula, apaga tu "tormenta interior" por un rato.

¿Qué es exactamente lo que escuchas en tu oído?

En términos sencillos: percibes una combinación de retumbar mecánico y flujo sanguíneo, amplificado por el espacio cerrado del cráneo. Cuando el tensor del tímpano se contrae, cambia la tensión en el oído medio. Ese cambio afecta tanto a la membrana timpánica como a los huesecillos que hay detrás de ella.

El resultado se puede resumir así:

¿Qué ocurre? ¿Cómo lo percibes?
El músculo se contrae Retumbar profundo y grave
El tímpano queda más tenso Los sonidos externos parecen más apagados
Los sonidos del propio cuerpo se filtran Sensación de mayor aislamiento del mundo exterior

Algunas personas combinan la tensión muscular con tragar o bostezar y reportan entonces chasquidos o crepitaciones adicionales. Esto está relacionado con la apertura y el cierre de la trompa de Eustaquio, que regula la presión del aire en el oído medio.

¿Cuándo sí deberías consultar a un médico?

Aunque este retumbar específico es habitualmente inofensivo, hay situaciones en las que visitar al médico de cabecera o a un otorrinolaringólogo es lo más sensato. Presta atención a estas señales de alerta:

  • el retumbar está presente de forma constante, incluso sin provocarlo tú mismo
  • además escuchas pitidos, silbidos o golpes fuertes
  • tienes dolor de oído, fiebre o mareos
  • tu audición parece deteriorarse con rapidez

En esos casos podría haber algo más serio, como una otitis, líquido detrás del tímpano o acúfenos reales. Un especialista puede realizar las pruebas necesarias e iniciar el tratamiento adecuado.

Otras curiosidades que nuestros oídos son capaces de hacer

Este raro retumbar auricular encaja perfectamente en una lista de habilidades físicas extrañas pero reales que algunas personas pueden ejecutar. Mover las orejas, levantar una ceja de forma independiente o hacer vibrar las aletas de la nariz de forma rítmica son buenos ejemplos. En todos los casos se trata de pequeños grupos musculares sobre los que la mayoría carece de control consciente.

Para quienes disfrutan explorando los límites de su propio cuerpo, existen otros experimentos interesantes:

  • ¿Puedes tocarte la nariz con la lengua?
  • ¿Puedes tensar los músculos de las orejas sin mover el resto de la cara?
  • ¿Escuchas el movimiento de tus propios globos oculares cuando los desplazas bruscamente de lado a lado en total silencio?

No toda habilidad tiene una utilidad concreta, pero todas ellas demuestran la extraordinaria complejidad de la comunicación entre músculos, nervios y sentidos. Que un músculo minúsculo dentro de tu oído pueda tanto amortiguar el ruido de tu propia masticación como generar una tormenta privada para unos pocos afortunados hace que esa complejidad resulte de repente muy tangible.

Si acabas de descubrir que puedes "encender" ese retumbar grave en tu cabeza, probablemente no obtendrás grandes beneficios prácticos en tu vida diaria. Pero sí te da una idea de lo refinado que es tu sistema auditivo para protegerse de tu propio ruido interior. Y si no has escuchado nada: tus oídos están haciendo exactamente lo que deben, funcionando en modo automático como siempre.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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