El showrunner de la nueva serie de Game of Thrones defiende el polémico flashback en un episodio crucial

Una decisión narrativa que ha dividido a los fans

Justo cuando los espectadores se preparaban para la gran batalla en A Knight of the Seven Kingdoms, una elección audaz lo cambió todo. El quinto episodio de la nueva precuela de Game of Thrones llevaba al público hacia un enfrentamiento largamente esperado, pero en el momento de mayor tensión, la serie viró hacia un extenso flashback. El showrunner Ira Parker sabía de antemano que esta decisión partiría a la audiencia en dos, y eso es exactamente lo que ha ocurrido.

Una precuela que se atreve a ser diferente

A Knight of the Seven Kingdoms transcurre décadas antes de los eventos de Game of Thrones. La serie sigue al caballero errante Ser Duncan y a su joven escudero Egg, en un Poniente donde las grandes guerras importan menos que el honor personal, los conflictos menores y las miserias cotidianas.

Desde el primer episodio, el tono llama la atención. Menos intrigas políticas, menos dragones, más barro, pobreza y humanidad. Las valoraciones de los espectadores suben semana tras semana, y lo que más elogian es la intimidad y el carácter tragiCómico de la serie.

En lugar de puro espectáculo, A Knight of the Seven Kingdoms apuesta por historias pequeñas con una enorme carga emocional, y el resultado sorprende gratamente.

El cuarto episodio puso el listón muy alto. Ser Duncan interviene cuando Aerion Targaryen agrede a la artista Tanselle, lo que provoca su arresto y, finalmente, el llamado Juicio de los Siete: una antigua forma de duelo en el que varios combatientes luchan por la justicia.

Episodio 5: todos quieren ver la pelea, y entonces ocurre esto

El cliffhanger del cuarto episodio era inequívoco: Duncan va a combatir, y Poniente lo observa. En el quinto episodio, la pelea por fin comienza. Música tensa, espadas que chocan, Duncan cae pronto de su caballo. Y justo en ese punto de inflexión, la serie da un giro radical.

En lugar de continuar con el duelo, la serie salta a un largo flashback sobre la infancia de Duncan en el barrio marginal de Culpucier: de dónde viene, cómo aprendió a combatir, por qué nunca se rinde. Para una parte del público, un regalo; para otra, un jarro de agua fría.

El propio showrunner Ira Parker admite que no le parecía el momento ideal para un flashback, pero asegura que no había "otra opción" si quería contar la historia de esa manera.

Por qué el flashback funciona en términos narrativos

Más allá del momento elegido, hay mucho que decir a favor del contenido del flashback. La serie incorpora aquí material propio que va más allá de la novela corta original El Caballero Errante. Vemos a un joven Duncan que se levanta literalmente del arroyo, sin linaje noble, sin nombre ilustre, solo con una voluntad inquebrantable.

  • El pasado revela el origen de la brújula moral de Duncan.
  • Su fortaleza no proviene de su sangre, sino de sobreponerse a las humillaciones.
  • Cada revés de su infancia refleja la batalla del Juicio de los Siete.
  • El espectador entiende mejor por qué está dispuesto a arriesgar su vida.

Gracias a estos paralelismos, la lucha presente no se siente solo como un combate judicial, sino como la culminación de toda una vida de sufrimiento. Dramáticamente, eso funciona muy bien: la apuesta se vuelve más personal y el desenlace del episodio gana en peso emocional.

El problema: el ritmo se desmorona en el peor momento posible

Sin embargo, algo chirría. La serie acababa de coger velocidad. Tras el impactante giro del tercer episodio, el ritmo se había acelerado, el cuarto había construido un cliffhanger perfecto y los fans esperaban una resolución intensa e inmediata en el quinto.

Esa expectativa choca de frente con un flashback que dura más de veinte minutos. La acción se detiene durante mucho tiempo, la tensión decae de forma perceptible y muchos espectadores lo sienten como una interrupción inevitable.

Quien lleva cuatro episodios siendo conducido hacia un duelo decisivo no quiere salir de ese flujo en el preciso instante en que cae la espada.

En las reacciones de los fans se repiten los mismos términos: "ritmo roto", "mal momento", "demasiado largo". Otros espectadores, en cambio, califican el flashback de "emotivo" y "el mejor trabajo de caracterización hasta ahora". Esto ha generado una clara línea divisoria en la comunidad.

Argumentos a favor del flashback Argumentos en contra del flashback
Aporta mayor profundidad y humanidad a Duncan. Destruye la tensión laboriosamente construida en la escena de combate.
Refuerza el impacto emocional del desenlace del episodio. Funciona como un freno narrativo en una historia que iba a toda velocidad.
Encaja con el tono más íntimo de esta precuela. Contradice las expectativas de un clásico duelo al estilo Game of Thrones.

El showrunner: "Sabía que esto no iba a gustarle a todo el mundo"

Ira Parker es consciente de ello. Reconoce que personalmente le desagradan los grandes flashbacks en medio de escenas de acción, pero que esta vez decidió tomar ese camino igualmente. Según él, el flashback refuerza precisamente el desenlace de la batalla y los eventos de los últimos minutos del episodio 5.

Con esta apuesta, el showrunner se enfrenta a un dilema con el que muchas series de este universo han luchado: ¿cómo combinar el estudio de personajes con el hambre de espectáculo? En House of the Dragon, los espectadores se quejaron con frecuencia de los largos diálogos y la escasa acción, mientras que otros aplaudían precisamente ese ritmo más pausado. A Knight of the Seven Kingdoms se encuentra ahora en esa misma tensión.

Un cliffhanger que sí genera unanimidad

Sobre algo casi todas las reacciones parecen coincidir: los últimos minutos del episodio 5 golpean con fuerza. Justo cuando el público cree que la mayor amenaza ha pasado, la batalla se convierte en tragedia. Baelor Targaryen recibe un golpe fatal y se quita el yelmo antes de morir.

Esa única decisión tiene enormes consecuencias. La dinastía Targaryen tambalea, las implicaciones políticas se acumulan y Duncan se enfrenta a un futuro que podría resultar muy distinto de lo que jamás imaginó. La ubicación de ese giro, justo antes del final del episodio, pone la máxima presión sobre el próximo capítulo final de temporada.

La combinación del drama personal en torno a Duncan y el shock dentro de la familia real hace que el episodio 6 sea prácticamente de visionado obligatorio para cualquier fan de Poniente.

Por qué este debate arde con tanta intensidad entre los fans de Game of Thrones

Game of Thrones y sus precuelas tienen una base de fans extraordinariamente sensible a las decisiones narrativas. Esto se debe en parte al trauma que dejó la última temporada de la serie original, donde muchos espectadores se sintieron traicionados por giros abruptos e hilos argumentales apresurados.

Por eso, cualquier desviación de la estructura esperada queda bajo la lupa. Lo ideal sería que un combate se construyera con precisión, se ejecutara de forma espectacular y solo después se rodeara de reflexión y desarrollo de personajes. A Knight of the Seven Kingdoms invierte ese esquema, y eso incomoda a una parte del público.

Sin embargo, esta decisión revela algo que podría resultar interesante a largo plazo: los creadores se atreven a irritar al público cuando creen que la historia lo necesita. Eso entraña riesgos, pero también evita que la serie se convierta en una previsible máquina de fanservice.

Lo que esta polémica enseña sobre la estructura narrativa

Para los amantes de las series, esto es un ejemplo casi de manual sobre cómo el momento elegido puede transformar por completo la experiencia, aunque el contenido en sí sea sólido. El mismo flashback, colocado al inicio del episodio o justo después del combate, probablemente habría generado mucha menos controversia.

Quien escribe ficción o analiza series puede extraer varias lecciones de aquí:

  • El público perdona mucho, siempre que el ritmo y las expectativas no se rompan de golpe.
  • El desarrollo de personajes funciona mejor cuando la tensión no desaparece por completo.
  • Una elección estructural arriesgada genera más resistencia en una comunidad con altas expectativas.

Para los fans de Poniente, vale la pena ir más allá del simple "¿me ha gustado?" y preguntarse cuál es la intención detrás de cada decisión. Un flashback puede resultar irritante y significativo al mismo tiempo. En A Knight of the Seven Kingdoms, precisamente esa tensión entre espectáculo y carácter, entre expectativa y sorpresa, genera las conversaciones que mantienen la serie en boca de todos durante días después de su emisión.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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