Esta es la cadena de supermercados más barata para hacer la compra

Las diferencias de precio pueden suponer miles de euros al año

Los precios en el supermercado suben más rápido de lo que muchas familias quisieran, pero nuevos datos revelan dónde el carro de la compra rinde verdaderamente más.

Una organización italiana de consumidores ha comparado miles de precios y ha identificado qué cadenas de supermercados marcan una diferencia real en el bolsillo. La conclusión es contundente: con solo cambiar de establecimiento, una familia media puede ahorrar miles de euros al año.

Mucha gente elige su supermercado por costumbre. Conoces al personal, sabes dónde está cada cosa o simplemente te queda de camino. Sin embargo, los nuevos datos demuestran que esa rutina puede salir bastante cara. Los investigadores recopilaron precios en toda Italia y los compararon según tres formas distintas de hacer la compra:

  • Elegir siempre el producto más barato del lineal
  • Comprar principalmente la marca blanca de la cadena
  • Llevar un carro mixto con marcas reconocidas, marca propia y líneas económicas

Para cada perfil se analizó en qué cadena una familia de cuatro personas gastaba menos. Los resultados no muestran diferencias de unos pocos euros, sino cantidades realmente significativas.

Cambiando de supermercado de forma inteligente, una familia puede ahorrar hasta más de 3.700 euros al año.

Eurospin: la opción ganadora para quien busca siempre el precio más bajo

La conclusión más llamativa del estudio es clara: en la cadena Eurospin, las familias que eligen sistemáticamente las opciones más económicas obtienen el mayor ahorro. La diferencia puede alcanzar aproximadamente 3.700 euros al año respecto a los precios medios recogidos en el estudio.

No se trata de ofertas puntuales ni de descuentos temporales, sino del nivel de precios habitual. Quienes están dispuestos a prescindir de las marcas comerciales y optar siempre por la etiqueta más barata obtienen una ventaja estructural y constante en esta cadena.

Cómo funciona este ahorro en la práctica

Parte de esa ventaja se explica por márgenes más reducidos y un surtido más limitado. Menos variedad suele traducirse en menores costes de adquisición y procesos más eficientes. Esto se refleja especialmente en productos básicos como:

  • Pasta, arroz y harina
  • Leche, yogur y queso
  • Aceite, tomate en conserva y salsas
  • Verduras congeladas y pizzas congeladas

Para quienes priorizan la alimentación funcional y no le dan demasiada importancia a las marcas conocidas, este tipo de cadena ofrece una ventaja económica directa e inmediata.

Carrefour, la mejor opción para quienes confían en la marca blanca

No todo el mundo quiere comprar siempre lo más barato. Muchos consumidores se sienten más cómodos con la marca propia de la cadena, que habitualmente ocupa un punto intermedio entre las grandes marcas y las líneas de bajo coste. En ese segmento, Carrefour sale mejor parado.

Según los cálculos de los investigadores, una familia que apuesta principalmente por la marca blanca puede ahorrar hasta unos 3.308 euros al año en esta cadena. El motivo es un amplio surtido de productos propios que se sitúan claramente por debajo del precio de las grandes marcas y están disponibles en múltiples categorías.

Pasarse a la marca blanca de una cadena competitiva permite recortar cientos de euros al mes del presupuesto de la compra sin apenas notarlo.

Por qué las marcas blancas compiten tan eficazmente con las marcas líderes

Las marcas blancas se fabrican con frecuencia en las mismas plantas que los productos de marca reconocida, pero sin costosas campañas de publicidad ni envases llamativos. Eso reduce los costes. Las cadenas utilizan ese margen para bajar el precio o para aumentar su rentabilidad. En mercados competitivos, gran parte de ese beneficio llega al consumidor final.

Para los compradores, el mensaje práctico es sencillo: compara etiquetas, valores nutricionales y origen. En muchos casos, la diferencia de precio es bastante mayor que la diferencia de calidad.

¿Carro mixto? El descuento sigue siendo la opción más ventajosa

Muchas familias no siguen una estrategia estricta. A veces meten una pasta económica en el carro, y otras veces un refresco o un chocolate de marca. Para ese estilo de compra mixto, las cadenas de descuento siguen siendo globalmente las más ventajosas.

En el estudio destaca especialmente In's Mercato como cadena conveniente para quienes compran ese tipo de combinación. La mezcla de precios bajos en básicos y una oferta creciente de marcas reconocidas hace que el importe total en caja se mantenga favorable.

  • Precios reducidos en artículos de primera necesidad
  • Suficiente variedad de marcas para los productos más caprichosos
  • Promociones frecuentes en marcas conocidas

Esta combinación resulta especialmente atractiva para familias que quieren ahorrar pero no están dispuestas a renunciar completamente a sus productos favoritos.

Para los fieles a las marcas, el ahorro es menor pero sigue siendo relevante

Una parte de los consumidores elige conscientemente las marcas reconocidas por sabor, confianza o simple costumbre. Para ellos, el análisis también arroja resultados interesantes: quienes llenan el carro principalmente de marcas líderes y cambian a cadenas como Famila, Ipercoop o Esselunga pueden ahorrar hasta unos 506 euros al año.

Esa cifra es inferior a la de una estrategia puramente orientada al precio, pero a lo largo del año también suma de manera considerable. Para muchos hogares con dificultades para controlar sus gastos mensuales, varios cientos de euros suponen una diferencia real.

Incluso sin renunciar a ninguna marca, elegir la cadena adecuada puede suponer cientos de euros de ventaja al año.

Por qué elegir con criterio es cada vez más importante con la cesta de la compra cara

Los precios de los alimentos han subido de forma notable en toda Europa durante los últimos años. Muchas familias lo notan en una factura más alta, mientras que la cantidad de productos en el carro se mantiene igual o incluso disminuye. En ese contexto, cambiar de cadena o de forma de comprar puede rendir más que acumular aplicaciones de descuento.

Los datos italianos muestran lo que es posible cuando los precios se comparan de manera sistemática. El patrón es reconocible en otros países: las cadenas de descuento ocupan la franja más baja de precios, los supermercados con marca propia sólida cubren la franja media y las cadenas tradicionales con gran surtido de marcas líderes se sitúan en el extremo más caro.

Cómo aplicar estas ideas a tu propia compra diaria

Aunque el estudio se centra en Italia, ofrece orientaciones útiles para consumidores de cualquier país. La lógica que hay detrás de los datos es universal: quien muestra flexibilidad a la hora de elegir supermercado y marca, conserva más dinero en el bolsillo.

Algunos pasos concretos para ponerlo en práctica:

  • Elabora una vez al mes una lista con diez productos básicos habituales, como leche, pan, pasta, aceite o café.
  • Anota los precios en tu supermercado habitual y en una cadena más económica o de descuento.
  • Calcula cuánto representa la diferencia al mes y al año.
  • Decide qué productos podrías sustituir fácilmente por marca blanca o línea económica.

Muchas personas solo descubren el verdadero impacto de sus elecciones rutinarias al hacer una comparación así de sencilla. No se trata únicamente de las ofertas del folleto, sino del nivel de precios general de toda la cadena.

Cuidado con las trampas: promociones, formatos grandes e impulso

La búsqueda de precios bajos también tiene sus riesgos. Los envases grandes parecen ventajosos, pero generan desperdicio si no los consumes a tiempo. Las promociones también pueden engañar: tres por dos suena atractivo, pero si normalmente compras una sola unidad, tu gasto sube de todas formas.

Otra trampa habitual es la distancia hasta la tienda. Si tienes que desplazarte bastante para llegar a una cadena más barata, parte del ahorro se evapora en gasolina y tiempo. Especialmente para compras pequeñas, el desvío apenas merece la pena. Planificar las compras grandes y periódicas en una cadena más económica y usar el supermercado más cercano para los días intermedios suele ofrecer un mejor equilibrio.

Más allá del precio: calidad, salud y planificación

El precio es solo una parte de la ecuación. Los alimentos económicos pueden tener una calidad perfectamente aceptable, pero una dieta basada sistemáticamente en productos ultraprocesados tiene consecuencias negativas para la salud. Quienes quieren sacar el máximo partido a un presupuesto de compra ajustado también deben fijarse en los valores nutricionales y en la durabilidad de los productos.

Planificar los menús semanales, aprovechar las sobras y optar más frecuentemente por básicos como verduras, legumbres y cereales integrales permite ahorrar todavía más. Ese ahorro no se mide solo en euros, sino también en menos desperdicio alimentario y en unos hábitos de alimentación más estables.

Para muchas familias, la compra es uno de los pocos gastos importantes sobre los que realmente se puede actuar. El estudio de precios italiano demuestra que la elección del supermercado no es un detalle menor, sino un factor con un impacto real y medible. Quien lo tiene en cuenta lo nota en el recibo a final de mes.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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