Este lado olvidado del chuletón que nunca más querrás dejar en la carnicería

Por qué pedir simplemente "un chuletón" es demasiado vago

Mucha gente se acerca a la carnicería, pide "un chuletón" con toda la confianza del mundo y cree que ha hecho una elección clara. Para el carnicero, en cambio, esa petición no dice casi nada. Bajo ese nombre se esconden varios cortes distintos del costillar de la vaca, cada uno con una estructura y una distribución de grasa completamente diferente.

Un carnicero artesano francés de la cuenca de Arcachon lo explica con detalle en sus vídeos: casi siempre da el mismo consejo a sus clientes. Pide la parte trasera del chuletón, la última costilla. Ese trozo linda con la zona del entrecot y combina fibras finas con una grasa perfectamente infiltrada.

Según este carnicero, esa pieza trasera es menos fotogénica, pero en cuanto a sabor es, con diferencia, la más interesante.

El problema es que la mayoría de los compradores se dejan guiar por el aspecto. Una costilla grande, uniforme y con un hueso imponente queda espectacular sobre la mesa. La parte trasera tiene un aspecto más irregular, con grasa menos ordenada y líneas menos definidas. Quien elige solo con los ojos, se pierde una auténtica joya.

Qué hace tan sabroso a este trozo olvidado

El sabor de la carne de vacuno nace de tres elementos fundamentales: la grasa, el veteado y la maduración. La parte trasera del chuletón destaca en los tres aspectos de forma notable.

  • Mayor grasa intramuscular: las finas vetas de grasa entre las fibras musculares aportan jugosidad e intensidad de sabor.
  • Textura más tierna: al estar más cerca del lomo, los músculos trabajan menos y permanecen mucho más melosos.
  • Proporción ideal de carne, grasa y hueso: el hueso libera aromas extra durante la cocción, mientras que la grasa se funde casi por completo.

El carnicero francés insiste en que esta pieza suele quedarse en el mostrador porque la gente asocia "bonito" con "rico". Él lo invierte: primero elige por la estructura y el veteado, y solo después piensa en la presentación en el plato.

Cómo preparar el chuletón trasero a la perfección en la barbacoa

La recomendación del carnicero es una elaboración muy sencilla. Nada de marinadas complicadas ni decenas de especias; la carne tiene que hablar por sí sola. Su método básico es el siguiente:

  • Saca la carne del frigorífico al menos entre media hora y una hora antes de cocinarla.
  • Recorta únicamente los trozos de grasa gruesa y dura. Deja la capa de grasa fina intacta.
  • Calienta la barbacoa a temperatura muy alta, con calor directo sobre las brasas.
  • Justo antes de poner la carne, sazona generosamente con sal marina gruesa y, si quieres, un poco de pimienta recién molida.
  • Asa el corte unos cinco minutos por cada lado para conseguir una costra bien dorada y un interior rojo.
  • Deja reposar la carne al menos diez minutos sobre una fuente templada, tapada sin apretar.

La combinación de costra crujiente, grasa fundida y un interior todavía rojo es lo que provoca el "¡guau!" en la mesa. Si prefieres la carne menos roja, puedes alargar la cocción o desplazar la pieza a una zona más fría de la barbacoa una vez sellada, para que el centro se haga con calma sin que el exterior se queme.

Cómo pedir este corte en tu carnicería

En Francia, esta parte trasera suele tener un nombre concreto, pero en España la terminología varía según el carnicero. La clave está en ser lo más específico posible sobre la localización en el animal.

Estas fórmulas te resultarán útiles en el mostrador:

  • "¿Tienes el chuletón de la última costilla, el que está más cerca del entrecot?"
  • "Busco la parte más sabrosa y veteada del chuletón, aunque tenga un aspecto menos vistoso."
  • "¿Puedes cortarme un chuletón de la zona más cercana al lomo?"

Un buen carnicero artesano entenderá enseguida lo que buscas y podrá mostrarte exactamente dónde realiza el corte. No te alarmes si la pieza tiene un aspecto menos uniforme que las que lucen en el escaparate. Ese carácter más "rústico" es precisamente parte de lo que la hace especial.

Alternativas si la carnicería no tiene chuletón

No todas las carnicerías de barrio tienen chuletón disponible cada día. El propio carnicero francés menciona otros cortes que ofrecen un sabor excepcional siempre que se preparen de la manera adecuada.

Corte Mejor preparación Qué puedes esperar
Jarrete de ternera (con hueso) Estofado largo o caldo Sabor profundo, gelatinoso y muy redondo
Carrillera de vacuno Cocción lenta, mínimo 3 horas Rico en fibras, mantecoso tras una cocción prolongada
Bavette (vacío) Plancha o parrilla rápida, fuerte y breve Sabor intenso a carne, mordida ligeramente más firme

Los aficionados a los guisos pueden variar mucho con el jarrete y la carrillera. Su alto contenido en tejido conjuntivo hace que la carne se deshaga tras una cocción larga y que la salsa resultante sea rica y untuosa sin necesidad de añadir grasa extra.

Por qué los carniceros no se quedan con los cortes más vistosos

Pregúntale a un carnicero qué pieza se lleva a casa y lo más probable es que no te nombre ninguna de las que brillan en el escaparate. No es por precio, sino porque la textura y el sabor de esas piezas menos populares son mucho más interesantes.

Las piezas de gran impacto visual van para el cliente que quiere impresionar en una cena. Los entendidos, en cambio, eligen la parte que a primera vista parece irregular, con bordes caprichosos y manchas de grasa. Con el calor, esos mismos bordes se convierten en costras crujientes y en bocados melosos e irresistibles.

Quien aprende a mirar con los ojos de un carnicero, acaba teniendo siempre mejor carne en el plato, aunque no gaste un euro más.

Consejos prácticos para tu próxima barbacoa

Si quieres trabajar con este corte olvidado, un pequeño plan de acción te ayudará a sacarle el máximo partido.

  • Ve a la carnicería el día anterior para que el profesional pueda reservar o encargar la pieza correcta.
  • Pide expresamente un trozo bien veteado, no solo "carne bonita y roja".
  • Usa pocos condimentos: sal gruesa, pimienta y, si acaso, un diente de ajo o un par de ramas de romero suelen ser más que suficientes.
  • Corta la carne en perpendicular a las fibras después del reposo. Así cada loncha quedará tierna y jugosa.

Si tienes dudas sobre el punto de cocción, utiliza un termómetro de cocina. Para un interior rosado perfecto en vacuno, apunta a unos 52–55 °C en el centro. La temperatura seguirá subiendo unos grados durante el reposo; eso ocurre de forma natural y no debes preocuparte por ello.

Cómo sacar más partido a los cortes de vacuno menos conocidos

La historia de este carnicero demuestra que muchas piezas llenas de sabor pasan desapercibidas en el mostrador día tras día. Piensa en el solomillo de pez, los tendones o el rabo de buey: menos famosos, pero adorados por chefs y carniceros que saben lo que se hacen.

Un enfoque práctico e infalible: pregúntale a tu carnicero qué corte se llevaría él a casa esta noche y cómo lo prepararía. La mayoría de los profesionales hablan de ello con verdadera pasión. Así no solo descubres nuevas piezas, sino que además recibes un consejo de preparación de primera mano. Cada pregunta que haces en el mostrador aumenta las posibilidades de que tu próxima barbacoa sea memorable.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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