Gigantesca turbina mareal submarina que abastecerá de electricidad a 15.000 hogares

Frente a la costa ocurre algo casi invisible desde la orilla, pero que podría transformar el suministro eléctrico de miles de familias.

En el Canal de la Mancha, a la altura de Normandía, está tomando forma un ambicioso proyecto energético submarino destinado a abastecer de electricidad verde a toda una ciudad. No hay aerogeneradores dominando el horizonte: en su lugar, una especie de turbina horizontal descansa en el fondo del mar, impulsada por la fuerza de las mareas.

Un molino eólico acostado bajo el agua

Frente a las costas normandas se está construyendo lo que se presenta como el mayor parque de energía mareomotriz del mundo. La instalación consiste en enormes turbinas ancladas al lecho marino que giran gracias a la potencia de las corrientes de marea, de forma muy similar a como las palas de un aerogenerador aprovechan el viento.

El objetivo es claro: a partir de aproximadamente 2028, la instalación deberá generar suficiente electricidad para abastecer a unos 15.000 hogares. Una cifra equivalente a la de una ciudad de tamaño medio.

El mar se mueve día y noche con una regularidad predecible al minuto. Esa constancia convierte a la energía mareomotriz en una de las fuentes renovables más estables que existen.

El proyecto se ubica en aguas poco profundas donde las corrientes de marea se aceleran con fuerza. Allí se anclan al fondo grandes estructuras metálicas que sostienen las turbinas, las cuales giran dentro de la corriente. La electricidad generada viaja a través de cables submarinos hasta un punto de conexión en tierra firme.

¿Cómo funciona exactamente una turbina mareomotriz?

El principio es sencillo: el agua en movimiento contiene energía. Al colocar palas o rotores dentro de esa corriente se genera rotación y, con ella, electricidad. Sin embargo, la tecnología es bastante más sofisticada de lo que parece.

  • Durante la marea alta, el agua fluye en una dirección y hace girar el rotor.
  • Durante la marea baja, la corriente se invierte; el rotor puede girar en sentido contrario o las palas se orientan de forma adaptada.
  • Un generador ubicado en la góndola transforma ese movimiento mecánico en corriente eléctrica.
  • La electricidad llega a tierra a través de cables submarinos hasta una subestación distribuidora.

La velocidad del agua es inferior a la del viento, pero el agua es casi mil veces más densa que el aire. Eso permite que un rotor relativamente compacto genere una cantidad considerable de energía.

¿Por qué genera tanta expectativa la energía mareomotriz?

Mientras la energía solar y eólica depende del clima, las mareas siguen un patrón astronómico estricto. Eso hace que su producción sea extraordinariamente predecible. Los gestores de red pueden saber con años de antelación cuánta electricidad producirá el parque en un día determinado.

Eso se traduce en ventajas concretas:

Característica Energía mareomotriz Energía solar y eólica
Previsibilidad Extremadamente alta, basada en ciclos lunares Dependiente del clima y las estaciones
Disponibilidad Producción máxima varias veces al día Viento: variable; sol: solo de día
Ocupación del suelo Prácticamente nula, todo en el mar Campos de paneles y aerogeneradores en tierra
Costes actuales Elevados, especialmente por tecnología y mantenimiento Muy reducidos, sobre todo en solar y eólica marina

Los proyectos mareomotrices apuestan fundamentalmente por la seguridad: su producción fluctúa menos de forma inesperada, lo que ayuda a mantener la estabilidad de la red eléctrica. En un sistema energético con mucha solar y eólica, un bloque de producción tan constante resulta especialmente valioso.

Una tecnología con gran potencial y aún en proceso de madurez

La energía mareomotriz dista mucho de ser una tecnología totalmente consolidada. Llevan décadas existiendo proyectos experimentales, pero los parques comerciales a gran escala siguen siendo escasos. La iniciativa normanda debe demostrar que también puede ser rentable en una escala ambiciosa.

Los retos del fondo marino

Las condiciones en el lecho submarino son exigentes. El agua salada corroe los materiales, la corriente ejerce una presión constante sobre las estructuras y los equipos de mantenimiento no pueden acceder fácilmente. Esto genera una serie de desafíos concretos:

  • Las turbinas deben resistir la corrosión y fuerzas extremas de manera continuada.
  • El mantenimiento resulta costoso por la necesidad de barcos, buzos o robots submarinos.
  • Algas, mejillones y otros organismos se adhieren a la instalación y pueden obstruir componentes.
  • Hay que garantizar la seguridad de la navegación y de los pescadores de la zona.

Los ingenieros trabajan con turbinas de diseño modular para que unidades completas puedan izarse y reemplazarse de una sola vez. Se prevé que los costes de mantenimiento bajen a medida que se acumule experiencia y los diseños se estandaricen progresivamente.

Críticas desde organizaciones ecologistas y pesqueras

No todos reciben este colosal proyecto con los brazos abiertos. Las organizaciones de protección de la naturaleza alertan sobre posibles consecuencias para el ecosistema submarino. En las fuertes corrientes viven peces, crustáceos y mamíferos marinos que son sensibles a cualquier alteración de su entorno.

Las palas en movimiento, el ruido y la iluminación alrededor de las instalaciones pueden perturbar las rutas migratorias de los peces y modificar los ecosistemas circundantes.

Los pescadores, por su parte, temen perder caladeros y ver reducidas sus capturas. Alrededor de las turbinas se establecen habitualmente zonas de seguridad donde queda prohibida la pesca. Los pescadores locales advierten que sus ya ajustados márgenes económicos podrían verse aún más comprometidos.

Los defensores del proyecto señalan la existencia de rigurosas evaluaciones de impacto ambiental y recuerdan experiencias en otros lugares: en torno a ciertas estructuras marinas se ha generado nueva vida marina, ya que sus cimientos actúan como arrecifes artificiales. El balance para la naturaleza depende en gran medida de la ubicación y de la tecnología elegida.

Por qué la ubicación en Normandía resulta tan atractiva

El Canal de la Mancha es conocido por sus fuertes corrientes y sus grandes diferencias de marea. En algunos puntos el nivel del agua sube y baja varios metros en cada ciclo. Ese movimiento vertical se traduce en potentes corrientes horizontales de las que las turbinas pueden sacar partido.

Además, la costa normanda está próxima a infraestructuras existentes y a grandes mercados de consumo eléctrico, lo que mantiene reducidas las pérdidas de transporte y los costes de red. El Gobierno francés considera este proyecto un paso estratégico para depender menos del gas y para complementar sus centrales nucleares con fuentes renovables variables pero fiables.

Lo que los demás países pueden aprender de esta experiencia

Varios países llevan tiempo explorando la energía procedente del agua, especialmente en estuarios, estrechos y zonas costeras con corrientes intensas. La experiencia acumulada en Normandía puede ser de gran utilidad para futuros proyectos. El conocimiento sobre mantenimiento, seguimiento ecológico y reducción de costes tiene un valor incalculable.

Un escenario posible es una combinación de tecnologías: parques eólicos marinos combinados con turbinas mareomotrices en canales y entre islas. Diversificar las fuentes permite que la producción total sea más uniforme y reduce la necesidad de invertir en costosos sistemas de almacenamiento.

La energía mareomotriz en el contexto de la transición energética

Hoy por hoy, la solar y la eólica representan con diferencia la mayor parte de la nueva capacidad renovable en Europa. La energía mareomotriz queda aún muy por detrás. Sin embargo, el interés crece porque los responsables de política energética buscan fuentes más estables que complementen la producción variable del sol y el viento.

Para un hogar medio, el consumo ronda los 2.500 a 3.000 kilovatios hora al año. Un parque capaz de abastecer a 15.000 hogares estaría generando aproximadamente entre 40 y 45 millones de kilovatios hora anuales, según su rendimiento definitivo. Una cifra muy atractiva pensando en una Europa completamente electrificada en calefacción y transporte.

Quienes buscan entender cómo funciona una política energética sostenible llegan inevitablemente a la conclusión de que ninguna tecnología por sí sola resuelve el problema. Paneles solares en tejados, grandes parques eólicos, baterías, hidrógeno, geotermia y proyectos como esta turbina submarina trabajan juntos para ir relegando progresivamente los combustibles fósiles a un segundo plano.

Para el consumidor, la energía mareomotriz sigue siendo un concepto bastante abstracto. No se ven palas, no hay paneles a la vista y no hay ninguna turbina detrás de casa. Y sin embargo, una parte de la electricidad que sale del enchufe podría proceder pronto de instalaciones que operan a varios metros bajo la superficie, frente a una costa lejana. Quien contrate una tarifa de energía verde podría estar recibiendo, sin saberlo, un fragmento de esta mezcla eléctrica submarina.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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