Por qué este gigantesco parque eólico genera a la vez esperanza y temor en la costa británica

Frente a la costa británica está tomando forma un colosal parque eólico que deberá abastecer de electricidad a millones de hogares, pero los vecinos de la zona sienten, junto al orgullo, una profunda inquietud.

Hornsea 3 es un nuevo proyecto eólico marino en el Mar del Norte de proporciones tan descomunales que, por sí solo, podría generar tanta electricidad como varios reactores nucleares combinados. Su objetivo es abastecer a 3,3 millones de viviendas británicas y dar un salto decisivo hacia la neutralidad climática. Mientras los responsables políticos celebran el avance, pescadores y residentes locales se preguntan qué va a pasar con su horizonte, su entorno y sus medios de vida.

Un megaproyecto en el Mar del Norte

Hornsea 3 se ubica frente a la costa oriental del Reino Unido, en pleno Mar del Norte. El proyecto está siendo desarrollado por la empresa energética danesa Ørsted, que en los últimos años se ha consolidado como uno de los grandes actores mundiales en energía eólica marina.

Los preparativos llevan en marcha desde 2018. En marzo se alcanzó un hito simbólico importante: el primer sistema de cables de exportación quedó conectado, lo que establece un vínculo físico real entre el fondo marino y la red eléctrica de alta tensión en tierra firme. Se prevé que el parque eólico esté completamente operativo a finales de 2027.

Hornsea 3 está destinado a convertirse en el mayor parque eólico marino del mundo, con una inversión superior a los 10.000 millones de euros y miles de puestos de trabajo durante su construcción.

La magnitud del proyecto es verdaderamente inédita:

  • Se instalarán alrededor de 680 kilómetros de cables de exportación submarinos.
  • La fabricación de los cables lleva ya cerca de tres años en curso y se prolongará hasta el verano.
  • La inversión total asciende a aproximadamente 10.300 millones de euros.
  • El proyecto generará en torno a 5.000 empleos durante la construcción y unos 1.200 puestos de trabajo permanentes.

La logística exige embarcaciones especializadas y puertos adaptados. La empresa belga Jan De Nul se encarga de tender los cientos de kilómetros de cables en el lecho marino, mientras que el fabricante de cables NKT suministra los pesados conductores de alta tensión. Turbinas, cimentaciones, subestaciones marinas y la conexión a la red terrestre deben confluir en un calendario de ejecución muy ajustado.

Electricidad para 3,3 millones de hogares

Con una capacidad instalada prevista de 2,9 gigavatios (GW), Hornsea 3 se convertirá en una pieza angular de la política energética británica. El Gobierno del Reino Unido apunta a alcanzar 50 GW de energía eólica marina en 2030, como paso intermedio hacia la neutralidad climática en 2050. Sin megaproyectos como este, ese objetivo resulta inalcanzable.

Para ponerlo en perspectiva: los proyectos anteriores en la misma zona, Hornsea 1 y Hornsea 2, cuentan con una potencia de 1,2 GW y 1,3 GW respectivamente. Hornsea 3 duplica con creces la capacidad de cada uno de sus predecesores.

Proyecto Potencia (GW) Hogares abastecidos (estimación)
Hornsea 1 1,2 Aproximadamente 1 millón
Hornsea 2 1,3 Más de 1,4 millones
Hornsea 3 2,9 En torno a 3,3 millones

Las turbinas corren a cargo de Siemens Gamesa y se encuentran entre las más grandes del mundo, con una potencia unitaria de 14 megavatios. Un solo aerogenerador es capaz de abastecer a decenas de miles de hogares. Reunidas en este parque, conforman una auténtica central eléctrica industrial en el mar, sin chimeneas y sin quemar ni un gramo de combustible fósil.

Por qué los vecinos sienten fascinación y preocupación a partes iguales

A lo largo de la costa oriental británica, los residentes contemplan el proyecto con sentimientos encontrados. Por un lado, hay un orgullo genuino: viven en la región donde está tomando forma uno de los mayores proyectos de energía verde del planeta. Las promesas de empleo, inversión en los puertos y proyección internacional capturan la imaginación colectiva.

Al mismo tiempo, persisten interrogantes muy concretos. Los pescadores temen por sus rutas tradicionales y sus caladeros habituales. Las organizaciones locales de conservación de la naturaleza expresan su inquietud ante el impacto en las rutas migratorias de las aves, el ruido submarino durante la construcción y los efectos sobre los mamíferos marinos. Y en tierra firme, los pueblos de la zona se preocupan por el tráfico de obra, las nuevas líneas de alta tensión y la integración de las subestaciones transformadoras en el paisaje.

Para los vecinos, Hornsea 3 es un proyecto que decide tanto el futuro del clima como el futuro de su propio entorno cotidiano.

A todo ello se suma que los parques eólicos marinos suelen convertirse en símbolo del debate más amplio sobre la transición energética. Sus defensores ven en Hornsea 3 la prueba de que un país puede descarbonizarse a gran velocidad. Sus detractores se preguntan quién pagará la factura, qué tarifas energéticas regirán en el futuro y qué ocurrirá cuando el viento simplemente no sople.

Equilibrar los objetivos climáticos con el bienestar del entorno

La empresa promotora intenta disipar esas inquietudes mediante evaluaciones de impacto ambiental, diálogo continuado con los pescadores y acuerdos de compensación ecológica. Entre las medidas adoptadas figuran zonas de descanso protegidas para las aves marinas, seguimiento de las poblaciones de marsopas y protocolos sobre cuándo se pueden realizar hincados de pilotes para limitar los niveles de ruido.

Los puertos locales recibirán inversiones y nuevas actividades, desde bases de mantenimiento hasta centros de formación para los técnicos que operarán las turbinas en alta mar. Para algunas ciudades costeras, Hornsea 3 representa una oportunidad real de abandonar la dependencia de la pesca tradicional y de las industrias de combustibles fósiles.

Por qué se considera necesaria esta escala de actuación

Para descarbonizar la red eléctrica británica, la proporción de centrales fósiles debe reducirse con rapidez. La energía eólica marina se considera una de las fuentes más prometedoras: vientos intensos y relativamente constantes en el mar, a escasa distancia de los grandes núcleos de consumo urbano.

Proyectos como Hornsea 3 contribuyen a:

  • Reducir las importaciones de gas y carbón.
  • Disminuir las emisiones de CO₂ del sector eléctrico.
  • Crear nuevos empleos en puertos e industria manufacturera.
  • Estabilizar los precios de la energía a largo plazo, una vez que los parques hayan amortizado su inversión.

Al mismo tiempo, surgen nuevos desafíos técnicos de envergadura. La red eléctrica debe ser capaz de absorber grandes volúmenes de energía eólica variable. Eso exige ampliar las conexiones de alta tensión, dotar de mayor flexibilidad a los grandes consumidores industriales e incorporar soluciones de almacenamiento, como baterías o producción de hidrógeno verde durante los períodos de viento abundante.

Lo que Hornsea 3 implica para el resto de Europa

Otros países europeos también están apostando fuertemente por la energía eólica marina en el Mar del Norte. Este megaproyecto británico funciona como un anticipo de lo que está por llegar cuando los parques de otros países escalen sus ambiciones. Cuestiones como la capacidad de la red, la resistencia a nuevos trazados de cables y las inquietudes de los pescadores son igualmente relevantes en otros contextos nacionales.

La forma en que Hornsea 3 gestione el tendido de cables en tierra, la compensación ambiental y la participación de las comunidades locales está siendo observada con atención por responsables políticos y empresas energéticas de todo el mundo. Los errores y los aciertos de este proyecto podrán ayudar a futuros parques a construir respaldo social de manera más ágil y eficaz.

¿Qué significa realmente 2,9 gigavatios en el día a día?

Las cifras que rodean a los parques eólicos son tan elevadas que a menudo resultan difíciles de visualizar. Una potencia de 2,9 GW implica que Hornsea 3, en condiciones ideales, podría generar casi 3.000 megavatios en cualquier momento dado. Como el viento no sopla de manera constante, la producción media es inferior, pero aun así suficiente para abastecer a varios millones de hogares.

Como referencia, una central nuclear moderna produce aproximadamente entre 1 y 1,6 GW. Hornsea 3 se acerca, en términos de potencia pico, a dos grandes centrales nucleares, aunque la energía nuclear ofrece una producción más constante mientras que la eólica depende de las condiciones meteorológicas.

Para los habitantes de la costa, las preguntas más urgentes siguen siendo muy concretas: ¿habrá trabajo?, ¿podrán seguir accediendo al mar?, ¿serán asequibles las facturas de la luz? En los próximos años, cuando las turbinas empiecen a girar y los primeros efectos sean visibles, se sabrá si Hornsea 3 cumple sus promesas o alimenta las inquietudes de quienes viven a su sombra.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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