Una señal extraordinariamente intensa y prolongada procedente del espacio profundo tiene a los astrónomos de todo el mundo completamente desconcertados, y las explicaciones posibles parecen sacadas de la ciencia ficción.
Una explosión cósmica que no terminaba
El 2 de julio de 2025, el telescopio espacial Fermi de la NASA captó una explosión que desafía por completo todas las reglas conocidas sobre las explosiones cósmicas. Los destellos gamma normalmente duran apenas un instante, pero esta señal se prolongó durante siete horas, con varios picos de intensidad y un resplandor residual visible durante meses. Dos equipos de investigación independientes creen tener la explicación, aunque han llegado a conclusiones sorprendentemente distintas.
Los destellos gamma son las explosiones más poderosas que conocen los astrónomos. Habitualmente duran menos de un segundo y, en casos excepcionales, pueden extenderse algunos minutos. GRB 250702B, como ha sido bautizado este evento, se mantuvo activo durante siete horas completas, aproximadamente mil veces más de lo que predicen los modelos estándar.
Por si eso fuera poco, la señal presentó tres picos claramente diferenciados. Después, un resplandor persistente siguió siendo visible durante meses en distintas longitudes de onda. Esa combinación —duración extrema, emisión intermitente y una larga estela— no encaja en ninguna clasificación convencional de destellos gamma.
GRB 250702B estira las teorías existentes sobre la muerte estelar y los agujeros negros hasta el punto de obligar a los astrónomos a pensar de una manera completamente diferente.
En un principio, los investigadores asumieron que la fuente se encontraba relativamente cerca, quizás incluso dentro de nuestra propia galaxia. Sin embargo, cuando se apuntaron telescopios de mayor potencia hacia ella, resultó que la señal venía de una región completamente distinta del universo.
Ocho mil millones de años luz más lejos de lo pensado
Utilizando instrumentos como el Very Large Telescope en Chile y el telescopio espacial Webb, los astrónomos lograron determinar el origen con mayor precisión. El destello provenía de una galaxia situada a unos 8.000 millones de años luz de nosotros. Eso significa que la señal que detectamos hoy partió cuando el universo tenía aproximadamente la mitad de su edad actual.
Esa distancia colosal hace que el evento sea aún más impresionante. Si algo tan lejano sigue siendo tan brillante desde aquí, la cantidad de energía liberada en su origen debió de ser absolutamente descomunal.
- Fecha del destello: 2 de julio de 2025
- Duración: aproximadamente siete horas
- Número de picos: tres grandes emisiones
- Distancia a la Tierra: unos 8.000 millones de años luz
- Nombre del evento: GRB 250702B
La pregunta que quedaba pendiente era la más importante: ¿qué puede provocar una explosión tan inusual? Dos equipos internacionales analizaron los mismos datos y extrajeron interpretaciones completamente diferentes.
Primer equipo: una colisión caótica entre galaxias
El primer equipo centró su atención en la galaxia donde se originó el destello. Valiéndose de los telescopios infrarrojos Magellan y Keck, los investigadores lograron atravesar visualmente densas nubes de polvo cósmico. Al otro lado apareció una galaxia enorme y hasta entonces oculta, con una masa estimada de más de 40.000 millones de soles.
El telescopio espacial Webb completó ese panorama. La morfología de la galaxia aparece distorsionada e irregular, como si dos galaxias estuvieran fusionándose y arrastrando estrellas, gas y polvo en una especie de tormenta gravitacional.
En ese entorno tan convulso, según este equipo, pueden ocurrir cosas extraordinarias con las estrellas masivas. Sus hipótesis contemplan varios escenarios posibles:
- Una estrella masiva que colapsa de forma atípica hasta convertirse en un agujero negro
- Una colisión directa entre una estrella y un agujero negro
- Una estrella desgarrada por un objeto compacto, como un agujero negro o una estrella de neutrones
- Una combinación de estos procesos en la región extremadamente densa donde las galaxias se están fusionando
El entorno caótico de una fusión galáctica parece el caldo de cultivo perfecto para explosiones ultralargadas y sin precedentes que nuestros modelos estándar son incapaces de explicar.
Bajo esta interpretación, GRB 250702B sería el resultado de un accidente cósmico a cámara lenta: dos galaxias chocan, estrellas y agujeros negros se entrecruzan violentamente, y en medio de ese caos se desencadena una reacción en cadena única que se manifiesta como un destello gamma de varias horas de duración.
Segundo equipo: ¿evidencia de un agujero negro de tamaño intermedio?
El segundo equipo de investigación se enfocó precisamente en el objeto directamente implicado en el destello. Su conclusión apunta a un tipo de agujero negro raramente observado hasta ahora: uno perteneciente a la categoría intermedia.
Actualmente, los astrónomos distinguen principalmente dos tipos de agujeros negros:
- Agujeros negros estelares: formados a partir de estrellas masivas, con una masa de unas pocas decenas de soles
- Agujeros negros supermasivos: millones o miles de millones de veces más masivos que el Sol, ubicados en los núcleos de las galaxias
Durante décadas, los modelos teóricos han predicho la existencia de agujeros negros situados entre estos dos extremos, con masas de miles a cientos de miles de veces la del Sol. Esta categoría intermedia es muy difícil de detectar, porque estos objetos suelen emitir poca luz y rara vez generan explosiones llamativas.
Según este segundo equipo, GRB 250702B podría ser precisamente esa oportunidad tan esperada. Estiman que un agujero negro con una masa de aproximadamente 6.500 veces la del Sol capturó una estrella similar a nuestro Sol en los márgenes de la galaxia anfitriona, lejos del agujero negro supermasivo central.
Una estrella devorada por etapas
Un detalle crucial en este escenario es que la estrella no desaparece de golpe al cruzar el horizonte de eventos del agujero negro. En cambio, orbita varias veces a su alrededor y pierde parte de su materia en cada vuelta. Cada vez que un fragmento de material es arrancado y cae hacia el interior, se genera una nueva explosión de energía.
Los picos repetidos en la señal encajan perfectamente con una estrella que es devorada en varias tandas por un agujero negro de masa intermedia.
Las tres grandes emisiones registradas por Fermi serían, por tanto, la consecuencia directa de esas "mordidas" sucesivas. La duración extraordinariamente larga adquiere así una explicación coherente: el proceso no se desarrolla en segundos, sino en horas. Si esta interpretación es correcta, GRB 250702B sería la primera vez que observamos un agujero negro de categoría intermedia en acción de forma tan clara.
Por qué una sola señal puede cambiarlo todo
Para el público general, un destello extraño puede parecer una mera curiosidad. Sin embargo, en astrofísica este tipo de excepciones tienen el potencial de transformar teorías enteras. Los destellos gamma revelan información sobre la muerte de las estrellas, el crecimiento de los agujeros negros y las condiciones del cosmos primitivo.
Algunas de las posibles implicaciones de esta observación incluyen:
- Los modelos sobre la velocidad a la que las estrellas colapsan o son desgarradas podrían necesitar revisión.
- La existencia de agujeros negros de masa intermedia quedaría reforzada, o bien descartada si ese escenario se demuestra incorrecto.
- Las galaxias en fusión podrían resultar entornos mucho más violentos y explosivos de lo que se pensaba.
Los instrumentos utilizados también han demostrado su enorme valor. La combinación del telescopio Fermi, el Very Large Telescope, el telescopio espacial Webb y los telescopios infrarrojos Magellan y Keck pone de manifiesto la precisión con la que los astrónomos pueden hoy seguir eventos individuales, desde el primer destello hasta el tenue resplandor residual meses después.
¿Qué es exactamente la radiación gamma?
Para quienes encuentran el concepto de "destello gamma" algo abstracto, conviene aclararlo. La radiación gamma es la forma de luz más energética que existe. Se trata de fotones con longitudes de onda extremadamente cortas. En la Tierra, la radiación gamma aparece en la desintegración radiactiva o en los reactores nucleares, pero en el cosmos se libera durante los procesos más violentos que conocemos.
Un destello gamma típico puede liberar en apenas unos segundos más energía de la que nuestro Sol emitirá a lo largo de toda su vida. Esto los convierte en fenómenos relevantes para preguntas sobre la vida en el universo: un destello gamma cercano podría en teoría deteriorar la atmósfera de un planeta y provocar extinciones masivas.
GRB 250702B ocurrió afortunadamente a una distancia extraordinaria, pero nos recuerda perfectamente de lo que es capaz el universo cuando se dan las condiciones adecuadas.
¿Qué viene ahora con esta misteriosa señal?
Las publicaciones en The Astrophysical Journal Letters y Monthly Notices of the Royal Astronomical Society no representan en absoluto el punto final. Otros grupos de investigación se lanzarán ahora sobre los datos con sus propios modelos y simulaciones, y es probable que surjan nuevas variantes de los dos escenarios principales.
Los astrónomos también están revisando registros anteriores para comprobar si existen señales previas menos llamativas que puedan parecerse a GRB 250702B. Si hay más destellos ultralargos dormidos en los archivos, podrían ser decisivos para decantarse entre la explicación de la fusión galáctica y la del agujero negro de masa intermedia.
Quienes quieran seguir la evolución de este misterio pueden rastrear términos como "destello gamma ultralargo", "agujero negro de masa intermedia" y la designación GRB 250702B en las noticias de astronomía. Estos conceptos reaparecerán en cuanto se publiquen nuevos análisis o cuando futuros telescopios ofrezcan imágenes aún más nítidas del resplandor residual de esta extraordinaria explosión cósmica.













