Científicos brasileños apuestan por la clonación para salvar al jaguar

Un experimento que parecía ciencia ficción ahora es realidad en Brasil

En la sabana brasileña, un equipo de investigadores está preparando algo que hace apenas unos años hubiera sonado imposible: embriones de jaguar clonados. En un laboratorio universitario del estado de Mato Grosso do Sul, el material genético de estos felinos se congela, se multiplica y ahora se prepara para ser implantado en madres de alquiler. Todo con un objetivo claro: darle más futuro al mayor felino salvaje del continente americano.

El último recurso para una especie icónica en peligro

El jaguar es el mayor depredador de América Latina y cumple un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, muchas de sus poblaciones en Brasil han quedado reducidas a pequeñas islas de naturaleza aisladas entre sí. En la árida Caatinga y en el bosque atlántico, se estima que quedan menos de 250 ejemplares adultos.

Esta fragmentación obliga a los animales a aparearse cada vez más con parientes cercanos. El resultado es devastador: enfermedades hereditarias, crías malformadas, mayor tasa de abortos espontáneos y una resistencia más baja frente a las enfermedades. Las medidas de conservación clásicas —crear parques naturales, combatir la caza furtiva— ayudan, pero no resuelven este problema genético de fondo.

El equipo brasileño no ve la clonación como una solución milagrosa, sino como una herramienta adicional para recuperar la variación genética perdida en poblaciones de jaguar vulnerables.

Los investigadores del grupo Reprocon, vinculado a la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul, quieren ir un paso más allá. Su plan es conservar el material genético de distintos jaguares, multiplicarlo y reintroducirlo en poblaciones con escasa diversidad genética mediante técnicas reproductivas avanzadas.

Un congelador lleno de grandes felinos: el mayor banco de jaguares del mundo

Reprocon comenzó en 2017 a recopilar sistemáticamente muestras de tejido y esperma de jaguares. Hoy en día, este grupo posee la mayor colección de material genético de jaguar del planeta.

  • Sangre de aproximadamente 160 jaguares
  • Muestras de tejido de unos 60 individuos
  • Esperma de alrededor de 30 machos

Todo está almacenado en tanques de nitrógeno líquido a temperaturas cercanas a los -196 grados Celsius. A partir de un pequeño trozo de piel de apenas dos centímetros, el laboratorio puede cultivar entre 20 y 30 millones de células. Se trata de fibroblastos, células del tejido conectivo que se dividen con facilidad y resultan ideales como punto de partida para la clonación.

Este banco genético funciona como una auténtica "cápsula del tiempo". Aunque una población local desaparezca por la deforestación, una epidemia o la caza, al menos una parte de su herencia genética permanecerá preservada en esos tanques. Ese material podrá utilizarse en el futuro para inseminación artificial, fecundación in vitro o, en casos extremos, para clonar.

¿Cómo se crea un jaguar clonado en el laboratorio?

El equipo emplea una técnica que se hizo famosa con la oveja Dolly: la transferencia nuclear de células somáticas. El proceso funciona, a grandes rasgos, de la siguiente manera:

  • Se extrae el núcleo celular —donde reside el ADN— de una célula común del jaguar, como una célula de la piel.
  • De un óvulo no fecundado de otro animal —generalmente un félido emparentado— se elimina su propio núcleo.
  • El núcleo del jaguar se introduce en ese óvulo "vacío".
  • Mediante un impulso eléctrico, la célula se activa y comienza a dividirse hasta formar un embrión.

En 2024, el equipo de Reprocon logró que estos embriones alcanzaran el estadio de mórula, una fase temprana en la que el embrión está formado por unas pocas decenas de células. Este es un paso imprescindible antes de que el embrión pueda ser transferido a una madre de alquiler.

Las primeras transferencias reales de embriones a hembras de jaguar —o posiblemente a otros grandes félinos como madres sustitutas— están previstas para 2026. Si de ahí nacen crías viables, sería la primera vez en la historia que un gran félino salvaje nace mediante clonación.

El éxito no está para nada garantizado

La tecnología suena espectacular, pero la realidad es mucho más compleja. Incluso en el ganado vacuno —donde la clonación ya es casi rutinaria— muchos embriones y terneros no sobreviven. Con los felinos salvajes, donde la experiencia acumulada es mucho menor, nadie espera tasas de éxito elevadas.

Por eso Reprocon no apuesta todo a una sola carta. Además de la clonación, los investigadores experimentan con fecundación in vitro, inseminación artificial y otras formas de manejo reproductivo. Una innovación especialmente llamativa es un dispositivo microfluídico de apenas 15 dólares capaz de seleccionar esperma directamente en el campo según su calidad. Es reutilizable y evita tener que trasladar equipos de laboratorio costosos y frágiles a zonas naturales remotas.

La combinación de herramientas sencillas sobre el terreno con técnicas avanzadas de laboratorio genera un conjunto de recursos con el que los conservacionistas pueden gestionar con mayor precisión la salud genética de las poblaciones.

Por qué los espacios naturales siguen siendo imprescindibles

Aunque la investigación despierta enorme interés, los propios impulsores del proyecto advierten contra las expectativas demasiado optimistas. Un jaguar clonado necesita exactamente el mismo hábitat que cualquier otro. Un individuo adulto puede requerir entre 400 y 500 kilómetros cuadrados de territorio para encontrar suficientes presas y evitar conflictos con sus congéneres.

La deforestación masiva para la agricultura, la soja y la ganadería fragmenta cada vez más ese territorio. Las carreteras parten en dos los espacios protegidos y dificultan que los animales se desplacen de un bosque a otro. Sin grandes áreas naturales conectadas, los jaguares no pueden ejercer su papel como depredadores cima, por muy avanzadas que sean las técnicas reproductivas.

Los ecólogos brasileños defienden por ello un enfoque doble:

  • Restaurar y conectar los hábitats mediante corredores verdes
  • Gestionar activamente la diversidad genética a través de bancos de esperma y óvulos, fecundación in vitro y, en algunos casos, clonación

Colaboración internacional en torno a los esfuerzos de rescate genético

El conocimiento generado en Brasil trasciende sus fronteras. Los investigadores ya colaboran con equipos de Argentina, Colombia, Canadá y Estados Unidos, países que cuentan con sus propias poblaciones de jaguar o con experiencia en la cría de grandes félinos en cautividad.

Compartiendo protocolos, los laboratorios pueden determinar con mayor rapidez qué madres de alquiler son adecuadas, cuánto tiempo se conservan los embriones y qué tratamientos hormonales son necesarios para desencadenar un embarazo. También se estudia cómo transportar material genético —como esperma congelado o biopsias de piel— de forma segura a nivel internacional sin perder calidad.

Problema Cómo puede ayudar la clonación
Baja variación genética Reintroducir genes de poblaciones extintas o desaparecidas
Aislamiento de grupos Usar material de regiones lejanas sin necesidad de trasladar animales
Catástrofes inesperadas Copia de seguridad en el congelador como último recurso

¿Qué significa realmente "clonar" para la naturaleza?

Cuando se habla de clonación, mucha gente imagina copias exactas que se multiplican sin control. Pero en el ámbito de la conservación, el enfoque es mucho más matizado. Los animales clonados representarían solo una pequeña fracción de la población. Su valor reside en recuperar variantes genéticas que de otro modo habrían desaparecido para siempre.

En última instancia, todo gira en torno a la diversidad genética: cuanta más variación exista, mayores son las posibilidades de que una especie se adapte a enfermedades, al cambio climático y a las transformaciones del paisaje. La clonación ofrece una forma de dirigir esa variación de manera deliberada, aunque esto plantea inevitablemente preguntas éticas. ¿Hasta dónde puede llegar la intervención humana? ¿Quién decide qué genes "merecen" conservarse?

Para el jaguar, este enfoque también tiene consecuencias prácticas en la gestión de la naturaleza. Piénsese en la reintroducción cuidadosa de animales en zonas donde la especie ha desaparecido, o en el refuerzo de una población débil con individuos genéticamente distintos a los locales. Estas decisiones exigen un diálogo estrecho entre biólogos, administraciones públicas y comunidades locales.

Quienes quieran seguir estos avances deben familiarizarse con algunos conceptos clave. La transferencia nuclear es el traslado del núcleo celular que da origen al clon; la mórula es una etapa muy temprana del desarrollo embrionario; y los fibroblastos son las células trabajadoras a partir de las cuales los laboratorios pueden generar millones de copias idénticas. Juntos forman el motor silencioso de un experimento que, de tener éxito, podría dar un giro inesperado al futuro del jaguar.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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