Una pastilla cotidiana contra la diabetes aparece como posible protectora de la visión en personas mayores
Investigadores en Inglaterra han identificado un vínculo llamativo entre la metformina, un medicamento clásico para la diabetes tipo 2, y una menor probabilidad de desarrollar una temida enfermedad ocular que puede derivar en ceguera con la edad. Se trata de la degeneración macular asociada a la edad, conocida habitualmente por sus siglas DMAE.
¿Qué es la DMAE y por qué afecta tan gravemente a la visión?
La DMAE es una enfermedad que afecta a la mácula, la pequeña zona central de la retina. Gracias a ella podemos leer, mirar a alguien a los ojos y distinguir con nitidez las señales de tráfico. Cuando algo falla en esa área, el campo visual periférico suele conservarse razonablemente bien, pero la visión central desaparece de forma progresiva.
Los especialistas distinguen, a grandes rasgos, dos formas de DMAE:
- DMAE húmeda: se forman vasos sanguíneos anómalos y frágiles bajo la retina que pueden sangrar o tener fugas, provocando inflamación y cicatrices. El deterioro suele ser rápido. Los oftalmólogos pueden frenar el proceso mediante inyecciones periódicas en el ojo.
- DMAE seca o atrófica: las células fotosensibles y las células pigmentarias de soporte mueren lentamente, generando como "agujeros" en la mácula. Este proceso puede prolongarse durante años, pero termina causando una pérdida visual significativa. Para esta modalidad apenas existe un tratamiento eficaz disponible en Europa.
En los países desarrollados, la DMAE es la principal causa de pérdida grave de visión en personas mayores de 65 años. Se estima que entre el 10 y el 15 por ciento de los adultos mayores presenta una forma intermedia o avanzada de la enfermedad. Quienes la padecen van perdiendo, poco a poco, la capacidad de leer, conducir o reconocer rostros.
Metformina: un viejo conocido con sorprendentes efectos adicionales
La metformina es uno de los medicamentos más recetados para tratar la diabetes tipo 2. Los pacientes suelen tomarla a diario en comprimidos para reducir los niveles de azúcar en sangre. Es un fármaco económico, presente en el mercado desde hace décadas y con un perfil de efectos secundarios bien documentado.
En los últimos años, los científicos han comenzado a examinar la metformina desde una perspectiva más amplia. Investigaciones en laboratorio y con animales sugieren que este medicamento podría tener propiedades que van más allá del simple control glucémico. Entre los efectos observados destacan:
- Un efecto inhibidor sobre los procesos inflamatorios, lo que podría contribuir a proteger tejidos sensibles como los de la retina frente al daño progresivo relacionado con la edad.
Un hallazgo que abre nuevas vías de investigación
El hecho de que un medicamento tan accesible y ampliamente utilizado pueda estar asociado a una menor incidencia de DMAE resulta especialmente relevante, dado que la forma seca de la enfermedad carece actualmente de tratamientos efectivos en Europa. Aunque los resultados son preliminares y se necesitan más estudios para confirmar esta relación, los investigadores consideran que el hallazgo merece una investigación más profunda.
Por el momento, los expertos subrayan que nadie debe modificar su medicación por iniciativa propia. Cualquier decisión relacionada con el tratamiento farmacológico debe tomarse siempre en consulta con el médico responsable.













