¿Siempre el mismo plato de toda la vida en la mesa?
Esta tarta salada de puerro de inspiración italiana es justo lo que necesitas para darle un giro fresco a tus cenas de invierno.
Quizás ya conocías la versión clásica con calabacín, pero esta variante con puerro es perfecta para los días más fríos. Se hornea como una especie de tortita vegetal fina, está llena de sabor y puede prepararse completamente sin gluten y sin huevo. Ideal para una noche entre semana en la que quieres comer algo ligero sin pasarte horas en la cocina.
¿Qué es exactamente la scarpaccia?
Este plato tiene origen italiano y se puede describir como un cruce entre una tarta salada fina y una tortita gruesa hecha al horno. En su versión original se elabora con rodajas de calabacín mezcladas en una masa de harina, huevo y queso. Todo se vierte en un molde plano y se hornea hasta obtener un interior suave con los bordes ligeramente crujientes.
La scarpaccia es una tarta plana y salada, llena de verdura, que se sirve directamente desde el molde.
La creadora gastronómica Amélie Zen le dio un toque invernal usando puerro y la adaptó para quienes evitan el gluten o el huevo. Al sustituir la harina convencional y eliminar los huevos, la textura cambia ligeramente, pero la tarta sigue siendo lo suficientemente firme como para cortarse en porciones.
Por qué el puerro funciona tan bien en este plato
El puerro es una verdura de invierno por excelencia. Aunque se encuentra durante todo el año, entre noviembre y marzo alcanza su mejor momento: consistente, sabroso y generalmente muy asequible. En sopas y guisos suele quedar en un segundo plano, pero en esta tarta plana es el auténtico protagonista.
- El puerro aporta un sabor suave y ligeramente dulce, similar al de la cebolla.
- Se cocina rápido y conserva un punto de textura agradable.
- Al hornearse, los bordes de los aros se caramelizan levemente.
- Combina muy bien con distintos tipos de queso y hierbas aromáticas.
Para esta receta se corta el puerro en aros finos. Así se distribuye uniformemente por la masa y cada bocado lleva tanto verdura como un poco de queso y una capa superior crujiente.
Ingredientes para una scarpaccia de puerro sin gluten
Con las cantidades que se indican a continuación obtienes un molde mediano, suficiente como plato principal para dos o tres personas acompañado de ensalada, o como guarnición para cuatro.
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Puerro | 400 g |
| Harina de lentejas rojas (o de arroz, sorgo o mezcla sin gluten) | 130 g |
| Agua | 200 g |
| Aceite de oliva | 2 cucharadas |
| Sal | 1 cucharadita |
| Pan rallado (opcionalmente sin gluten) | al gusto, para cubrir la superficie |
| Hierbas aromáticas (tomillo, romero, orégano o mezcla italiana) | al gusto |
| Queso rallado o desmenuzado | un buen puñado |
Quienes quieran una versión completamente vegetal pueden sustituir el queso por una alternativa vegana o añadir levadura nutricional para conseguir ese sabor salado y umami.
Cómo preparar la tarta salada de puerro paso a paso
1. Preparar el puerro
Corta la raíz y el extremo verde oscuro del puerro. Parte los tallos por la mitad a lo largo y enjuágalos bien bajo el grifo para eliminar la tierra entre las capas. Sécalos si es necesario y córtalos en aros finos.
Cuanto más finos sean los aros, más rápido se cocinan y más uniforme queda la tarta. Los trozos gruesos pueden generar un resultado desigual, con partes más duras en el interior.
2. Preparar la masa
En un bol amplio, mezcla la harina, la sal y las hierbas elegidas. Añade el agua y el aceite de oliva y bate con unas varillas hasta obtener una masa lisa. Tómate tu tiempo en este paso para evitar grumos y conseguir una cocción uniforme.
La masa debe tener la consistencia de una masa para crepes: líquida pero con suficiente cuerpo para sostener la verdura.
Si queda demasiado espesa, añade un chorrito de agua. Si está demasiado líquida, incorpora una cucharada extra de harina.
3. Añadir la verdura y el queso
Incorpora los aros de puerro a la masa y remueve hasta que todos queden bien cubiertos. Agrega el queso y mezcla brevemente. No hace falta remover en exceso; en cuanto todo esté bien repartido, es suficiente.
Engrasa ligeramente un molde de horno con aceite de oliva y vierte la mezcla. Alisa la superficie con una espátula. Cuanto más fina sea la capa, más crujientes quedarán los bordes.
4. Crear la costra crujiente y hornear
Espolvorea generosamente pan rallado por encima. Esta capa es la que forma ese dorado irresistible en el que inevitablemente metes el tenedor primero.
Hornea la tarta unos 20 minutos en el horno precalentado a 180 grados. Los bordes deben dorarse ligeramente y despegarse un poco del molde. Deja reposar el plato unos minutos antes de cortar: las porciones salen mejor y los sabores se asientan.
Cómo servir esta scarpaccia de puerro
Con unos pocos acompañantes sencillos, este plato pasa de ser una tarta modesta a una comida completa y satisfactoria.
- Sírvela con una ensalada fresca de canónigos, manzana y nueces.
- Combínala con zanahoria o chirivía asadas al horno.
- Córtala en daditos pequeños y preséntala como aperitivo con una salsa de yogur.
- Aprovecha las sobras frías como almuerzo para llevar al trabajo o a clase.
Para quienes no evitan el gluten, un trozo de pan crujiente también encaja perfectamente. Pero precisamente porque la receta base ya es sin gluten y sin huevo, este plato se adapta con facilidad a mesas con distintas necesidades dietéticas.
Variaciones útiles y consejos para días con poco tiempo
¿No tienes harina de lentejas rojas en casa? La harina de arroz o una mezcla estándar para repostería sin gluten funcionan igual de bien. El resultado tiene un sabor algo más suave y suele quedar ligeramente más esponjoso. Combinar harina de lentejas con harina de arroz ofrece un punto intermedio muy equilibrado.
En cuanto a las hierbas, las posibilidades son amplias:
- Con tomillo y romero, la tarta adquiere un carácter más rústico y invernal.
- Con pimentón ahumado y orégano, se acerca a un aperitivo de estilo mediterráneo.
- Con cebollino y perejil, el sabor resulta más fresco y ligero.
Si el tiempo escasea, puedes cortar el puerro el fin de semana y mezclarlo con un poco de aceite y sal. Guardado en un recipiente hermético en la nevera, se conserva bien durante varios días. El día que lo prepares, solo tendrás que hacer la masa, mezclarlo todo y meterlo al horno.
Por qué este plato encaja perfectamente en un menú de invierno
Los gratinados con nata y queso suelen dejar muy lleno. Esta tarta de puerro es más ligera, pero igualmente nutritiva gracias a la combinación de verdura, harina de legumbres y un poco de queso. Eso la convierte en una opción ideal para los días en que quieres comer algo caliente y sabroso sin acabar adormecido en el sofá.
Además, se elabora con ingredientes bastante básicos: puerro, harina, agua, aceite y especias. Este tipo de recetas son las que acaban convirtiéndose en fijas en muchas cocinas. Con un pequeño cambio —otra verdura, otro queso, otras hierbas— la misma base adquiere cada vez un carácter distinto. El puerro, que tan a menudo termina en la sopa, se gana por fin el protagonismo que merece.













