Misteriosas señales de radio con un ritmo de 36 minutos desconciertan a los astrónomos

Un nuevo enigma celeste: ¿qué es ASKAP J1424?

Un grupo de astrónomos australianos ha detectado una fuente de radio extraordinariamente peculiar que emite un potente pulso cada 36 minutos exactos. La señal es tan estable y presenta una polarización tan inusual que los modelos teóricos existentes sobre estrellas conocidas y objetos compactos empiezan a quedarse cortos.

La fuente recibe el nombre técnico de ASKAP J1424, en referencia al telescopio que la descubrió: el Australian SKA Pathfinder, conocido como ASKAP. Se trata de lo que los científicos denominan un transitorio de radio de período largo: un objeto que no emite de forma continua, sino que lanza destellos de radio intensos con intervalos relativamente prolongados entre uno y otro.

Un ritmo cósmico de precisión milimétrica

En este caso concreto, ese intervalo ronda los 36 minutos (2.147,27 segundos). Durante ocho días consecutivos, los investigadores observaron cómo el mismo patrón se repetía una y otra vez, como si alguien hubiera programado un despertador cósmico de absoluta precisión. Los resultados han quedado recogidos en un estudio publicado en el servidor de preprints científicos arXiv.

ASKAP J1424 emite señales de radio con una cadencia extraordinariamente regular y una polarización uniformísima, algo que encaja muy mal con los modelos convencionales para este tipo de fuentes.

Para la comunidad astronómica, esto resulta fascinante. La mayoría de las fuentes del universo —desde púlsares hasta estrellas en erupción— son conocidas por su comportamiento errático: varían, titilan y fluctúan sin cesar. Esta nueva fuente, en cambio, muestra una disciplina sorprendente.

Descubierta durante el megaestudio del proyecto EMU

ASKAP J1424 salió a la luz en el marco del proyecto Evolutionary Map of the Universe (EMU), una iniciativa que construye paso a paso un mapa de radio monumental del cosmos. ASKAP puede rastrear enormes franjas del cielo en una sola observación y repetir esas observaciones con alta frecuencia.

Esa combinación —amplitud y repetición— es exactamente lo que se necesita para detectar destelladores lentos y poco frecuentes. Muchos radiotelescopios son o muy precisos o solo apuntan brevemente a una zona concreta, lo que hace que fuentes con intervalos largos se escapen con facilidad.

Por qué ASKAP es ideal para detectar objetos cósmicos atípicos

  • Gran campo de visión: permite cartografiar extensas regiones del cielo simultáneamente.
  • Tiempo de observación prolongado: sigue la misma región durante horas seguidas.
  • Alta cadencia: las mismas zonas del cielo se revisan con regularidad en el programa de observación.
  • Sensibilidad a la polarización: ASKAP no solo mide la intensidad de las ondas de radio, sino también su dirección de oscilación.

Para localizar ASKAP J1424, los investigadores llevaron a cabo una búsqueda específica de señales con polarización circular, un indicador de que campos magnéticos muy intensos están involucrados. En una grabación de diez horas realizada en enero de 2025, la fuente apareció con claridad.

Una señal completamente polarizada que pone a prueba los modelos

Lo que distingue a ASKAP J1424 de otras fuentes de período largo es precisamente la polarización de su señal. Las ondas de radio, al igual que la luz, tienen una dirección de vibración: pueden girar en círculos (polarización circular), describir una elipse o oscilar en un único plano (polarización lineal).

En este objeto, la emisión durante el pulso completo estaba polarizada al 100 por ciento. Además, la señal evolucionó dentro del propio pulso desde una polarización elíptica hasta una completamente lineal, lo que apunta a un entorno magnético de una organización excepcional.

Una señal tan perfectamente polarizada sugiere un campo magnético con una estructura sumamente ordenada, como si la fuente fuera impulsada por un generador cósmico casi ideal.

Muchos objetos con campos magnéticos intensos —como los púlsares, estrellas de neutrones en rotación— sí producen radiación polarizada, pero habitualmente con menor pureza y mayor variabilidad. La combinación del período largo, el ritmo preciso y esta polarización constituye un rompecabezas difícil de encajar.

Ni estrella, ni planeta, ni ningún culpable conocido

Lo habitual es que los astrónomos intenten vincular una fuente de radio con observaciones en otras longitudes de onda: luz visible, infrarrojo o rayos X. En este caso, esa estrategia no dio resultado. No se encontró ninguna contrapartida óptica ni infrarroja en la posición de ASKAP J1424.

Eso descarta varios escenarios posibles. Una estrella joven y brillante o una estrella activa cercana con erupciones frecuentes habría dejado huella en otras longitudes de onda. Aquí no ocurre tal cosa. La fuente parece ser extremadamente tenue en luz visible, estar muy lejos, o emitir casi exclusivamente en radio.

¿Sistema de enana blanca, magnetar o algo completamente nuevo?

El equipo investigador apunta con cautela hacia un escenario favorito: una estrella binaria con una enana blanca. Una enana blanca es el núcleo compacto que queda de una estrella similar al Sol: muy densa, relativamente pequeña y, con frecuencia, dotada de un campo magnético potente.

En ese tipo de sistema doble, la enana blanca puede interactuar magnéticamente con el viento de partículas que emana de la estrella compañera. Esa interacción puede generar radiación energética y ondas de radio. El ritmo lento y regular, junto con el campo magnético intenso, encajan razonablemente bien con esta hipótesis, aunque no lo explica todo.

Escenario posible Puntos a favor Preguntas sin respuesta
Enana blanca en sistema binario El período largo y el campo magnético intenso son coherentes ¿Dónde está la estrella compañera en óptico o infrarrojo?
Estrella de neutrones inusual (púlsar/magnetar) Se sabe que producen radio polarizado Un período de 36 minutos es extremadamente largo para este tipo de objeto
Nuevo tipo de objeto compacto Deja margen para explicar la polarización única y la estabilidad No existe ningún modelo previo; habría que reescribir parte de la física

Un escenario de erupción puntual y fortuita —como la absorción casual de una nube de gas— resulta poco convincente para los investigadores. El ritmo estable que se repitió día tras día durante varios días no encaja bien con esa idea.

Las observaciones de seguimiento revelarán su comportamiento a largo plazo

Para comprender mejor la naturaleza de ASKAP J1424, los astrónomos planean monitorizar la fuente durante un período prolongado. Un papel clave corresponde al proyecto VAST (Variables And Slow Transients), una iniciativa de ASKAP dedicada a cartografiar fuentes de radio lentas y variables en nuestra Vía Láctea.

Observando ASKAP J1424 de forma reiterada, los investigadores podrán determinar si la señal es permanentemente activa, si aparece en brotes intermitentes o si en algún momento llega a apagarse por completo.

Cada escenario produciría un patrón distinto:

  • Actividad regular: los pulsos siguen apareciendo puntualmente, lo que indica un objeto en rotación estable.
  • Comportamiento intermitente: la fuente se enciende y se apaga, similar a ciertos púlsares "dormidos", lo que señalaría cambios en el plasma magnético.
  • Erupción única o muy esporádica: la señal no vuelve a detectarse, compatible con un episodio de acreción breve.

Además, otros telescopios —en infrarrojo, rayos X e incluso rayos gamma— podrían captar una emisión débil que hasta ahora haya pasado desapercibida. Un punto de luz mínimo en la misma posición bastaría para resolver una buena parte del enigma.

Por qué estas fuentes extrañas tienen tanto impacto científico

Los transitorios de radio de período largo siguen siendo muy escasos. Cada nuevo descubrimiento encaja una pieza más en el gran rompecabezas de cómo funcionan los campos magnéticos extremos. Esos campos no solo gobiernan la emisión de radiación, sino que también determinan cómo se mueve la materia alrededor de objetos compactos y cómo intercambia energía.

ASKAP J1424 toca algunos de los interrogantes más fundamentales de la astrofísica:

  • ¿Hasta qué distancia pueden extenderse los campos magnéticos de objetos compactos y mantenerse organizados?
  • ¿Cuán lentamente pueden girar esos objetos antes de que su mecanismo de emisión de radio se apague?
  • ¿Con qué frecuencia existen este tipo de fuentes en la Vía Láctea y simplemente hemos pasado por alto su presencia?

Con la llegada de radiotelescopios aún más potentes, como el Square Kilometre Array (SKA), este tipo de rastreos alcanzará profundidades mucho mayores. ASKAP actúa de algún modo como ensayo general: las técnicas desarrolladas para encontrar ASKAP J1424 podrán aplicarse pronto a una escala incomparablemente mayor.

Guía rápida: ¿qué son los transitorios de radio y la polarización?

Para quienes no trabajan habitualmente con radioastronomía, conviene aclarar algunos conceptos clave:

  • Transitorio de radio: una fuente que se ilumina temporalmente en frecuencias de radio con pausas entre emisiones. Funciona como un faro, pero en longitudes de onda de radio.
  • Polarización: la dirección en la que oscila el campo eléctrico de una onda. Un alto grado de polarización suele delatar la presencia de un campo magnético intenso y bien ordenado.
  • Enana blanca: estrella remanente compacta, de tamaño similar a la Tierra pero con una masa comparable a la del Sol. Muy densa y frecuentemente dotada de un campo magnético muy potente.

Quien siga con cierta regularidad las noticias de astronomía se encontrará cada vez más con este tipo de hallazgos. Los grandes rastreos de radio barren el cielo con una finura creciente, sacando a la luz objetos que no tienen cabida en los libros de texto ni en los catálogos clásicos.

En el fondo, más allá de la terminología técnica, la esencia es sorprendentemente cercana: en algún lugar de nuestra galaxia, algo gira con una regularidad casi perfecta y envía hacia la Tierra un haz de radio precisamente dirigido, como un faro cósmico. Mientras nadie pueda decir con certeza qué es exactamente lo que gira ahí fuera, ASKAP J1424 seguirá siendo uno de los objetos celestes más intrigantes de la actualidad.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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