La IA trastoca el mercado laboral: uno de cada seis empleos en riesgo

Lo que empezó como una curiosidad tecnológica se convierte en una amenaza real para el empleo

Cuando ChatGPT apareció en 2022, muchos lo veían como un juguete ingenioso para la oficina. Sin embargo, los análisis más recientes revelan que la inteligencia artificial está evolucionando a una velocidad inquietante, poniendo en jaque millones de puestos de trabajo. Un nuevo estudio procedente de Francia ilustra con datos concretos cómo crecen los riesgos, especialmente para los trabajadores más cualificados y para quienes acaban de incorporarse al mercado laboral.

Investigación: millones de empleos franceses bajo presión por la IA

El estudio ha sido elaborado por la aseguradora Coface junto con el Observatorio de Profesiones Amenazadas y Emergentes. A diferencia de otros análisis, los investigadores no se limitaron a examinar tareas aisladas, sino que evaluaron funciones completas y sectores enteros.

La metodología consistió en cruzar perfiles profesionales detallados con las capacidades actuales y previstas de la IA generativa y la denominada IA agéntica, es decir, sistemas capaces de ejecutar encargos de forma autónoma sin intervención humana constante.

Según el estudio, en un plazo de dos a cinco años, uno de cada seis empleos en Francia estará sometido a una presión seria por parte de la inteligencia artificial.

En el momento actual, ese riesgo afecta ya a aproximadamente el 3,8% de los puestos de trabajo del país. Los autores estiman que esa cifra podría escalar hasta el 16,3% en cuestión de pocos años. Además, en torno a uno de cada ocho empleos, más del 30% de las tareas diarias podría automatizarse con herramientas de IA ya existentes o en rápida expansión.

Por ahora, son relativamente pocos los trabajadores que utilizan estos sistemas de forma intensiva. En 2025, se calculaba que el 7% de los empleados franceses trabajaba con IA generativa a diario, y el 14% lo hacía de manera semanal. Aun así, los investigadores anticipan que esas cifras aumentarán con rapidez a medida que las empresas integren la IA en sus procesos más profundamente.

IA agéntica: del asistente inteligente al compañero de trabajo autónomo

Uno de los puntos de inflexión más importantes del estudio es el auge de la IA agéntica. Muchas organizaciones todavía se encuentran en una fase de experimentación con chatbots y proyectos piloto puntuales. Pero lo que llega a continuación es una generación de sistemas de IA capaces de ejecutar cadenas enteras de tareas de forma independiente.

Imagina un "empleado digital" que recopila información, redacta documentos, envía correos electrónicos y gestiona sistemas sin que un humano supervise cada paso. Ese es el tipo de tecnología que amenaza directamente el núcleo de las funciones de oficina más habituales.

  • Fase actual: experimentos con chatbots y generadores de texto
  • Siguiente fase: IA que gestiona procesos de trabajo de principio a fin
  • Consecuencia: posibilidad real de reducir plantillas o no cubrir vacantes

Las tareas que hoy están repartidas entre varios empleados podrían concentrarse en un único sistema de software. Las empresas no solo ahorrarían horas de trabajo, sino que podrían eliminar pasos enteros dentro de sus procesos internos.

Los empleos de cuello blanco, sorprendentemente los más afectados

Las revoluciones tecnológicas anteriores golpearon principalmente las cadenas de producción y las tareas rutinarias de bajo valor añadido. Esta vez, el estudio apunta en una dirección diferente y bastante más inesperada: las profesiones de alta cualificación con perfil cognitivo y analítico son las más vulnerables.

Esta vez la IA no apunta a las manos, sino a la mente: el análisis, el asesoramiento, el pensamiento estratégico y la producción creativa.

Los sectores identificados como grupos de mayor riesgo son los siguientes:

Sector Ejemplos de puestos Tareas bajo presión
Arquitectura e ingeniería Arquitectos, delineantes, proyectistas Generación de variantes de diseño, cálculos, informes
Informática y matemáticas Analistas de datos, programadores Generación de código, pruebas, informes de datos
Administración y back office Secretarios, personal administrativo Gestión de correos, planificación, administración documental
Profesiones creativas Diseñadores, profesionales de medios, artistas Creación de imagen y texto, desarrollo de conceptos
Sector jurídico Abogados, paralegales Análisis de contratos, búsqueda de jurisprudencia, textos estándar

Estos hallazgos coinciden con la experiencia que ya están viviendo diseñadores gráficos, traductores y redactores, quienes ven cómo su cartera de encargos se desplaza hacia la producción asistida por IA o se enfrenta a tarifas en caída libre.

Los jóvenes, las víctimas silenciosas de la ola de IA

Una de las conclusiones más llamativas del estudio es la posición especialmente vulnerable de las personas jóvenes. Muchas empresas están aprovechando este período para probar discretamente en qué medida pueden las tareas de becarios, perfiles junior y trabajadores temporales ser asumidas por sistemas de IA.

No son los empleados consolidados quienes pierden su puesto primero, sino que el flujo de entrada se corta: menos prácticas, menos puestos de inicio, más trabajo derivado hacia la IA.

Para los jóvenes, esto se traduce en menos oportunidades para acumular experiencia profesional, precisamente en el momento en que esa experiencia resulta determinante para el resto de su trayectoria laboral. Quienes no encuentren una entrada al mercado corren el riesgo de quedar marginados durante años, sobre todo en los sectores donde la IA se está convirtiendo en estándar con rapidez.

Un gobierno cauteloso y una presión creciente desde los expertos

El gobierno francés intenta diseñar políticas al respecto, aunque el alcance de las medidas sigue siendo relativamente modesto. Un ejemplo es un programa nacional orientado a formar a millones de profesionales en el uso de la IA antes de 2030. Los economistas y expertos en mercado laboral reconocen que es un paso en la dirección correcta, pero advierten de que la velocidad del desarrollo tecnológico supera ampliamente la respuesta política actual.

Algunos especialistas defienden un papel mucho más activo por parte del Estado, que incluiría:

  • Programas acelerados de reciclaje profesional para ocupaciones en riesgo
  • Apoyo a los sectores donde la IA desplaza empleos, similar a la política industrial de otras épocas
  • Normas claras sobre transparencia cuando las tareas son ejecutadas por sistemas de IA
  • Experimentos con jornadas laborales más cortas o redistribución de tareas en sectores muy automatizados

Otros economistas piden calma y recuerdan oleadas tecnológicas anteriores, como la robotización de las fábricas o la irrupción de las plataformas digitales. En aquellos momentos también se vaticinaba un desempleo masivo inevitable, y sin embargo la realidad fue que surgieron numerosas ocupaciones nuevas que nadie había previsto.

Lo que las empresas ya están notando en la práctica

A pesar de las discrepancias entre expertos, el impacto en ciertas profesiones ya es muy palpable. Las empresas experimentan con IA que redacta presupuestos, adapta cartas jurídicas estándar, genera imágenes para campañas publicitarias o produce boletines informativos completos. Lo que antes requería un equipo entero, ahora puede hacerlo un solo empleado con apoyo de IA produciendo el mismo volumen de trabajo.

Muchas organizaciones optan por un modelo intermedio: no hay despidos directos, pero sí una "reducción natural" de plantilla. Las personas que se marchan no siempre son reemplazadas, y las nuevas vacantes se redefinen con mayor énfasis en la supervisión y el control de sistemas de IA. Esto genera un efecto silencioso cuyo alcance real en las estadísticas no será completamente visible hasta dentro de varios años.

Qué significa esto para los trabajadores

Aunque el estudio se centra en Francia, su mensaje de fondo es directamente aplicable a otros países. La estructura profesional en gran parte de Europa es muy similar a la francesa, especialmente en el sector servicios. Las funciones de oficina, los servicios empresariales, los medios de comunicación, el derecho y los sectores creativos presentan perfiles comparables en todos estos territorios.

Para quienes están en activo, todo se reduce a tres preguntas concretas:

  • ¿Qué tareas de mi puesto son principalmente rutinarias y digitales?
  • ¿Qué partes de mi trabajo aportan criterio humano, creatividad o relación personal?
  • ¿Cómo puedo utilizar la IA para mejorar precisamente en ese segundo ámbito?

Quien perciba su trabajo exclusivamente como la ejecución de pasos estandarizados frente a una pantalla afronta el mayor riesgo. Quien sepa usar la IA como amplificador, para analizar más rápido, explorar más escenarios o elaborar mejores conceptos, aumenta sus probabilidades de mantenerse relevante en un mercado laboral en plena transformación.

Conceptos clave: IA generativa e IA agéntica

La IA generativa es un software que crea contenido nuevo a partir de ejemplos previos: texto, imágenes, código, audio o vídeo. ChatGPT es su representante más conocido. La IA agéntica va un paso más allá: el sistema ejecuta de forma autónoma una serie de acciones encadenadas, busca información, modifica documentos, maneja herramientas externas y devuelve resultados, todo ello con una intervención humana mínima.

En la práctica, un contable podría utilizar un agente de IA que recupera, verifica y procesa todas las facturas automáticamente. Un abogado podría valerse de un sistema que recopila sentencias relevantes, las compara y redacta un primer borrador de contrato. Cuanto más capaces se vuelvan estos sistemas, mayor será el trasvase de tareas del ser humano a la máquina.

Para los jóvenes y las personas en proceso de reconversión profesional, vale la pena empezar a familiarizarse con estas herramientas cuanto antes. Incluso dedicar unas pocas horas semanales a experimentar con IA generativa puede proporcionar una comprensión clara de qué tareas se pueden delegar y en qué aspectos el ser humano sigue aportando un valor genuino. Precisamente esa distinción será la que determine quién tiene más posibilidades de prosperar en la próxima fase del mercado laboral.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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