Investigación: el consumo elevado de ultraprocesados puede reducir las probabilidades de embarazo

Una gran encuesta sanitaria lanza una señal de alarma sobre la fertilidad femenina

Nuevos datos extraídos de una amplia encuesta de salud estadounidense sugieren que una dieta basada en productos listos para consumir y snacks no solo guarda relación con el sobrepeso, sino también con una fertilidad más baja en mujeres. No se trata de comer una bolsa de patatas fritas de vez en cuando, sino del papel estructural que ocupan los alimentos ultraprocesados en el menú diario.

¿Qué son exactamente los alimentos ultraprocesados?

Los alimentos ultraprocesados no son simplemente productos que han pasado por una fase extra de fabricación. Implican una larga cadena de transformaciones industriales. Entre los más habituales encontramos:

  • Snacks envasados como patatas fritas, galletas y barritas
  • Refrescos azucarados y bebidas energéticas
  • Comidas precocinadas congeladas y menús para microondas
  • Fiambres y carnes muy procesadas como salchichas, nuggets de pollo y algunos embutidos

Estos productos suelen contener una gran cantidad de aditivos: colorantes, potenciadores del sabor, conservantes, edulcorantes y mezclas de grasas estabilizadas. El resultado final tiene muy poco que ver con los ingredientes de origen, como cereales, verduras o carne.

En la investigación analizada, el 27% de la ingesta calórica diaria procedía de media de productos ultraprocesados. En las mujeres con problemas de fertilidad, esa cifra se situaba en torno al 30%.

La diferencia parece pequeña, pero resultó estar estadísticamente muy relacionada con si las mujeres llevaban más de un año intentando quedarse embarazadas sin éxito.

Cómo se diseñó el estudio sobre alimentación y fertilidad

Investigadores de la Universidad McMaster utilizaron datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, un amplio estudio de salud realizado de forma periódica en Estados Unidos. Para este análisis se examinó a 2.582 mujeres de entre 20 y 45 años.

Se les preguntó si habían intentado durante al menos un año quedarse embarazadas sin conseguirlo. A partir de ahí se formaron dos grupos: uno con presuntos problemas de fertilidad y otro sin esa circunstancia.

Además, las participantes describieron con detalle todo lo que habían comido y bebido en las últimas 24 horas, en dos días distintos. Los investigadores calcularon después qué proporción del total de su ingesta provenía de alimentos ultraprocesados.

Más alimentos procesados, menos posibilidades de concebir

El hallazgo central del estudio es claro: cuanto mayor era la proporción de calorías diarias que las mujeres obtenían de productos altamente procesados, menor era su probabilidad de quedarse embarazadas.

Esta asociación se mantuvo incluso después de que los investigadores tuvieran en cuenta variables como la edad, el tabaquismo, el nivel de actividad física y el peso corporal. Es decir, no se trata únicamente de la narrativa simplista de que comer mal engorda y eso perjudica la fertilidad. Parece haber algo más detrás.

Los investigadores sospechan que no solo importan las calorías o el contenido en grasas, sino también las sustancias químicas presentes en los procesos de fabricación y en los envases.

Alteraciones hormonales provocadas por sustancias del envase y la producción

Una línea explicativa importante apunta a los llamados disruptores endocrinos. En el ámbito alimentario, se habla con frecuencia de compuestos como:

  • Ftalatos: plastificantes que pueden desprenderse de los materiales plásticos
  • BPA (bisfenol A): utilizado en algunos plásticos y en los recubrimientos interiores de las latas de conserva
  • Acrilamidas: sustancias que pueden formarse durante procesos de fritura o cocción a altas temperaturas

Estos compuestos pueden pasar desde los envases, las líneas de producción y los procesos de calentamiento al propio alimento. Una vez en el organismo, pueden comportarse como sustancias similares a las hormonas o alterar el equilibrio hormonal natural.

Las hormonas regulan prácticamente todo lo relacionado con la reproducción: la maduración de los óvulos, el momento de la ovulación, el desarrollo del endometrio y las primeras etapas del embarazo. Cualquier alteración en este delicado sistema puede reducir las posibilidades de concepción.

Inflamación, microbiota intestinal y calidad ovocitaria

El estudio también apunta a otras dos vías por las que los alimentos ultraprocesados pueden dañar la fertilidad: la inflamación crónica de bajo grado y los cambios en la microbiota intestinal.

Inflamación crónica de bajo grado

Una alimentación rica en grasas trans, azúcares refinados y determinados aditivos puede activar el sistema inmunitario. No con una respuesta febril aguda, sino con un nivel persistente y silencioso de inflamación en el organismo. Esta inflamación de bajo grado puede:

  • Interferir en el desarrollo de los óvulos en los ovarios
  • Hacer que el útero sea potencialmente menos receptivo a un óvulo fecundado

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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