Nuevo estudio francés: así de grande es el riesgo de Lyme tras una picadura de garrapata

Una de cada seis garrapatas porta la bacteria de Lyme

Investigadores franceses analizaron miles de garrapatas que habían picado a personas reales. El resultado es llamativo: aproximadamente una de cada seis porta la bacteria capaz de provocar la enfermedad de Lyme. El estudio no solo ofrece una visión más precisa del riesgo, sino que también demuestra cómo la participación ciudadana puede ayudar a cartografiar mejor las enfermedades transmitidas por garrapatas.

El trabajo forma parte del programa francés de ciencia ciudadana CiTique. Entre 2017 y 2019, cerca de 26.000 participantes enviaron garrapatas que habían encontrado sobre su piel. De esos envíos se seleccionó una muestra de 2.009 ejemplares para su análisis detallado.

El análisis reveló que el 15,4% de las garrapatas estudiadas son portadoras de Borrelia burgdorferi, la bacteria responsable de la enfermedad de Lyme. Eso equivale a aproximadamente una de cada seis.

Los resultados muestran diferencias regionales notables. Las zonas del noreste de Francia resultaron ser las más afectadas, seguidas de ciertas áreas del centro del país. Los investigadores elaboraron mapas de infección por región a partir de entre 100 y 300 muestras por zona.

Este enfoque distingue al estudio de muchas investigaciones anteriores, que solían analizar garrapatas recogidas directamente de la vegetación. Aquí, en cambio, se examinaron ejemplares que ya habían picado a una persona, lo que refleja de forma más directa el riesgo real para la población.

¿Qué es exactamente la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme se desarrolla tras la picadura de una garrapata infectada. La culpable es una bacteria del grupo Borrelia. No todas las garrapatas la llevan consigo: en el estudio francés el porcentaje ronda el 15%, una cifra comparable a la de otras investigaciones europeas, aunque varía según la región, la época del año y la especie de garrapata.

La picadura en sí casi nunca se siente, ya que la garrapata segrega sustancias en su saliva que adormecen ligeramente la piel. Por eso, muchas veces pasan horas o incluso días antes de que alguien la detecte.

Señales típicas tras una picadura de garrapata

  • Un enrojecimiento circular u ovalado que crece lentamente alrededor del punto de picadura, conocido como eritema migratorio
  • Cansancio y sensación general de malestar
  • Dolor de cabeza y dolores musculares
  • Fiebre leve

Cuando Lyme se detecta en una fase temprana, la mayoría de los pacientes responde bien a un tratamiento con antibióticos. Sin tratamiento, la infección puede extenderse por el organismo y causar problemas duraderos en articulaciones, sistema nervioso, corazón y piel.

Los investigadores franceses subrayan que reconocer y tratar los síntomas a tiempo evita la mayoría de las complicaciones graves.

No solo Lyme: varios agentes infecciosos en una misma garrapata

El estudio no se limitó a la enfermedad de Lyme, sino que también buscó otros patógenos transmitidos por garrapatas. Más del 94% de los ejemplares analizados correspondían a la especie Ixodes ricinus, la misma que predomina en gran parte de Europa occidental.

Los investigadores identificaron los siguientes agentes infecciosos en las garrapatas:

  • Borrelia burgdorferi — 15,4% — Enfermedad de Lyme
  • Anaplasma phagocytophilum — 7,1% — Anaplasmosis granulocítica
  • Neoehrlichia mikurensis — 2,9% — Neoehrlichiosis (infección poco frecuente)
  • Especies de Babesia — 1,3% — Babesiosis (enfermedad parasitaria de la sangre)

Un dato especialmente relevante: el 4,5% de las garrapatas portaba al menos dos patógenos distintos a la vez. Esto significa que una sola picadura podría transmitir simultáneamente Lyme y otra infección. En la práctica, eso complica el diagnóstico correcto, ya que los síntomas pueden solaparse.

La ciencia ciudadana como herramienta contra las enfermedades por garrapatas

Uno de los hallazgos más relevantes del proyecto francés no reside solo en los números, sino en la metodología empleada. Se trata de un programa de ciencia ciudadana: ciudadanos corrientes aportan muestras e información, en este caso garrapatas encontradas sobre su cuerpo o el de sus mascotas.

Según los investigadores franceses, el proyecto demuestra que la ciencia ciudadana se está volviendo imprescindible para monitorizar las garrapatas y las enfermedades que transmiten a gran escala.

A través de una aplicación específica, los ciudadanos franceses pueden notificar picaduras y enviar fotografías. Quienes participan reciben retroalimentación, mientras que los científicos utilizan esos datos para identificar dónde y cuándo se producen más picaduras. El resultado es un mapa dinámico que se actualiza con el paso de las estaciones y los cambios meteorológicos.

Los datos recopilados sirven de base para modelos informáticos que predicen en qué zonas el riesgo de garrapatas infectadas es mayor. Variables como la temperatura, la humedad, la presencia de mamíferos silvestres y el tipo de vegetación intervienen en esos cálculos. Los resultados de este trabajo de modelización se publicarán próximamente en revistas científicas.

¿Qué significan estas cifras para el resto de Europa?

Aunque el estudio se realizó en Francia, sus conclusiones son relevantes para otros países de Europa occidental. La especie de garrapata predominante es la misma que en muchas otras regiones, y las condiciones climáticas presentan grandes similitudes.

En estudios realizados en distintos países europeos se manejan porcentajes de infección comparables a los franceses, aunque los datos exactos varían según la zona natural. Eso significa que quienes practican actividades al aire libre deben asumir siempre un riesgo considerable, especialmente en bosques y zonas de matorral.

  • Usa calzado cerrado y pantalones largos en zonas de hierba alta o bosque
  • No te subas las mangas y elige ropa clara para detectar las garrapatas con más facilidad
  • Aplica repelente en la piel expuesta si vas a estar en entornos de riesgo
  • Revisa todo el cuerpo después de un paseo, prestando especial atención a la parte posterior de las rodillas, ingles, axilas y detrás de las orejas
  • Extrae la garrapata cuanto antes con un extractor específico, sin aplastar el cuerpo del insecto

¿Por qué no todo el mundo reacciona igual ante una picadura?

Que una de cada seis garrapatas lleve la bacteria de Lyme no implica que una de cada seis picaduras desemboque necesariamente en enfermedad. La probabilidad de transmisión depende de varios factores, entre ellos el tiempo que la garrapata permanece adherida: cuanto más tiempo pasa enganchada, mayor es el riesgo de que la bacteria pase al organismo.

El sistema inmunitario también juega un papel importante. Algunas personas eliminan la bacteria sin llegar a desarrollar ningún síntoma. Otras sí los presentan, en ocasiones meses después de la picadura. Este segundo grupo es el que corre mayor riesgo de sufrir problemas prolongados, precisamente porque la conexión con una picadura antigua resulta más difícil de establecer.

Ante cualquier duda tras una picadura de garrapata, o si aparecen síntomas inespecíficos después de haber estado en la naturaleza, lo más recomendable es consultar al médico e indicar cuándo y dónde ocurrió la picadura. Una fotografía clara de la zona puede ser muy útil para hacer un seguimiento de posibles cambios en la piel.

Mayor atención a otras enfermedades transmitidas por garrapatas

Lyme concentra la mayor parte de la atención pública, pero los datos franceses ponen de manifiesto que otras infecciones transmitidas por garrapatas están saliendo poco a poco de la sombra. En personas con el sistema inmunitario debilitado, personas mayores o pacientes con ciertas enfermedades crónicas, estas dolencias pueden tener un curso más grave.

La anaplasmosis granulocítica puede manifestarse con fiebre, escalofríos, dolores musculares y alteraciones en los análisis de sangre. La babesiosis afecta a los glóbulos rojos y puede presentar síntomas similares a los de la malaria. Las infecciones por Neoehrlichia mikurensis se diagnostican todavía con poca frecuencia, aunque es probable que su prevalencia real sea mayor de lo que actualmente se reconoce.

Las mascotas, especialmente los perros, también están expuestas a las enfermedades transmitidas por garrapatas. Los veterinarios llevan años advirtiendo de un aumento de estas infecciones en toda Europa. Revisar regularmente a los animales y utilizar productos antiparasitarios reduce el riesgo de que enfermen y, además, disminuye la posibilidad de que las garrapatas entren en casa a través de ellos.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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