El querido zoo inglés cierra definitivamente tras casi 50 años

Un zoo con el que crecieron generaciones de familias británicas

Durante décadas, Heythrop Zoological Gardens, ubicado en el condado de Oxfordshire, fue ese destino especial que las familias descubrían casi siempre por recomendación. No era un parque masivo con montañas rusas ni carteles llamativos, sino un lugar íntimo y cercano donde generaciones enteras de británicos construyeron recuerdos que duran toda la vida.

Abierto en 1977 junto a Chipping Norton, el parque no llegó a los visitantes gracias a grandes campañas publicitarias. La gente lo conocía por el boca a boca: un compañero de trabajo que lo mencionaba, un colegio que organizaba allí su excursión anual, o una búsqueda rápida en un domingo lluvioso. Quien lo visitaba una vez, lo recomendaba siempre.

Colegios, centros de atención y guarderías de la región lo elegían con frecuencia para salidas educativas. Padres que lo visitaron de niños en los años ochenta y noventa volvieron después con sus propios hijos. Por eso, para muchos, el anuncio de su cierre se siente como perder un pedazo de infancia.

Heythrop Zoological Gardens, fundado en 1977, cerrará definitivamente a finales de marzo tras casi medio siglo funcionando como zoo y centro de entrenamiento de animales para el cine.

Mucho más que un zoo: animales que protagonizaban películas en silencio

Lo que verdaderamente diferenciaba a Heythrop del resto de zoos del Reino Unido era su segunda función. Además de recibir visitantes, el recinto operaba como instalación profesional de alojamiento y entrenamiento de animales destinados a películas, series de televisión y anuncios publicitarios.

Las productoras contrataban allí animales adiestrados de todo tipo, desde grandes felinos hasta pequeños mamíferos y aves. Muchos visitantes se sorprendían al descubrir que algunos de los animales que veían en el parque también habían aparecido en populares producciones británicas e internacionales.

Durante las visitas guiadas, los cuidadores explicaban con detalle cómo funciona un rodaje con animales: el tiempo invertido en el entrenamiento, las normas de seguridad que se aplican y las técnicas para mantener a los animales tranquilos en el set. Para los más jóvenes, era una primera mirada a una profesión sobre la que jamás habían reflexionado: adiestrar animales para la cámara.

Según quienes conocían el lugar, esa doble condición —parque público y localización cinematográfica profesional— generaba una experiencia de visita diferente. Menos énfasis en el espectáculo, más conversaciones sobre comportamiento animal, técnicas de entrenamiento y bienestar.

Por qué cierra Heythrop y qué se sabe hasta ahora

Los propietarios indicaron en un comunicado que la decisión de cerrar no se tomó a la ligera, aunque no ofrecieron una única razón concreta. El sector de los zoos arrastra desde hace tiempo varios retos simultáneos: el encarecimiento de la energía, unas exigencias cada vez mayores en materia de bienestar animal y una regulación más estricta para el mantenimiento y transporte de animales salvajes.

Heythrop operaba principalmente a través de jornadas de puertas abiertas, visitas reservadas con antelación y encuentros a pequeña escala, en lugar de funcionar como un parque abierto al público todos los días. Ese modelo resulta especialmente vulnerable cuando los ingresos fluctúan o cuando el mercado de animales para el cine cambia por normativas más exigentes, la digitalización y el uso creciente de efectos CGI.

Lo que sí está confirmado es que el recinto cesa su actividad en la forma actual y que las visitas al público se irán reduciendo hasta finales de marzo. Medios locales informan de que vecinos y visitantes habituales han reaccionado con sorpresa, sobre todo porque el anuncio llegó de forma relativamente inesperada.

¿Qué ocurrirá con los animales?

La pregunta que más preocupa a los vecinos y a los amantes de los animales es qué pasará con los que viven en Heythrop. Los detalles oficiales son escasos, pero en el Reino Unido existen normas estrictas que se aplican cuando cierra un zoo.

  • Los animales deben trasladarse a zoos o centros de acogida reconocidos y con las licencias correspondientes.
  • Para cada especie se evalúan aspectos como el espacio disponible, los grupos sociales y la atención veterinaria necesaria.
  • El transporte debe cumplir los requisitos de bienestar animal y realizarse bajo supervisión veterinaria.
  • El organismo regulador puede intervenir si el proceso de reubicación no respeta la normativa vigente.

Dado el papel especializado que Heythrop desempeñaba en el mundo del cine y la televisión, es probable que parte de sus animales se traslade a otros centros de entrenamiento o parques especializados. En este sector existen habitualmente redes de contactos a través de las cuales estas reubicaciones se coordinan con antelación.

Cuando cierra un zoo en el Reino Unido, la reubicación de los animales en otras instalaciones con licencia es la norma; ningún animal puede simplemente desaparecer sin control.

Consecuencias para los alrededores de Chipping Norton

Para la zona, el cierre supone mucho más que perder una opción de ocio. Los colegios locales incluían el zoo en su lista fija de excursiones. También los centros de atención social y los espacios de actividades diurnas usaban el parque como un entorno tranquilo y poco estimulante para que sus usuarios pudieran interactuar con animales.

Además, la presencia de equipos de rodaje generaba actividad económica en la región de manera regular: pernoctaciones en hoteles, catering, transporte. Con la desaparición de Heythrop, Oxfordshire pierde también una pequeña pero significativa infraestructura creativa.

Los vecinos hablan del fin de una era. Para muchas personas de la zona, Heythrop no era un destino cotidiano, sino precisamente uno de esos lugares que se visita cada pocos años y que, por eso mismo, adquiere en la memoria un estatus casi mítico.

Por qué los zoos más pequeños lo tienen cada vez más difícil

El cierre de Heythrop encaja en una tendencia más amplia. Los zoos privados de menor tamaño en Europa están bajo una presión creciente. Los costes de energía, alimentación y personal aumentan más rápido que los ingresos por entradas. Al mismo tiempo, las expectativas en torno al bienestar animal se elevan, lo que obliga a invertir en recintos más grandes, programas de enriquecimiento ambiental y cuidados especializados.

Para instalaciones con un número limitado de visitantes y pocas subvenciones, ese cálculo resulta cada vez más complicado. Algunos zoos intentan diferenciarse con propuestas temáticas únicas o programas educativos avanzados, mientras que otros terminan cerrando o fusionándose con organizaciones más grandes.

Preguntas frecuentes sobre el cierre de Heythrop

Pregunta Respuesta
¿Cuándo cierra exactamente el zoo? Heythrop cerrará a finales de marzo de 2026, tras casi cincuenta años de actividad.
¿Habrá algún evento de despedida? No se ha anunciado ningún plan concreto al respecto; los visitantes están acudiendo principalmente a las últimas jornadas abiertas.
¿Podría el parque reabrir en otro lugar? No se ha comunicado nada en ese sentido; la ubicación actual cesa su actividad de forma definitiva.
¿Irán todos los animales al mismo zoo? Habitualmente los animales se distribuyen entre varias instalaciones adecuadas, según la especie y el espacio disponible.
¿Continuará el entrenamiento de animales para el cine? El equipo no ha compartido todavía ningún plan concreto sobre su futuro en ese ámbito.

Cómo un zoo pequeño puede dejar recuerdos muy grandes

En las redes sociales, antiguos visitantes comparten ahora fotos de cumpleaños infantiles, excursiones escolares y primeros contactos con animales exóticos en Heythrop. No es raro que añadan que aquella visita fue decisiva para su elección de estudios, ya fuera cuidado de animales, biología o producción cinematográfica.

Los psicólogos señalan con frecuencia que precisamente este tipo de lugares "pequeños" genera un impacto enorme: no un parque gigantesco donde uno se pierde, sino un entorno manejable con tiempo para charlar con un cuidador y espacio para observar a los mismos animales durante un buen rato.

Lo que este cierre revela sobre el futuro de los zoos

La situación de Heythrop plantea una pregunta más amplia: ¿qué papel desempeñarán los zoos en las próximas décadas? Cada vez más instituciones ponen el foco en la conservación de la naturaleza, los programas de reintroducción de especies y la educación, en lugar del entretenimiento puro. Los visitantes quieren saber de dónde vienen los animales, qué amenazas sufre su hábitat y cómo pueden ellos mismos contribuir a su protección.

Para parques que, como Heythrop, jugaban un papel importante entre bastidores del cine y la televisión, se suma un desafío adicional. Los efectos digitales están asumiendo parte de su trabajo. Al mismo tiempo, las productoras que siguen trabajando con animales reales deben demostrar que su bienestar está garantizado. Esa combinación de exigencias hace que solo las organizaciones con suficientes recursos y escala puedan mantenerse en pie.

Para los aficionados que visitaron Heythrop durante años, todo eso no cambia en nada lo que sienten. En su memoria seguirá siendo el lugar donde un niño vio por primera vez a un gran felino de cerca, o donde un cuidador explicó con calma cómo funciona un rodaje. Las puertas se cerrarán, pero las historias seguirán vivas durante mucho tiempo.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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