Tras Palworld aparece Pickmon: nueva polémica en torno al ‘clon de Pokémon’

De Palworld a Pickmon: ¿una copia de la copia?

Apenas se habían asentado las polémicas en torno a Palworld y la pregunta de hasta dónde pueden llegar los desarrolladores al inspirarse en Pokémon, cuando ya asoma un nuevo proyecto en el horizonte: Pickmon. Este título se apoya de forma evidente en fórmulas de éxito conocidas, lo que ha vuelto a enfrentar a jugadores y juristas ante la misma pregunta de siempre: ¿dónde termina la inspiración y dónde empieza la copia descarada?

Los videojuegos que beben de éxitos anteriores son tan viejos como la propia industria. Sin embargo, en los últimos años el debate ha cambiado de tono. Lo que antes era un simple guiño se convierte ahora rápidamente en acusaciones de plagio. Eso fue exactamente lo que ocurrió con Palworld, el juego de supervivencia que muchos etiquetaron de inmediato como "Pokémon con armas".

Nintendo llegó incluso a los tribunales para determinar si Palworld había ido demasiado lejos al apropiarse de ideas y diseños. Por ahora, los resultados tangibles han sido escasos. El caso demostró, sobre todo, lo complicado que resulta probar jurídicamente que existe una copia prohibida, especialmente cuando un estudio modifica los detalles justo lo suficiente.

En ese terreno gris se instala ahora un nuevo proyecto: Pickmon, desarrollado por el pequeño estudio PocketGame y respaldado por la editora Networkgo. El juego no solo toma inspiración evidente de Pokémon, sino que también recoge elementos propios de Palworld. Así nace una especie de clon de segunda generación que se asienta sin pudor entre dos referentes ya de por sí controvertidos.

¿Qué tipo de juego es exactamente Pickmon?

Pickmon se presenta como un juego de supervivencia en mundo abierto. Su núcleo resulta inmediatamente reconocible para cualquiera que haya tocado alguna vez un juego de colección de criaturas, aunque con una capa de supervivencia al estilo de Palworld o Rust.

  • Plataforma: PC (por el momento)
  • Género: supervivencia con colección de criaturas
  • Mundo: mundo abierto con elementos de construcción y recolección
  • Enfoque: capturar monstruos, entrenarlos, hacerlos combatir y trabajar

Los jugadores exploran un colorido mundo abierto, capturan pequeñas criaturas, las entrenan y las lanzan al combate. Además, pueden utilizarlas como trabajadoras para extraer recursos o levantar construcciones. Eso recuerda enormemente a lo que ocurre en Palworld, donde las adorables criaturas acaban tanto en fábricas como en batallas.

Mientras Pokémon presenta a sus criaturas fundamentalmente como amigos y compañeros de combate, Palworld y Pickmon las convierten en fuerza laboral y maquinaria de construcción.

Parecidos visuales: todo resulta demasiado familiar

Quien observe las primeras imágenes de Pickmon no necesita ser un historiador del videojuego para detectar similitudes evidentes. Entre los monstruos aparecen formas y combinaciones de colores que recuerdan a conocidas criaturas de bolsillo y a seres de Palworld.

En la cobertura francesa del juego se han señalado comparaciones con Charizard de Pokémon y con Anubis de Palworld. Las siluetas, los acentos cromáticos y el estilo general están llamativamente cerca de sus supuestas "fuentes de inspiración". Para los fans, la sensación es que simplemente se ha aplicado una capa de barniz sobre diseños ya existentes.

Sin embargo, el caso Palworld enseñó que la mera similitud visual no tiene por qué ser suficiente para ganar un proceso judicial. Las compañías de videojuegos tienen bastante margen para jugar con formas y estilos, siempre que no reproduzcan directamente diseños protegidos ni elementos específicos como logotipos o nombres registrados.

El nudo jurídico: cartas en lugar de Poké Balls

El terreno realmente delicado es el de los mecanismos concretos protegidos mediante patentes. Pokémon utiliza desde los años 90 el conocido principio de lanzar Balls para capturar criaturas, una idea que está protegida jurídicamente de distintas formas.

Cuando Palworld usó en un principio un mecanismo de captura similar, surgió el escándalo de inmediato. El desarrollador terminó eliminando ese sistema para no proporcionar más munición jurídica a Nintendo, adoptando una forma diferente de capturar criaturas precisamente para distanciarse de Pokémon.

Pickmon parece haber aprendido la lección de ese enfrentamiento. En este juego, las criaturas no se capturan con una bola, sino con cartas. Los desarrolladores lo presentan como un enfoque completamente diferente, y desde el punto de vista jurídico no es un argumento tan descabellado, ya que las patentes suelen referirse a interacciones y pasos muy concretos.

Lo que está protegido no es la idea de "capturar monstruos", sino su implementación concreta: cómo, con qué y según qué reglas ocurre.

Usando cartas, PocketGame aspira a mantenerse fuera de la sombra de Pokémon. Si eso resistiría ante un tribunal es otra cuestión. Los juristas especializados en videojuegos señalan con frecuencia que las editoras suelen intervenir solo cuando un título alcanza un éxito comercial real. Mientras Pickmon siga siendo un modesto proyecto de PC, la tormenta puede no llegar. Si se convierte en un éxito, el tono podría cambiar muy rápidamente.

Por qué siguen apareciendo este tipo de 'clones'

La aparición de Pickmon encaja en una tendencia más amplia. Los desarrolladores ven la velocidad con la que juegos como Palworld se vuelven virales mezclando elementos reconocibles similares a grandes IPs con géneros populares como la supervivencia y el crafting. El riesgo de las críticas lo asumen de buen grado, porque la recompensa potencial es enorme.

Para los estudios pequeños hay otro factor en juego: diseñar un universo propio y una plantilla original de monstruos exige una cantidad enorme de tiempo y dinero. Elegir un estilo cercano a los éxitos existentes parece un atajo hacia la visibilidad, especialmente en el saturado mercado indie, donde los algoritmos de Steam y las redes sociales filtran miles de juegos nuevos cada día.

Juego Enfoque principal Controversia
Pokémon Combates por turnos, colección de criaturas Protege su IP mediante patentes y marcas
Palworld Supervivencia, crafting, acción con armas Debate sobre apariencia y mecánicas
Pickmon Supervivencia, construcción de bases, monstruos como trabajadores Destaca por combinar ambos referentes

Cómo reaccionan los jugadores

Entre los jugadores suelen formarse dos bandos muy marcados. El primero defiende que la inspiración debe ser libre y que más opciones siempre es positivo. Mientras un juego sea divertido, les importa poco que los monstruos resulten algo familiares. Para este grupo, Pickmon es simplemente otra oportunidad de vivir una nueva aventura de colección de criaturas en PC.

El segundo bando es mucho más severo. Sus integrantes señalan el trabajo de Nintendo y otros creadores que invierten años construyendo mundos y personajes únicos. En su opinión, estudios como PocketGame se aprovechan de ese éxito sin asumir los mismos riesgos creativos. En las redes sociales, este tipo de proyectos reciben rápidamente la etiqueta de "copia barata".

Lo que ya sabemos sobre el lanzamiento de Pickmon

Para quienes, a pesar del revuelo, sienten curiosidad: Pickmon todavía no tiene fecha de lanzamiento concreta. Por ahora solo se menciona para PC. La pregunta es si llegará a ese punto sin obstáculos legales. Tanto Nintendo como Pocketpair, el creador de Palworld, podrían buscar formas de retrasar o incluso detener el proyecto si así lo decidieran.

Mientras tanto, Pickmon sigue siendo sobre todo un interesante termómetro. Si el juego consigue salir sin contratiempos y encuentra su público, podría animar a otros estudios a construir aún más "casos límite". Si finalmente se produce un proceso judicial, este podría establecer nuevas fronteras que todos deberán respetar.

¿Hasta dónde puede llegar la inspiración en los videojuegos?

Cualquier jugador habitual sabe lo frecuente que resulta ver ideas que circulan a través de distintos títulos. La construcción de bases, los árboles de habilidades, el loot con códigos de color, los pases de temporada: innumerables elementos los popularizó un solo juego y luego los adoptaron todos los demás. En la práctica, el debate suele girar en torno a unos pocos factores clave:

  • ¿Son los personajes o monstruos copias claramente reconocibles de diseños ya existentes?
  • ¿Se reproducen casi literalmente sistemas específicos protegidos por patentes?
  • ¿Se comercializa el juego abiertamente como "el Pokémon o Palworld para PC, adultos, etc."?
  • ¿Existe riesgo de confusión entre los jugadores, por ejemplo mediante nombres o logotipos?

Los desarrolladores tratan entretanto de esquivar estos problemas con creatividad. Un pequeño giro en el mecanismo de captura, un ángulo de cámara ligeramente diferente o una dirección artística alternativa pueden tener peso en una disputa legal. Para los jugadores, eso a veces resulta algo cínico: lo que perciben es que el resultado final tiene un aspecto y una sensación muy familiar.

Para quienes siguen estos desarrollos, conviene distinguir entre términos como derechos de autor, protección de marcas y patentes. Los derechos de autor se ocupan principalmente de implementaciones concretas, como dibujos específicos o música. Las marcas protegen nombres y logotipos. Las patentes abordan sistemas técnicos o de juego, como la forma en que se captura algo o se navega por un menú.

Pickmon es, por todo ello, algo más que un nuevo juego de PC. Es un caso de prueba sobre hasta dónde pueden moverse los desarrolladores por el filo de los éxitos existentes sin caer jurídicamente. Si eso acaba generando ideas más originales, o simplemente más clones en la línea límite, dependerá en gran medida de cómo reaccionen jugadores y jueces en los próximos años.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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