Tras siglos bajo el agua: los gigantescos restos del legendario faro de Alejandría son excavados

Un hallazgo monumental en las aguas del Mediterráneo

En las aguas poco profundas del Mediterráneo, investigadores egipcios e internacionales han topado con bloques de proporciones colosales que en otro tiempo formaron parte del célebre faro de Alejandría. Este descubrimiento aporta material tangible e inesperado para recomponer, pieza a pieza, uno de los edificios más emblemáticos de toda la antigüedad.

Veintidós elementos arquitectónicos rescatados del fondo del puerto

Frente a las costas de Alejandría, una misión arqueológica submarina ha extraído 22 grandes piezas arquitectónicas del lecho marino del antiguo puerto. Según los científicos implicados, todas ellas pertenecen al faro que durante siglos guio a los barcos a lo largo de la costa egipcia.

Estos fragmentos llevaban aproximadamente 1.600 años sepultados entre arena, escombros y estructuras portuarias modernas. No se trata de simples ladrillos sueltos, sino de imponentes elementos constructivos que revelan la magnitud extraordinaria de la obra original.

Entre las piezas recuperadas se encuentran partes de una puerta colosal con un peso estimado de entre 70 y 80 toneladas por bloque, además de una maciza estructura de pilonos.

Recuperar bloques de semejante envergadura es una proeza técnica considerable. Los buzos deben primero cartografiar con precisión la ubicación exacta de cada pieza, tras lo cual grúas montadas en embarcaciones especiales las izan cuidadosamente hacia la superficie. Cada elemento recibe de inmediato un número de identificación, una descripción preliminar y es trasladado a un almacén para su estudio pormenorizado.

Por qué este hallazgo revela tanto sobre la construcción original

Hasta ahora, los investigadores dependían casi exclusivamente de fuentes escritas de la antigüedad y de piedras dispersas bajo el agua. Con estas piezas constructivas grandes e identificables, los arqueólogos pueden por fin formular preguntas mucho más precisas:

  • ¿Cuánto pesaban los principales elementos estructurales del faro?
  • ¿Qué tipos de piedra y técnicas de acabado emplearon sus constructores?
  • ¿Cómo estaban orientadas exactamente las puertas y los pilonos respecto a la torre?
  • ¿Qué partes cumplían una función decorativa y cuáles soportaban carga real?

Las respuestas a estas preguntas permitirán reconstruir la estructura con mucha mayor coherencia que recurriendo únicamente a textos y bocetos antiguos.

El faro de Alejandría: el símbolo luminoso de la antigüedad

El faro de Alejandría se erigió hacia el año 280 antes de Cristo, durante el reinado de Ptolomeo II. La construcción se alzaba sobre la isla de Faros, justo frente a las costas de Alejandría, con el propósito de orientar el intenso tráfico comercial en el Mediterráneo oriental.

Con una altura estimada de más de 100 metros, la torre figuraba entre las construcciones más altas de la antigüedad. El faro fue considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y fue mencionado por viajeros, historiadores y geógrafos del Imperio Romano y de civilizaciones más allá de sus fronteras.

Una estructura organizada en tres niveles

Las descripciones antiguas y las investigaciones previas apuntan a un diseño sorprendentemente sofisticado. La torre se componía presumiblemente de tres secciones claramente diferenciadas:

Sección Forma Función
Base Cuadrada y maciza Estabilidad y cimentación, almacenamiento y posible uso militar
Cuerpo central Octogonal Eje principal de la torre, que conducía hacia la plataforma de luz
Remate superior Cilíndrico Plataforma para el fuego y probablemente una estatua o grupo escultórico

Desde la cima, los vigías empleaban espejos y fuego para enviar señales a los barcos que navegaban en alta mar. La combinación de altura, forma y técnica convirtió esta obra en el modelo de referencia para los faros que se construyeron posteriormente en toda la cuenca mediterránea.

Los terremotos acabaron lentamente con el icono

La región en torno a Alejandría tiene una larga historia sísmica. Los sucesivos temblores fueron dañando progresivamente los cimientos del faro a lo largo de los siglos. Distintas fuentes históricas mencionan derrumbes parciales y reparaciones. Finalmente, la estructura cedió de forma definitiva a principios del siglo XV.

Muchos bloques rodaron al mar o fueron reutilizados en edificaciones posteriores levantadas en la costa. No fue hasta 1995 cuando un equipo liderado por el arqueólogo Jean-Yves Empereur cartografió los restos sumergidos. Su trabajo sentó las bases del enfoque actual, mucho más tecnológico y sistemático.

Reconstrucción digital: el proyecto 'Pharos' hace posible un faro virtual

Los bloques recuperados desempeñan un papel central en un nuevo proyecto de investigación denominado 'Pharos'. Un equipo de arquitectos y arqueólogos dirigido por la investigadora Isabelle Hairy del CNRS trabaja en la elaboración de un modelo digital completo del faro.

Cada piedra extraída del puerto es sometida a un escaneado tridimensional de alta precisión. Un software especializado transforma esos escaneos en modelos digitales nítidos, exactos hasta el milímetro. Con esos archivos, los investigadores van construyendo progresivamente una versión virtual de la torre.

Las piedras funcionan como piezas de un puzle: solo cuando se conocen suficientes elementos, la silueta completa del faro vuelve a dibujarse en el horizonte.

Qué pretenden comprobar los investigadores con el modelo digital

Un modelo tridimensional sólidamente fundamentado permite a los científicos simular escenarios imposibles de reproducir en el mundo real. Entre los aspectos que analizan se encuentran:

  • las fuerzas que actuaban sobre las distintas partes de la construcción;
  • cómo respondía el edificio ante vientos intensos y el embate de las olas;
  • el impacto de terremotos con diferente intensidad y duración;
  • la influencia de los materiales empleados y los posibles debilitamientos provocados por reparaciones anteriores.

Al combinar todos estos factores, emerge una imagen clara de cuán resistente era realmente el faro y qué sucesión de eventos condujo a su derrumbe definitivo.

Lo que este descubrimiento significa para el turismo y el patrimonio egipcio

En los últimos años, Egipto ha apostado decididamente por la puesta en valor de su riqueza arqueológica. Nuevos museos, la reapertura de yacimientos y experiencias digitales buscan atraer de nuevo a los turistas al país. Un faro virtual de Alejandría encaja a la perfección en esa estrategia.

En el futuro, los visitantes podrían recorrer el puerto de la antigüedad a través de gafas de realidad virtual o pantallas interactivas, y experimentar la torre a escala real. Esta solución podría implementarse tanto en la propia Alejandría como en museos de todo el mundo, sin ejercer presión adicional sobre los frágiles yacimientos originales.

Para Alejandría, la investigación representa también una oportunidad de poner en valor su propia historia marítima. La ciudad suele quedar eclipsada por El Cairo y Luxor, pero un vínculo tangible con una de las Siete Maravillas le otorga un perfil propio y diferenciado.

Cómo funciona la arqueología submarina en una zona portuaria tan concurrida

Trabajar en el puerto de una ciudad moderna de varios millones de habitantes conlleva desafíos muy específicos. El tráfico marítimo, la contaminación, las corrientes y la escasa visibilidad ralentizan las labores y aumentan el riesgo. Los buzos frecuentemente solo pueden permanecer bajo el agua durante intervalos breves, tras los cuales los datos se procesan en superficie.

Los arqueólogos submarinos combinan cada vez más técnicas complementarias:

  • sonar y escaneos tridimensionales del fondo para localizar estructuras enterradas bajo la arena;
  • fotografía y vídeo subacuáticos para documentar el contexto de cada hallazgo;
  • GPS de precisión para registrar la posición exacta de cada elemento;
  • programas de dibujo digital para ordenar el puzle de bloques y muros.

El resultado es un mapa digital del antiguo puerto en el que se aprecia claramente dónde se encuentran dispersos los distintos fragmentos del faro. Esto hace posibles actuaciones de recuperación selectivas y precisas, en lugar de excavar a ciegas en el lecho marino.

Por qué hallazgos como este aportan hoy más contexto que nunca

Mientras las generaciones anteriores de arqueólogos dependían de dibujos de campo y registros en papel, los equipos actuales pueden vincular sus datos de forma instantánea. Con un solo clic comparan escaneos en 3D, textos históricos, cartografía del fondo marino y simulaciones. Esto no solo agiliza la investigación, sino que reduce considerablemente el margen de error interpretativo.

Para el público interesado, el resultado final son relatos mucho más ricos: no una simple fotografía de una piedra, sino una reconstrucción interactiva que muestra exactamente dónde estaba ubicada esa piedra, cuánto pesaba y qué función cumplía dentro del conjunto.

Vale la pena familiarizarse con algunos términos clave. Una estructura de pilonos es una puerta monumental, habitualmente flanqueada por dos grandes torres de perfil trapezoidal, una forma conocida sobre todo en los templos egipcios. El hallazgo en Alejandría demuestra que formas similares se emplearon también en construcciones civiles del área portuaria.

Por otro lado, un escáner 3D en proyectos de esta naturaleza no produce una imagen sencilla, sino una nube de millones de puntos de medición, cada uno con su posición exacta en el espacio. A partir de esa nube de puntos, los investigadores reconstruyen paso a paso un bloque virtual, luego un muro y finalmente una torre completa. El principio recuerda al de una maqueta de modelismo, con la diferencia de que las piezas de este modelo están repartidas por el fondo del mar y pesan varias decenas de toneladas cada una.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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