Una alternativa sorprendente para los días fríos
Si estás buscando algo diferente para cenar entre semana o para un brunch de fin de semana, este crujiente "crepe" salado de puerros puede ser exactamente lo que necesitas. El plato es de origen italiano, naturalmente ligero, fácil de preparar sin gluten y requiere muy poco esfuerzo.
¿Qué es exactamente la scarpaccia?
En Italia, la scarpaccia es conocida como una fina tarta plana y salada elaborada con calabacín. Su base consiste en verdura mezclada con una masa sencilla de harina y líquido, queso y hierbas aromáticas, todo horneado en una sola capa hasta obtener algo a medio camino entre un crepe, una frittata y una quiche sin masa.
Aunque tradicionalmente se prepara en verano con calabacín, la creadora gastronómica Amélie Zen le dio un giro invernal colocando el puerro como protagonista y adaptando la receta para quienes siguen una dieta sin gluten.
En esta fina tarta salada, el puerro desarrolla un sabor suave y ligeramente dulce, con una corteza deliciosamente crujiente en la superficie.
La versión con puerros no lleva huevo y puede ser completamente libre de gluten. Aun así, el resultado es un plato consistente, lleno de sabor y bastante saciante, gracias sobre todo al uso de harina de lentejas rojas.
Por qué el puerro funciona tan bien en este plato
El puerro es una verdura de invierno por excelencia: económico, disponible en cualquier mercado y con un sabor bastante más suave que la cebolla. Al cortarlo en rodajas y hornearlo dentro de la masa, se cocina lentamente y adquiere una textura cremosa muy agradable.
- Tanto la parte blanca como la verde clara son perfectas para esta receta.
- El puerro aporta mucho sabor sin resultar dominante.
- Contiene fibra, vitamina K y ácido fólico.
- Gracias a la capa fina, se cocina rápido sin volverse fibroso.
En cuanto al sabor, las posibilidades son infinitas: desde hierbas italianas clásicas hasta queso curado, pasando por una versión más picante con copos de chile.
Los ingredientes para la scarpaccia de puerros
Las cantidades indicadas a continuación corresponden a un molde de horno de aproximadamente 20 x 30 cm, suficiente para 3 o 4 personas como plato ligero o guarnición.
Lo que necesitas
- 400 gramos de puerros
- 130 gramos de harina de lentejas rojas (o harina de arroz, harina de sorgo o una mezcla sin gluten)
- 200 gramos de agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
- Pan rallado para la parte superior (usar pan rallado sin gluten si es necesario)
- Hierbas al gusto: tomillo, orégano, romero o hierbas italianas
- Un buen puñado de queso rallado o desmenuzado (queso curado, parmesano, feta o queso de cabra funcionan muy bien)
Usar harina de lentejas rojas añade proteínas extra al plato sin perder la ligereza característica de la masa.
Paso a paso: cómo preparar la tarta salada de puerros
1. Limpiar y cortar los puerros
Retira las hojas verde oscuro del extremo superior y la parte de la raíz. Abre los tallos a lo largo con un corte, enjuágalos bien bajo el agua del grifo para eliminar la arena y córtalos en rodajas finas.
Sécalos ligeramente con un paño de cocina limpio. Cuanto menos humedad contengan, mejor será la textura final tras el horneado.
2. Preparar la masa
En un bol grande, mezcla la harina con la sal y las hierbas elegidas. Añade el agua y el aceite de oliva, y bate con unas varillas hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Incorpora después los puerros y el queso. Remueve con cuidado para que cada trozo de puerro quede bien cubierto de masa.
3. Rellenar el molde
Engrasa ligeramente un molde apto para horno con un poco de aceite de oliva. Vierte la mezcla de puerros y alisa la superficie con una espátula. La capa debe quedar bastante fina, de aproximadamente uno a un centímetro y medio de grosor. Eso es precisamente lo que crea esos bordes ligeramente crujientes tan característicos.
Espolvorea generosamente pan rallado por encima. Durante el horneado se formará una corteza dorada que marca la diferencia entre un resultado correcto y uno espectacular.
4. Hornear y servir
Precalienta el horno a 180 grados. Coloca el molde en el centro del horno y hornea la scarpaccia de puerros durante unos 20 minutos. Los bordes deben despegarse ligeramente de las paredes y adquirir un tono dorado.
Deja enfriar el molde unos minutos para que el conjunto se asiente y gane firmeza. Córtalo después en cuadrados o tiras y sírvelo templado.
Sirve los cuadrados pequeños como aperitivo y las porciones más grandes como plato principal acompañado de una ensalada.
¿Cómo disfrutar mejor este plato?
Lo bueno de esta versión con puerros es su versatilidad a lo largo del día. Se puede comer recién salido del horno o a temperatura ambiente, y el resultado es igual de satisfactorio.
| Momento | Sugerencia de presentación |
|---|---|
| Almuerzo | Con una ensalada verde y un poco más de queso rallado |
| Cena entre semana | Con zanahoria asada o una sencilla ensalada de tomate |
| Aperitivo | En pequeños cuadrados con un dip de yogur, ajo y limón |
| Meal prep | En porciones en la nevera, frío o recalentado en la sartén |
Variaciones para cada temporada y dieta
Esta receta base invita a experimentar. Algunas ideas para adaptarla a tu gusto o a lo que tengas en la despensa:
- Añade otras verduras, como rodajas finas de zanahoria o chirivía rallada.
- Usa un queso con carácter, como un curado viejo o queso azul, para un sabor más intenso.
- Espolvorea perejil fresco o cebollino picado al final sobre la superficie.
- Prepara una versión sin lactosa con queso vegetal o simplemente omite el queso y añade más hierbas.
- Para un extra de textura crujiente, dispersa algunos frutos secos picados groseramente por encima, como nueces.
Gracias al uso de harina de legumbres, este plato aporta más proteínas que una quiche clásica sin necesidad de huevos. Resulta especialmente interesante para quienes quieren reducir el consumo de productos animales sin recurrir directamente a los sustitutos de carne.
Consejos útiles para trabajar bien con el puerro
Mucha gente descarta habitualmente una buena parte del puerro sin necesidad. La zona verde clara es perfectamente comestible y aporta mucho sabor. Solo las partes realmente duras y verde oscuro intenso conviene reservarlas para hacer caldo.
¿Te han sobrado puerros? Esta verdura también funciona muy bien en:
- Un salteado rápido con ajo y ralladura de limón
- Una torta salada con beicon y puerros
- Una pasta rápida con puerros, nata y queso
Durante el horneado, presta atención al grosor de la masa en el molde. Cuanto más fina sea la capa, más crujientes serán los bordes. Si prefieres una textura más suave y esponjosa, puedes hacer la capa algo más gruesa y ampliar el tiempo de cocción unos minutos.
Para quienes cocinan habitualmente sin gluten, esta receta es un básico muy práctico. La harina de arroz ofrece un sabor neutro, mientras que la harina de lentejas rojas aporta un gusto más complejo y ligeramente a nuez. Vale la pena probar distintas harinas sin gluten para descubrir cuál se adapta mejor a tu paladar y a la textura que buscas.













