El avispón asiático avanza y amenaza directamente las colmenas
No hace falta un nuevo veneno ni una trampa costosa. Un pequeño pájaro cantor que vive en nuestros jardines puede ayudar a frenar el avance del avispón asiático. La condición es atraerlo a tu jardín ya en marzo, justo cuando las primeras reinas comienzan a despertar.
Una especie invasora que pone en jaque a los apicultores
El avispón asiático, una especie invasora procedente de Asia, ya está presente en gran parte de Europa occidental, incluyendo España. Esta especie caza activamente abejas melíferas y otros polinizadores. Con frecuencia se queda suspendido en el aire cerca de las colmenas, a la espera de atrapar las abejas en pleno vuelo.
Una colonia madura puede llegar a consumir hasta 11 kilos de insectos al año. Una parte considerable de esa cantidad corresponde a abejas melíferas, abejas silvestres y otras especies beneficiosas. Para los apicultores, esto se traduce en colonias debilitadas, menor producción de miel e incluso el colapso total de una colmena.
El período crítico comienza muy pronto en el año. Al final del invierno, las reinas fecundadas salen de sus refugios para fundar un nuevo nido. Si actúan sin ser perturbadas, la colonia puede crecer a lo largo de la primavera y el verano hasta albergar miles de obreras.
Quien espera a intervenir cuando el nido ya es grande, llega tarde y se enfrenta a riesgos y costes mucho mayores.
La erradicación total de esta especie parece poco realista. Se reproduce con rapidez, se dispersa con facilidad y en Europa apenas cuenta con enemigos naturales especializados en ella. Algunos animales la capturan ocasionalmente, como el abejaruco, ciertas rapaces o algunas razas de gallinas, pero su impacto sigue siendo local y limitado.
Un aliado inesperado: el herrerillo como cazador natural de insectos
Un aliado mucho más habitual es el herrerillo o carbonero. Este pequeño y activo pájaro de jardín desempeña un papel fundamental como cazador de insectos, especialmente en primavera, cuando tiene crías en el nido.
Durante el período de cría, los adultos entran y salen del nido sin parar. Alimentan a sus polluelos cientos de veces al día. Las estimaciones hablan de entre 500 y 900 visitas de alimentación diarias por nido. Eso equivale a miles de orugas, larvas y pequeños insectos en tan solo unas pocas semanas.
Si cerca del nido de un herrerillo existe un nido de avispones asiáticos, las larvas y pupas del avispón forman parte natural de su menú, igual que cualquier otro insecto disponible. El herrerillo no se especializa en avispones, sino que aprovecha lo que encuentra en su entorno cercano.
El carbonero común, en particular, es conocido por frecuentar las inmediaciones de los nidos de avispones. A finales de otoño y comienzos del invierno, picotea regularmente larvas y ejemplares adultos muertos en los nidos abandonados. Con ello elimina una parte del potencial reproductivo de la colonia.
Ningún pájaro resuelve el problema por sí solo, pero una red de herrerillos y carboneros en torno a jardines y colmenares puede reducir de forma visible la presión del avispón asiático.
Es importante subrayarlo: los herrerillos no son una solución milagrosa. No pueden controlar la especie de forma independiente. Su papel es el de una depredación continua y distribuida: cada larva menos significa menos reinas nuevas y, por tanto, menos nidos al año siguiente.
Cómo hacer tu jardín atractivo para los herrerillos
Si quieres que los herrerillos contribuyan a proteger las abejas, debes atraerlos a tu jardín a principios de año. Marzo es el mes clave: es cuando estas aves buscan activamente lugares donde anidar.
Una caja nido bien colocada marca la diferencia
Una sencilla caja nido de madera es suficiente. Eso sí, hay que tener en cuenta varios aspectos:
- Caja de madera bien cerrada, sin ranuras grandes.
- Orificio de entrada de unos 2,5 a 3 centímetros para herrerillos y carboneros.
- Altura de instalación entre 2 y 5 metros.
- Orientada preferentemente lejos del viento dominante y sin que reciba el sol directo del mediodía.
- En un lugar inaccesible para gatos y garduñas.
Colocar la caja nido a más tardar a mediados de marzo aumenta considerablemente las posibilidades de que una pareja la ocupe durante esa misma temporada. Lo ideal es instalar varias cajas con suficiente distancia entre ellas para evitar conflictos territoriales.
Alimento, refugio y agua
Además de un lugar donde anidar, los herrerillos necesitan una oferta variada de alimento y espacios de refugio. Con pequeños ajustes, un jardín muy ordenado puede convertirse en un hábitat amigable para las aves.
| ¿Qué puedes hacer? | Efecto sobre herrerillos e insectos |
|---|---|
| Ofrecer pipas de girasol, nueces y bolas de grasa a finales del invierno | Los herrerillos mantienen su condición física y permanecen cerca |
| Dejar de alimentarlos artificialmente a finales de marzo | Las aves pasan a cazar insectos, incluidas larvas de especies dañinas |
| Conservar arbustos como espino albar, saúco, avellano y zarza | Aportan cobertura, material para el nido, bayas y gran cantidad de insectos |
| Colocar un pequeño punto de agua: plato llano o estanque poco profundo | Proporciona agua para beber y bañarse, y atrae a más insectos |
| Evitar pesticidas e insecticidas | La población de insectos se mantiene sana y las aves no ingieren veneno |
Deja algunas zonas del jardín deliberadamente sin ordenar: un rincón con hierba alta, algo de madera muerta, un montón de ramas. En esos espacios viven multitud de insectos de los que se benefician los herrerillos. Al mismo tiempo, tu jardín se vuelve más atractivo para otras especies útiles como mariquitas, avispas parásitas y abejas silvestres.
Colaboración entre jardineros, apicultores y profesionales
Tener un herrerillo en el jardín no significa que puedas dejar de actuar contra el avispón asiático. Al contrario: la depredación natural y la intervención humana se complementan.
- Detecta los nidos pequeños y tempranos en cobertizos, bajo aleros o en setos.
- Los nidos grandes o de difícil acceso deben ser eliminados siempre por especialistas en control de plagas.
- Comunica los avistamientos de avispones asiáticos a las organizaciones locales de naturaleza o control de plagas, para que se pueda cartografiar su distribución.
- Coordínate con vecinos y apicultores: una serie de jardines con cajas nido tiene mucho más efecto que una sola caja.
Combinar cajas nido para herrerillos con la gestión profesional de los nidos de avispones genera una especie de estrategia de doble vía. El profesional se encarga de los nidos visibles y peligrosos; los herrerillos eliminan, de forma dispersa por el territorio, una parte de las larvas y las jóvenes reinas.
Un barrio con jardines amigables para las aves dificulta estructuralmente que esta especie invasora regrese cada año con toda su fuerza.
Por qué merece la pena aunque no tengas colmenas
Incluso quienes no tienen colmenas propias se benefician de un jardín frecuentado por herrerillos. Estas aves devoran grandes cantidades de orugas, pequeños escarabajos y pulgones, lo que reduce los daños en rosales, frutales y plantas ornamentales sin necesidad de recurrir a productos químicos.
Los herrerillos reaccionan rápidamente a los cambios del entorno. Si el jardín se vuelve más árido, con mucho pavimento, poco verde y uso frecuente de venenos, se marchan. En cuanto reaparecen más arbustos, insectos y refugios, suelen volver por sí solos. Una vez que los has atraído, tienden a ser fieles a su territorio durante años.
Aspectos prácticos y riesgos a tener en cuenta
Los herrerillos son especies de aves protegidas por ley. Esto significa que hay que respetar sus nidos, no abrir las cajas nido mientras haya polluelos en su interior y no trasladar nidos en uso.
Al actuar contra el avispón asiático, ten presente las situaciones de riesgo. Los nidos grandes pueden defenderse con gran agresividad. Sin ropa de protección y experiencia, el riesgo de recibir múltiples picaduras es elevado, especialmente en personas alérgicas. Ese tipo de nidos debe dejarse siempre en manos de un profesional.
No es necesario transformarlo todo de golpe. Empieza con una o dos cajas nido, un pequeño recipiente con agua y unos cuantos arbustos autóctonos. En uno o dos años ya se suele apreciar más actividad de aves y más polinizadores zumbando por el jardín.
Así se va creando, paso a paso, un hábitat donde abejas, mariposas, herrerillos y personas conviven a gusto, mientras el avispón asiático encuentra algo menos de espacio para convertirse en una plaga.













