Nueva pastilla contra la apnea del sueño reduce a la mitad las paradas respiratorias y abre la puerta a vivir sin mascarilla

¿Qué se ha descubierto exactamente?

Investigadores europeos están probando un medicamento antiepiléptico ya existente como tratamiento en pastilla para la apnea obstructiva del sueño. Los resultados de un amplio ensayo clínico apuntan a casi la mitad de paradas respiratorias durante la noche, lo que abre una vía de tratamiento radicalmente distinta a la conocida mascarilla CPAP.

En un estudio europeo de fase 2 se analizó el compuesto sultiame en adultos con apnea obstructiva del sueño de moderada a grave. Esta afección provoca interrupciones repetidas de la respiración durante el descanso nocturno porque la vía aérea superior, concretamente la faringe, se colapsa. Las consecuencias incluyen ronquidos, noches agitadas y serios riesgos para la salud a largo plazo.

El ensayo, denominado FLOW, contó con 298 pacientes procedentes de cinco países europeos durante 15 semanas. Los participantes recibieron distintas dosis de sultiame o un placebo. Con las dosis más altas, el número de paradas respiratorias y limitaciones ventilatorias por hora de sueño se redujo hasta un 47 por ciento. Además, los niveles de oxígeno en sangre durante la noche mejoraron de forma notable.

El sultiame, desarrollado originalmente contra la epilepsia, parece estabilizar de manera perceptible la respiración nocturna en una parte de los pacientes y casi reduce a la mitad las apneas.

Los resultados han sido publicados en la prestigiosa revista médica The Lancet y los especialistas en enfermedades respiratorias los consideran un posible punto de inflexión en el tratamiento de la apnea del sueño.

¿Por qué es tan importante para los pacientes?

Hasta ahora, el CPAP era el único tratamiento estándar verdaderamente eficaz. El paciente lleva durante la noche una mascarilla conectada mediante un tubo a un dispositivo que insufla aire a presión suave en la garganta para impedir que la vía aérea se cierre.

En teoría funciona a la perfección, pero en la práctica casi la mitad de los usuarios lo abandona en el primer año. Los motivos más habituales son:

  • incomodidad de la mascarilla sobre el rostro
  • sequedad de boca o congestión nasal
  • ruido del aparato
  • sensación de estar «atado» a una máquina
  • impacto en la pareja y en la intimidad

Muchas personas terminan guardando el aparato en un cajón y conviven con una apnea sin tratar, con todas las consecuencias que eso implica. Una pastilla capaz de reducir la afección sin mascarillas ni tubos representaría, por tanto, un avance enorme.

¿Cómo actúa el sultiame contra la apnea del sueño?

El sultiame pertenece al grupo de los inhibidores de la anhidrasa carbónica. Estos fármacos influyen en la forma en que el organismo regula el dióxido de carbono y el oxígeno. En algunas personas con apnea del sueño, ese sistema de regulación es inestable: el centro respiratorio del cerebro oscila entre la hiperventilación y la casi ausencia de respiración, lo que genera las conocidas paradas.

Los investigadores denominan ese fenómeno «alta ganancia de bucle» (high loop gain): el sistema de control respiratorio reacciona de forma exagerada a las fluctuaciones de oxígeno y dióxido de carbono, con lo que se dispara y se colapsa. El sultiame reduce esa hipersensibilidad y hace que la respiración sea más tranquila y regular.

Al lograr que el centro respiratorio reaccione con menos intensidad a los cambios de oxígeno y dióxido de carbono, la tendencia a las apneas disminuye de forma significativa.

Estudios previos de menor escala, publicados entre otras publicaciones en la revista especializada CHEST, ya indicaban que el sultiame mejora además el tono muscular de la vía aérea superior, lo que reduce el colapso faríngeo durante el sueño. La combinación de ambos efectos se traduce en menos obstrucción de la vía aérea y una respiración más estable.

Efectos secundarios y limitaciones del estudio

Este medicamento no es nuevo: lleva años utilizándose como antiepiléptico, lo que significa que los médicos conocen bastante bien su perfil de seguridad. En el ensayo FLOW los efectos adversos fueron principalmente leves y transitorios, como hormigueos en manos y pies (parestesias), mareos y en ocasiones molestias gastrointestinales. La mayoría de los participantes completó el tratamiento sin problemas.

Sin embargo, los investigadores señalan con claridad varias limitaciones importantes:

  • El estudio duró solo 15 semanas; se sabe poco sobre los efectos del uso prolongado.
  • El ensayo se centró principalmente en la determinación de dosis y la seguridad, no en objetivos clínicos sólidos como la reducción de enfermedades cardiovasculares.
  • El sultiame actúa sobre todo en la inestabilidad de la regulación respiratoria, mientras que la apnea del sueño tiene cuatro mecanismos principales:
    • regulación respiratoria inestable (loop gain)
    • debilidad muscular de la vía aérea superior
    • faringe anatómicamente estrecha
    • umbral de despertar bajo (la persona tarda demasiado en despertarse ante una apnea)

En pacientes cuyo problema principal es anatómico o de debilidad muscular, una pastilla como el sultiame tendrá menos eficacia. En estudios cortos anteriores, síntomas como la somnolencia diurna y la calidad de vida no mejoraron de inmediato pese a la reducción de apneas, lo que sugiere que puede ser necesario un período de uso más largo antes de que los pacientes lo noten en su vida cotidiana.

Más pastillas en camino para la apnea del sueño

El sultiame no es el único medicamento en desarrollo para la apnea obstructiva del sueño. Existe toda una serie de proyectos que actúan sobre mecanismos diferentes:

Nombre del fármaco Fase Mecanismo de acción
AD109 (Apnimed) En camino hacia registro en la FDA hacia 2026 Mejora de la función nerviosa y muscular en la garganta
IHL-42X (Incannex Healthcare) Fase 2 Combinación de dos fármacos conocidos, dirigida a la regulación respiratoria y la arquitectura del sueño
Tirzepatida (Zepbound) Ya aprobada para apnea del sueño en personas con obesidad Pérdida de peso, con reducción del tejido graso alrededor de la garganta

Estos fármacos abordan conjuntamente tres aspectos distintos de la apnea del sueño: regulación respiratoria inestable, debilidad muscular de la vía aérea superior y exceso de peso. Crece la expectativa de que en el futuro los médicos puedan adaptar el tratamiento al perfil individual de cada paciente.

La era del «un solo tratamiento para todos los pacientes con apnea» parece estar llegando a su fin; los medicamentos pueden convertirse en parte de una atención personalizada.

¿Qué significa esto para quienes duermen ahora con mascarilla CPAP?

De momento, en la consulta médica cambia poco. Los nuevos fármacos se encuentran en su mayoría en fase 2 o en las primeras etapas de la fase 3, lo que significa que su seguridad a largo plazo, su efecto sobre las enfermedades cardiovasculares y su comparación con el CPAP aún están siendo investigados.

El CPAP sigue siendo actualmente el método más eficaz para mantener la vía aérea abierta y continuará siendo imprescindible en casos graves o en pacientes con múltiples enfermedades asociadas. Ahora bien, empieza a vislumbrarse la posibilidad de combinaciones:

  • presión CPAP más baja combinada con medicación, para que la mascarilla resulte más cómoda
  • solo medicación en apneas leves o moderadas con un mecanismo claramente identificado
  • pérdida de peso con fármacos como la tirzepatida, complementada con un medicamento que estabilice la regulación respiratoria

Para los pacientes que no toleran la mascarilla y actualmente tienen pocas alternativas, este panorama puede resultar muy esperanzador. La pregunta no es tanto si llegarán pastillas al mercado, sino qué combinación se adapta mejor a cada tipo de paciente.

¿Qué es exactamente la apnea obstructiva del sueño y por qué es tan peligrosa?

La apnea obstructiva del sueño afecta a entre el 5 y el 10 por ciento de los adultos, con cifras más elevadas en personas con obesidad grave. A nivel mundial podría tratarse de cerca de mil millones de personas. Sus manifestaciones más características son:

  • ronquidos fuertes, a menudo con pausas
  • despertar de repente con un ronquido o buscando aire
  • somnolencia extrema durante el día
  • dificultades de concentración e irritabilidad
  • dolor de cabeza al levantarse

A largo plazo aumenta el riesgo de hipertensión arterial, arritmias cardíacas, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2. También el riesgo de accidentes de tráfico es claramente mayor en personas con apnea sin tratar, ya que pueden quedarse dormidas al volante.

Una «medicina del sueño personalizada», en la que se analice mejor la causa concreta de cada paciente, podría no solo reducir los síntomas sino también aliviar la carga sobre el sistema sanitario. Menos enfermedades cardiovasculares, menos accidentes y menos bajas laborales son expectativas realistas si los tratamientos se vuelven más accesibles y fáciles de mantener en el tiempo.

Preguntas prácticas: ¿cuándo, para quién y cómo?

Aunque los nuevos resultados son esperanzadores, el camino hacia la práctica clínica todavía requiere tiempo. Los ensayos de fase 3 deben demostrar cómo se comportan el sultiame y los demás candidatos en cuanto a:

  • seguridad a largo plazo con uso diario
  • efecto sobre síntomas como somnolencia, memoria y estado de ánimo
  • influencia sobre la presión arterial, el ritmo cardíaco y el metabolismo
  • calidad de vida del paciente y de su pareja

También se está investigando qué tipos de apnea del sueño se benefician más de cada fármaco. Para ello se utilizan, entre otras herramientas, registros del sueño que permiten a los médicos identificar si el problema principal radica en la anatomía, los músculos o la regulación respiratoria.

Los pacientes que ahora tienen dificultades con su aparato CPAP pueden beneficiarse de hablar con su neumólogo u otorrinolaringólogo sobre alternativas y opciones futuras. Entre ellas se incluyen programas de pérdida de peso, entrenamiento postural durante el sueño, férulas dentales o intervenciones quirúrgicas. Medicamentos como el sultiame irán incorporándose progresivamente como un elemento adicional dentro de ese abanico terapéutico en los próximos años.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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