‘Peces de corriente’ flotantes en el Rin para compensar los días sin viento ni sol

Una nueva fuente de energía oculta bajo el agua

Mientras los aerogeneradores permanecen inmóviles y los paneles solares no producen nada durante los días grises y sin viento, una startup alemana persigue una fuente de energía completamente diferente: la que se esconde bajo la superficie del agua.

En un meandro del Rin cerca de Sankt Goar, la empresa Energyminer quiere desplegar un enjambre de 124 minicentrales hidroeléctricas flotantes. Parecen drones submarinos compactos y están diseñadas para generar electricidad día y noche, precisamente cuando otras fuentes renovables se quedan cortas.

Una central eléctrica invisible bajo la superficie del río

Quien observe el Rin desde la orilla de Sankt Goar solo ve agua verde en movimiento y un intenso tráfico fluvial. Pero bajo esa superficie aparentemente tranquila está previsto que funcione, en un futuro próximo, una instalación energética completamente nueva: una llamada central de enjambre formada por decenas de pequeñas turbinas.

El estado federado de Renania-Palatinado ha dado luz verde para la primera gran instalación de prueba. En un brazo lateral del Rin se instalarán 124 módulos denominados Energyfish. Tres unidades ya están siendo probadas en el río, otras 21 adicionales representan el siguiente paso, y después deberá seguir el enjambre completo.

La idea central es utilizar la corriente natural del río como fuente de energía constante y predecible, sin necesidad de presas ni grandes compuertas.

Cómo funciona un solo 'pez de corriente'

El Energyfish es una especie de turbina flotante que se deja llevar por la corriente del río. El dispositivo se ancla al lecho fluvial y permanece completamente sumergido bajo el agua. Cada módulo tiene las siguientes características:

  • Mide aproximadamente 2,8 por 2,4 metros
  • Pesa alrededor de 80 kilogramos
  • Genera en condiciones óptimas unos 6 kilovatios de potencia

Su funcionamiento es relativamente sencillo:

  • Las palas del rotor giran impulsadas por la corriente natural del río.
  • Un generador integrado convierte ese movimiento rotatorio en electricidad.
  • Cables submarinos transportan la energía generada hasta la orilla.
  • Allí, la electricidad se inyecta en la red a través de un punto de conexión.

Según el fabricante, un grupo de 100 módulos Energyfish puede producir aproximadamente 1,5 gigavatios hora al año. Eso sería suficiente para cubrir el consumo eléctrico de entre 400 y 500 hogares de cuatro personas. El coste estimado por kilovatio hora es comparable al de los parques eólicos y solares modernos.

¿Por qué precisamente en Sankt Goar, en el Rin?

No todos los ríos son aptos para este tipo de instalaciones. La tecnología requiere una corriente sólida y constante, suficiente profundidad y la ausencia de demasiados obstáculos o movimiento de embarcaciones. El tramo del Rin Medio a la altura de Sankt Goar cumple estos requisitos de forma destacada.

El estrecho valle actúa como un embudo que acelera el agua. La velocidad de la corriente se sitúa habitualmente entre 1,5 y 2 metros por segundo. Según Energyminer, ese es exactamente el rango para el que están diseñadas sus turbinas.

La tecnología fue sometida a pruebas exhaustivas con antelación. En abril de 2023, la empresa instaló un primer prototipo en el Auer Mühlbach, en Múnich. Desde entonces, tanto los componentes como el software han sido mejorados progresivamente para aumentar la eficiencia y reforzar la estructura frente a crecidas.

Energía hidráulica sin barreras: protección de los peces como prioridad

Llenar los ríos de turbinas plantea inevitablemente preguntas sobre la naturaleza y la biodiversidad. Las centrales hidroeléctricas clásicas con presas suelen interrumpir las rutas migratorias de los peces y deterioran sus hábitats al alterar los niveles del agua y los patrones de corriente.

Energyminer intenta evitar estos problemas con un principio de diseño diferente: nada de presas, sino módulos independientes integrados en la corriente existente. La empresa desarrolló un sistema de protección propio para mantener a los peces alejados de los rotores y garantizar pasos seguros.

Una investigación de la Universidad Técnica de Múnich concluyó que la configuración del Energyfish no pone en peligro a las principales especies de peces migradores del Rin y apenas influye en su comportamiento.

Ese informe desempeñó un papel determinante en la concesión del permiso. Las autoridades regionales quieren nuevas formas de energía renovable, pero sin repetir los errores de antiguos proyectos hidroeléctricos, donde los peces morían en masa o tramos enteros del río quedaban transformados.

La central de enjambre como siguiente paso en la transición energética

Para Energyminer, Sankt Goar es ante todo un proyecto de demostración a gran escala. Según el co-director Richard Eckl, este es el momento de demostrar que la tecnología no solo funciona en un laboratorio o en un arroyo pequeño, sino también en un río de gran caudal y de forma rentable a largo plazo.

La ministra de Protección Climática y Energía de Renania-Palatinado, Katrin Eder, ve oportunidades para toda una serie de proyectos similares. Espera que en otras ubicaciones adecuadas puedan surgir enjambres comparables, de modo que más regiones se beneficien de lo que ella denomina una forma eficiente de generación eléctrica.

Característica Enjambre Energyfish en el Rin
Número de módulos (planificado) 124
Potencia por módulo hasta 6 kW
Producción anual (100 unidades) aprox. 1,5 GWh
Hogares estimados (100 unidades) 400–500 hogares de cuatro personas
Ubicación Brazo lateral del Rin cerca de Sankt Goar

¿Dónde más podrían desplegarse estos 'peces de corriente'?

El Rin está lejos de ser el único río con una corriente rica en energía. El Mosela, el Weser y el Elba también transportan diariamente enormes volúmenes de agua a velocidades aprovechables. En teoría, cualquier tramo fluvial con suficiente profundidad y corriente continua es una ubicación potencial.

Sin embargo, un despliegue masivo no es algo inmediato. A la hora de elegir un emplazamiento, se consideran factores como:

  • Profundidad mínima del agua para una instalación segura
  • Velocidad media de corriente suficientemente elevada
  • Espacio disponible junto a los canales de navegación activos
  • Normativas sobre gestión medioambiental y zonas protegidas
  • Accesibilidad para labores de mantenimiento e inspección

El permiso concedido en Renania-Palatinado se considera en el sector una referencia importante. Si el proyecto resulta técnica y económicamente exitoso, proporcionará argumentos sólidos para que otros estados federados alemanes y países vecinos aprueben solicitudes similares.

Lo que esto puede significar en los días grises y sin viento

Uno de los mayores desafíos de la transición energética es la denominada calma oscura: períodos con escaso sol y viento. En esos momentos, los parques solares y eólicos reducen drásticamente su producción justo cuando la demanda de electricidad para calefacción e iluminación puede ser elevada.

Los ríos, en cambio, nunca dejan de fluir, ni durante los períodos de despeje ni en los de nubosidad persistente. Su potencia fluctúa mucho menos que la del viento o el sol. Esto convierte a las centrales de corriente fluvial en un complemento interesante dentro del mix energético, junto a las baterías, el hidrógeno y la gestión de la demanda.

Las turbinas de corriente no generan la potencia masiva de los grandes parques eólicos marinos, pero pueden añadir kilovatios hora a la red de forma continua, como una especie de música de fondo energética ininterrumpida.

Para los gestores de red, las fuentes estables y predecibles resultan muy atractivas. Reducen la necesidad de poner en marcha centrales de gas o carbón en los momentos en que las fuentes renovables suben y bajan bruscamente. A largo plazo, eso puede reducir tanto los costes como las emisiones.

Preguntas técnicas y prácticas que aún están abiertas

Aunque los primeros resultados de la investigación suenan prometedores, todavía quedan muchas incógnitas. La exposición prolongada a crecidas, madera flotante, formación de hielo y vibraciones del tráfico fluvial puede provocar desgaste. La práctica tendrá que demostrar con qué frecuencia se necesita mantenimiento y cuánto cuesta.

Además, el impacto sobre la morfología fluvial y el transporte de sedimentos sigue siendo un aspecto a vigilar. Un enjambre de más de cien objetos modifica localmente la corriente. También la convivencia con la intensa navegación interior requiere una planificación cuidadosa: las turbinas no deben obstaculizar la vía navegable y deben estar bien señalizadas y monitorizadas.

Para los residentes de la zona surgen otras preguntas: ¿cuántos cables habrá que tender?, ¿cómo serán las estaciones de conexión en la orilla? y ¿qué efectos tendrá todo esto sobre el paisaje y el ocio a orillas del río? Esos detalles determinan con frecuencia si un proyecto obtiene respaldo social.

Cómo encaja esta tecnología con otras soluciones

La energía de corriente fluvial no cubrirá, con toda probabilidad, la mayor parte de nuestra electricidad. Encaja mejor como un componente más dentro de un paquete más amplio que incluye paneles solares en tejados, grandes parques eólicos, geotermia, almacenamiento y ahorro energético.

Resulta especialmente interesante su combinación con aplicaciones locales. Por ejemplo, alimentar directamente puntos de recarga de vehículos eléctricos junto al río, o suministrar electricidad a tramos ferroviarios e instalaciones industriales cercanas. Las distancias cortas de cable reducen las pérdidas y hacen que los proyectos sean rentables más rápidamente.

Para quienes siguen de cerca la transición energética, el Rin a la altura de Sankt Goar muestra sobre todo lo amplio que se ha vuelto el campo de juego. Junto a soluciones conocidas como los aerogeneradores y los paneles solares, ahora entran en escena fuentes menos evidentes: ríos en movimiento como productores silenciosos e ininterrumpidos de energía verde, escondidos bajo la superficie del agua.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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