Ayahuasca: cómo una bebida amazónica sortea tus intestinos y llega al cerebro

Un té marrón y amargo procedente de la Amazonía está conquistando retiros de bienestar y experiencias espirituales, aunque actúa sobre el cuerpo con la precisión de un arma quirúrgica.

Cada vez más europeos emprenden viajes hacia la selva o acuden a retiros para consumir ayahuasca. Esta mezcla psicodélica de plantas es considerada por algunos un remedio sagrado y por otros una droga peligrosa. ¿Qué hace realmente este brebaje con tu cuerpo y con tu mente?

¿Qué es exactamente la ayahuasca?

La ayahuasca es una potente bebida psicodélica que las comunidades indígenas amazónicas llevan utilizando durante siglos. Tradicionalmente se emplea en rituales de sanación, duelo, transición vital e iniciaciones espirituales.

La bebida se elabora principalmente con dos plantas:

  • Chacruna (Psychotria viridis) – aporta DMT, un compuesto psicodélico de gran potencia
  • Liana de ayahuasca (Banisteriopsis caapi) – contiene inhibidores de la MAO que mantienen activo el DMT en el organismo

Las hojas y lianas se cocinan durante horas hasta obtener un té espeso y amargo. Esta combinación no es casual; desde el punto de vista químico, representa un truco casi ingenioso.

Cómo esta bebida "hackea" tu sistema digestivo

El protagonista del efecto de la ayahuasca es el DMT (dimetiltriptamina). Esta sustancia está presente en muchas plantas e incluso en pequeñas cantidades en el cuerpo humano. En condiciones normales, el DMT es degradado de inmediato en los intestinos y el hígado por una enzima llamada monoamino oxidasa (MAO).

La ayahuasca funciona porque la liana bloquea temporalmente la degradación natural del DMT, permitiendo que la sustancia llegue efectivamente al cerebro.

La liana de ayahuasca contiene compuestos inhibidores de la MAO que desactivan momentáneamente dicha enzima, evitando que el DMT sea destruido de inmediato. Así, la sustancia puede acceder al torrente sanguíneo y, finalmente, cruzar la barrera hematoencefálica. Una vez allí, el DMT actúa sobre los receptores de serotonina, implicados en el estado de ánimo, la percepción y el sentido de identidad.

¿Qué ocurre tras la ingesta?

Respuesta física: el malestar como "purga"

Quienes consumen ayahuasca suelen experimentar, en menos de media hora, un proceso físico bastante intenso:

  • náuseas intensas
  • vómitos (la llamada purga)
  • sudoración profusa
  • calambres abdominales o diarrea

En la Amazonía, estas molestias se consideran una parte esencial de la experiencia. Según las tradiciones locales, esta "limpieza" física libera y expulsa energía negativa, bloqueos emocionales y dolor acumulado.

Efectos sobre el sistema nervioso central

La fase psicodélica comienza habitualmente entre veinte y cuarenta minutos después de la ingesta y puede prolongarse varias horas. Entre las experiencias más frecuentemente descritas se encuentran:

  • efectos visuales intensos: patrones geométricos, colores vívidos y destellos de luz
  • distorsión de la percepción del tiempo: los minutos se sienten como horas o viceversa
  • amplificación sensorial: los sonidos, los olores y el tacto se perciben con mucha mayor intensidad
  • imágenes interiores vívidas o "visiones" cargadas de significado simbólico

Los neurólogos hablan de cambios en los efectos psicotrópicos centrales: el cerebro empieza a filtrar y ordenar los estímulos de un modo diferente, difuminando los límites entre la fantasía, el recuerdo y la percepción directa.

Efectos "periféricos": corazón, respiración y pupilas

Más allá de las alteraciones mentales, el cuerpo reacciona de forma visible ante las sustancias activas. Muchos usuarios experimentan:

  • aumento de la frecuencia cardíaca
  • respiración acelerada
  • elevación de la presión arterial
  • dilatación de las pupilas

Esta respuesta física forma parte de la tensión e intensidad propias de la experiencia. En personas sanas, suele ser temporal y reversible. Sin embargo, para quienes padecen enfermedades cardiovasculares, puede representar un riesgo real.

¿Qué revelan los escáneres cerebrales?

Investigadores que llevan años estudiando el efecto de la ayahuasca en el cerebro humano han obtenido imágenes funcionales con patrones verdaderamente llamativos.

En las primeras 24 horas después de una sesión, parece producirse una mayor comunicación entre:

  • regiones cerebrales relacionadas con la autoimagen y el sentido del "yo"
  • áreas implicadas en el procesamiento de emociones y recuerdos autobiográficos

Muchos participantes refieren que, tras una sesión, traumas antiguos, sentimientos de culpa o decisiones difíciles aparecen de repente bajo una luz distinta. Los datos cerebrales apuntan en la misma dirección: redes que normalmente operan de forma estrictamente separada comienzan a colaborar de manera más intensa.

Cambios a largo plazo

En personas que consumen ayahuasca con regularidad, se han identificado incluso diferencias estructurales. Destaca especialmente la corteza cingulada posterior (CCP), un nodo clave dentro de la llamada red neuronal por defecto. Esta red se activa cuando la mente divaga, rumia o sueña despierta.

En usuarios con experiencia prolongada, la CCP puede ser más delgada, lo que podría estar relacionado con una menor tendencia a los patrones de pensamiento rígidos y al ensimismamiento.

Los investigadores sospechan que este tipo de cambio cerebral guarda relación con transformaciones en la personalidad: mayor apertura mental, creencias menos rígidas y una forma diferente de percibirse a uno mismo. Son correlaciones; la causalidad directa aún no está demostrada.

Región cerebral Posible papel en la ayahuasca
Red neuronal por defecto Autorreflexión, rumiación, patrones de pensamiento enquistados
Redes emocionales Procesamiento del miedo, la tristeza y la recompensa
Áreas de memoria Acceso a recuerdos antiguos, a veces reprimidos

Posibles aplicaciones terapéuticas

Algunos científicos consideran la ayahuasca una herramienta prometedora para tratar problemas psicológicos, siempre que se utilice en un entorno seguro y supervisado profesionalmente. En estudios pequeños y casos clínicos, tres áreas aparecen de forma recurrente:

  • Adicciones – personas con dependencia severa de cocaína u opiáceos han reportado, tras varias sesiones, una reducción del craving y una mayor distancia respecto a sus conductas adictivas.
  • Depresión – en pacientes que no respondían a los antidepresivos convencionales, se observaron en ocasiones mejoras en el estado de ánimo que se prolongaban durante semanas tras una o pocas sesiones.
  • Trauma y heridas psíquicas – los participantes describen la capacidad de enfrentarse a material doloroso sin derrumbarse, lo que puede poner en marcha procesos de elaboración emocional.

La idea es que el "recableado" temporal de las redes cerebrales puede sacar a una persona de patrones emocionales enquistados. Combinada con terapia, una experiencia tan intensa puede dar inicio a nuevas perspectivas y cambios de conducta.

¿Cuán grandes son los riesgos?

Las sustancias activas de la liana de ayahuasca y la chacruna suelen ser metabolizadas y eliminadas por el organismo en pocas horas. Con una preparación cuidadosa y una dosificación adecuada, el riesgo de toxicidad aguda parece relativamente bajo.

Eso no significa que la sustancia sea inocua:

  • Ansiedad intensa y ataques de pánico – especialmente en personas sin experiencia con psicodélicos, la intensidad puede resultar abrumadora.
  • Inestabilidad psíquica – en personas con predisposición a psicosis o trastorno bipolar, una sesión puede desencadenar una descompensación grave.
  • Interacciones medicamentosas – en particular con antidepresivos de la clase ISRS y con otros inhibidores de la MAO, las combinaciones pueden ser peligrosas.
  • Entornos no profesionales – los retiros comerciales sin cribado médico ni seguimiento posterior aumentan considerablemente el riesgo de daño.

Las comunidades indígenas preparan culturalmente a los niños desde pequeños para las visiones y los rituales. Los "turistas de ayahuasca" occidentales carecen de ese contexto y, por ello, corren mayores riesgos a nivel mental.

Por qué el ritual importa tanto como la bebida

En la Amazonía, la ayahuasca casi nunca se concibe separada del ritual que la rodea. Hay un chamán, música, oscuridad, un reparto de roles bien definido y una comprensión compartida de lo que puede suceder. Ese marco ofrece estabilidad cuando la experiencia se vuelve muy intensa.

En Occidente, ese contexto se desplaza hacia el bienestar, la espiritualidad o, en algunos casos, la pura búsqueda de sensaciones. La calidad de la guía varía enormemente: desde terapeutas bien formados hasta autoproclamados "guías de medicina de plantas" sin conocimiento médico alguno. Estas grandes diferencias dificultan evaluar la seguridad de la ayahuasca fuera de su entorno tradicional.

Preguntas prácticas sobre uso y seguridad

Quienes contemplan participar en una ceremonia se enfrentan a preguntas muy concretas. Algunos datos extraídos de investigaciones y de la práctica clínica:

  • Las personas con problemas cardíacos, hipertensión, epilepsia o trastornos psíquicos graves suelen recibir una negativa clara en los centros serios.
  • Una entrevista de admisión exhaustiva, que incluya un listado completo de medicamentos, reduce el riesgo de combinaciones peligrosas.
  • Las secuelas emocionales pueden durar semanas; el seguimiento profesional y las sesiones de integración marcan una gran diferencia en el riesgo de desestabilización.

Quienes sufren depresión, trauma o adicción y sienten atracción hacia la ayahuasca suelen obtener mejores resultados hablando primero con un psiquiatra o terapeuta familiarizado con la terapia psicodélica. Existen estudios en curso con otras sustancias como la psilocibina, realizados bajo estricta supervisión médica.

El debate más amplio: ¿medicina, sacramento o tendencia arriesgada?

La ayahuasca toca simultáneamente varios puntos sensibles: el anhelo de sanación rápida, el interés por la sabiduría indígena y el impulso hacia experiencias extremas. Para los científicos, es un fascinante "laboratorio natural" donde confluyen bioquímica, cultura y psicología.

Al mismo tiempo, surge una pregunta ética ineludible: ¿hasta qué punto es responsable transformar un ritual sagrado amazónico en un producto comercial para urbanitas estresados? ¿Y qué significa para las comunidades indígenas que su medicina y bebida espiritual cambie de contexto a través del turismo y la exportación?

Quien vea la ayahuasca únicamente como un "botón mágico de reinicio" pasa por alto la compleja combinación de neuroquímica, cultura e historia personal que entraña. Para algunas personas la experiencia puede ser sanadora; para otras, desorientadora o francamente dañina. El estado actual de la investigación apunta más a una herramienta poderosa y arriesgada que a un remedio milagroso contra todo el sufrimiento mental.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

Scroll to Top