Por qué este ‘deporte de abuelas’ en el mar es secretamente un quemagrasa

Un ejercicio que parece tranquilo pero no lo es tanto

Cada vez más municipios costeros lo ofrecen, generalmente en las mañanas en que la playa todavía está vacía: grupos de personas con traje de neopreno y guantes avanzando con paso firme entre las olas. Parece apacible, casi pintoresco, pero detrás de esos gorros de baño se esconde un entrenamiento sorprendentemente intenso.

¿Qué es el longe-côte, el 'paseo' dentro del mar?

El término francés longe-côte se traduce habitualmente como caminar en el agua o aquawalking. La idea es sencilla: caminas dentro del mar, un lago o una gran masa de agua con el nivel entre el ombligo y las axilas. Se practica normalmente en grupo, a un ritmo sostenido y, en ocasiones, con remos en las manos para añadir resistencia.

A esa profundidad, el agua ejerce una presión considerable sobre el cuerpo. Cada paso exige fuerza en piernas, glúteos y abdomen. Al mismo tiempo, el agua soporta gran parte del peso corporal, lo que significa que las articulaciones trabajan mucho menos que durante una carrera o un salto.

El longe-côte combina un buen entrenamiento cardiovascular con tonificación muscular, manteniéndose notablemente amigable con rodillas, caderas y espalda.

Oficialmente se clasifica como deporte de resistencia: te mantienes en movimiento durante un período prolongado, a un ritmo en el que todavía puedes conversar pero con el que debes avanzar con decisión. Precisamente eso lo convierte en una opción muy interesante para quienes quieren quemar grasa sin destrozarse entrenando.

Por qué la etiqueta de 'deporte de abuelas' es engañosa

Como muchas personas mayores de 60 años han adoptado esta actividad, rápidamente recibe el sello de "cosa para mayores". En parte se debe a su carácter suave: sin impacto, bajo riesgo de lesiones y un ambiente social muy agradable. Sin embargo, el perfil de los participantes dice poco sobre la intensidad real del ejercicio.

  • El ritmo al que caminas determina cuánto trabaja tu cuerpo.
  • Cuanta más profundidad, más esfuerzo requiere cada paso.
  • La temperatura del agua obliga a tu organismo a generar más calor, lo que consume energía adicional.
  • Con remos o guantes de resistencia añades trabajo para brazos y hombros.

Quien se haya animado a participar a pleno ritmo suele notarlo al día siguiente. Cuádriceps cargados, cansancio considerable y, sin embargo, ninguna articulación dolorida: eso es exactamente lo que buscan muchas personas que quieren adelgazar.

Cómo el aquawalking ayuda a quemar grasa y perder peso

En una sesión intensa de caminar en el agua se consumen aproximadamente 500 a 550 kilocalorías por hora para una persona de unos 70 kilos, según diversos entrenadores especializados. Eso es comparable a una carrera moderada o intensa, pero sin la carga pesada sobre las rodillas.

Para quemar grasa de manera eficiente, todo gira en torno a la llamada zona aeróbica de la frecuencia cardíaca. En esa zona, que equivale aproximadamente al 60-70 por ciento de tu frecuencia cardíaca máxima, el cuerpo utiliza predominantemente las grasas como combustible.

La intensidad ideal se siente como caminar con paso decidido: respiras más rápido, pero aún puedes mantener una conversación sin jadear.

En el aquawalking eso equivale generalmente a una velocidad de entre 5 y 8 kilómetros por hora. Suena lento, pero en agua a la altura de las caderas supone un esfuerzo bastante considerable. A partir de los 30 o 45 minutos en esa zona, el organismo empieza a depender principalmente de las reservas de grasa.

Cuánto tiempo debes permanecer en el agua

Duración de la sesión ¿Qué ocurre principalmente?
0–15 minutos Calentamiento, la frecuencia cardíaca sube y los músculos se calientan.
15–30 minutos Quema principalmente hidratos de carbono, el cuerpo se adapta al esfuerzo.
30–45 minutos La proporción de quema de grasa aumenta progresivamente, también mejora la resistencia.
45–60 minutos Las reservas de grasa aportan la mayor parte de la energía, la condición física mejora rápidamente.

Quien quiera adelgazar de manera sostenida debería apuntar idealmente a un mínimo de 45 minutos a ese ritmo tranquilo pero constante. Al principio requiere cierta adaptación, especialmente en aguas más frías, pero para la mayoría de los principiantes resulta más asequible que correr durante una hora.

¿Qué efecto tiene sobre la celulitis y la piel?

Uno de los mayores atractivos para muchos participantes es que la piel de piernas y glúteos suele verse más firme después de varias semanas o meses de práctica. Esto no se debe únicamente a la quema de grasa, sino sobre todo a la combinación de tres factores:

  • La presión constante del agua actúa como una especie de drenaje linfático natural.
  • La corriente y las olas masajean la piel y los tejidos subyacentes de forma continua.
  • Los músculos de piernas y glúteos se fortalecen, lo que hace que la piel luzca más tersa y tonificada.

La celulitis rara vez desaparece por completo, pero los hoyuelos y bultos pueden reducirse de manera visible. Muchas mujeres notan que su piel se siente más firme y que sus piernas parecen menos "pesadas", especialmente cuando también cuidan su alimentación y beben suficiente agua.

Caminar regularmente por el agua funciona como un masaje suave pero continuo desde dentro: los músculos se fortalecen, los líquidos se drenan mejor y la piel responde de forma positiva.

Cómo empezar con el longe-côte de manera segura

Quienes viven cerca de la costa o van regularmente de vacaciones al mar pueden iniciarse con relativa facilidad. Aun así, la actividad requiere cierta preparación previa.

Comprueba estos puntos antes de entrar al agua

  • Lugar: elige una playa vigilada o un lago donde el baño esté permitido y el fondo sea razonablemente uniforme.
  • Condiciones meteorológicas: evita tormentas, corrientes fuertes y aparato eléctrico. El agua fría es perfectamente válida, pero acostúmbrate de forma gradual.
  • Seguridad: al principio, ve siempre acompañado de un grupo o bajo la supervisión de un club o instructor.
  • Equipamiento: un traje de neopreno o shorty, escarpines acuáticos y, opcionalmente, guantes te permitirán estar cómodo durante más tiempo.
  • Salud: si tienes problemas cardíacos, reúma severo o trastornos del equilibrio, es recomendable consultar con un médico antes de empezar.

Comienza con sesiones de 20 a 30 minutos a un ritmo cómodo. Cuando notes que apenas te quedas sin aliento y ya no tienes agujetas, puedes aumentar poco a poco la duración y la intensidad hasta llegar a esos 45 minutos o más.

¿Con qué frecuencia practicarlo para ver resultados visibles?

Para la mayoría de las personas, una frecuencia de una a dos veces por semana funciona muy bien. Es suficiente para mejorar la condición física, tonificar los músculos y notar cambios en la piel, sin que el cuerpo se sobrecargue.

Combinado con una alimentación ligeramente ajustada —menos calorías líquidas, suficiente proteína y abundante verdura— notarás en pocas semanas cómo te sienta la ropa de forma diferente y cómo te mueves con más soltura. La báscula a veces avanza despacio porque al mismo tiempo ganas masa muscular, pero tu silueta sí cambia de forma notoria.

¿Es el aquawalking apto para todo el mundo?

Su bajo impacto convierte al longe-côte en una opción ideal para quienes encuentran la carrera demasiado exigente: las personas con problemas de rodillas, espalda o sobrepeso suelen moverse con mucha más libertad dentro del agua. También puede ser una buena alternativa para deportistas que se recuperan de una lesión y quieren mantener su condición sin saltar ni esprintar de inmediato.

Sin embargo, tiene sus límites. Las personas con intolerancia severa al frío, problemas cardíacos no tratados o trastornos graves del equilibrio necesitan acompañamiento especializado. Quienes sienten mucha aprensión al agua también necesitarán más tiempo para ganar confianza.

Consejos prácticos para sacarle el máximo partido

  • Lleva un reloj o smartwatch para controlar la duración de la sesión.
  • Alterna tramos regulares con intervalos algo más rápidos para mayor estímulo muscular.
  • Contrae conscientemente el abdomen mientras caminas para estabilizar el tronco.
  • Hidrátate bien antes y después; el frío a veces enmascara la sensación de sed.
  • Al terminar, estira suavemente gemelos, cuádriceps y caderas para evitar la rigidez.

Para quienes no viven cerca del mar, un lago grande o una zona de baño recreativa puede ser una buena alternativa. Algunos centros acuáticos organizan variantes en agua poco profunda, aunque en ellas falta la corriente natural y el gasto energético adicional que provoca el frío.

Una vez que te enganchas, el aquawalking se combina habitualmente con otras actividades suaves como el senderismo, el ciclismo o el yoga. Esa combinación mantiene tu semana variada y garantiza que trabajes diferentes grupos musculares. Junto a unos hábitos alimentarios sostenibles, este aparentemente modesto "deporte de abuelas" puede hacer cosas sorprendentes por tu peso, tu piel y tu nivel de energía general.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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