Estos 5 rasgos de frialdad emocional están fuertemente asociados con la esquizofrenia posterior

Lo que revela este estudio y lo que definitivamente no dice

Una investigación publicada en 2025, realizada en el ámbito de la psiquiatría forense, demuestra que las personas con rasgos psicopáticos marcados tienen muchas más probabilidades de ser hospitalizadas posteriormente por esquizofrenia. Pero ¿qué nos dicen realmente estos datos sobre la personalidad, la vulnerabilidad y los prejuicios en torno a los trastornos mentales graves?

Un seguimiento finlandés de décadas sobre rasgos de personalidad de riesgo

Investigadores finlandeses siguieron durante décadas a 341 personas evaluadas psiquiátricamente entre 1984 y 1993 en un hospital psiquiátrico forense. En su mayoría eran individuos que habían tenido contacto con el sistema judicial y cuyo estado mental fue analizado con gran rigor.

Aspectos clave del estudio:

  • 341 participantes, predominantemente hombres, con una edad media superior a los 33 años en el momento de la primera evaluación
  • al inicio, ninguno presentaba esquizofrenia ni otro trastorno psicótico definido
  • se excluyeron casos con discapacidad intelectual grave o enfermedades cerebrales orgánicas
  • todos los expedientes fueron posteriormente cruzados con el registro nacional de atención sanitaria para identificar quién acabó hospitalizado con diagnóstico de esquizofrenia

Los investigadores utilizaron el Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R), un cuestionario ampliamente reconocido, para medir el grado de rasgos psicopáticos de cada participante. A partir de la puntuación se formaron tres grupos: bajo, moderado y alto. Una puntuación de 25 o más se consideró indicativa de una personalidad psicopática clara.

La conclusión central: cuanto mayor es el nivel de rasgos psicopáticos, mayor es la probabilidad de una hospitalización posterior por esquizofrenia, aunque la mayoría no llega a desarrollarla.

Los cinco rasgos psicopáticos que más destacaron en el estudio

En el ámbito científico se prefiere hablar de rasgos psicopáticos en lugar de psicópata como categoría fija. Se trata de un conjunto de características que pueden aparecer en mayor o menor medida. El estudio finlandés se centró especialmente en estos cinco:

  • Frialdad emocional y escasa empatía: dificultad para sentir lo que sienten los demás, poca calidez visible hacia el entorno
  • Ausencia de culpa o remordimiento: muy poco arrepentimiento tras dañar o perjudicar a otras personas
  • Tendencia a la manipulación: engañar o utilizar conscientemente a otros en beneficio propio
  • Comportamiento impulsivo y transgresor: actuar sin reflexión, asumir riesgos, ignorar normas y límites sociales
  • Irresponsabilidad estructural: incumplir compromisos, descuidar obligaciones, relaciones caóticas y problemas económicos recurrentes

Aunque esta descripción pueda parecer sacada de una serie de crímenes, los psiquiatras subrayan que estos rasgos aparecen en forma leve en muchas personas. Estamos ante una escala gradual, no ante una etiqueta de blanco o negro.

¿Cuánto aumenta realmente el riesgo de esquizofrenia?

Los investigadores rastrearon a los participantes durante entre treinta y cuarenta años a través de los registros sanitarios, identificando quién terminó hospitalizado con diagnóstico de esquizofrenia.

Los resultados más destacados fueron los siguientes:

  • las personas con un nivel moderado de rasgos psicopáticos tenían aproximadamente 5,3 veces más probabilidades de ser hospitalizadas posteriormente por esquizofrenia que el grupo con pocos rasgos
  • en el nivel alto, ese riesgo se elevaba hasta 9,3 veces más
  • dentro del grupo identificado como personalidad psicopática clara según el PCL-R, alrededor del 20 por ciento desarrolló esquizofrenia con el tiempo

Cuatro de cada cinco personas con rasgos psicopáticos marcados no desarrollaron esquizofrenia. Un riesgo elevado no equivale a un destino inevitable.

El vínculo estadístico es sólido, pero no explica automáticamente qué es causa y qué es consecuencia. Las adicciones, las experiencias traumáticas, el desarrollo cerebral y los factores sociales probablemente también influyen. Es posible que algunas personas compartan una vulnerabilidad general tanto para el comportamiento impulsivo y transgresor como para una desregulación psicótica posterior.

Por qué esta relación no significa que "los psicópatas sean esquizofrénicos"

En el debate público, conceptos como psicopatía, esquizofrenia y "locura" se mezclan con frecuencia. El estudio finlandés demuestra precisamente que se trata de realidades distintas que a veces coinciden, pero en absoluto siempre.

Un psicólogo forense puede describir, por ejemplo, a una persona con un estilo frío y distante, una trayectoria vital errática y múltiples traumas antiguos, señalando rasgos psicopáticos marcados y una personalidad dañada, pero sin esquizofrenia evidente. Esa persona puede funcionar aparentemente con normalidad durante períodos prolongados, algo que no encaja con el perfil clásico de un trastorno psicótico crónico.

La esquizofrenia gira en torno a síntomas psicóticos como delirios, alucinaciones y pensamiento gravemente desorganizado. Los rasgos psicopáticos apuntan más bien a la frialdad emocional, la ausencia de culpa, el comportamiento manipulador y las decisiones temerarias. Pueden coexistir, pero no son sinónimos.

¿Qué implica esto para la prevención y la atención sanitaria?

El estudio se centra en un grupo muy específico: personas que ya han pasado por un entorno psiquiátrico forense. No representa una muestra transversal de la sociedad en general, así que sus resultados dicen muy poco sobre alguien con ciertos rasgos de dureza o impulsividad en la vida cotidiana.

Para la psiquiatría, sin embargo, el estudio tiene consecuencias concretas:

  • Detección temprana de perfiles de riesgo: los profesionales pueden estar más atentos a señales psicóticas incipientes en personas con rasgos psicopáticos pronunciados
  • Atención a las adicciones: el consumo de sustancias es un desencadenante conocido de psicosis y aparece con especial frecuencia en este grupo
  • Trauma e infancia insegura: muchos de los implicados tienen una historia de negligencia y maltrato; el tratamiento específico del trauma puede reducir la vulnerabilidad global
  • Seguimiento postpenitenciario adecuado: tras la detención o la medida de seguridad, el acompañamiento continuado, el acceso a la vivienda y la atención a las adicciones son esenciales para prevenir la escalada

Los rasgos psicopáticos requieren algo más que represión: el acompañamiento prolongado, la atención a las adicciones y el tratamiento del trauma pueden cambiar radicalmente el curso de una vida.

Por qué los rasgos de personalidad no son una condena definitiva

Que el 20 por ciento del grupo con rasgos psicopáticos pronunciados desarrollara esquizofrenia significa también que el 80 por ciento no lo hizo. La vulnerabilidad no es un destino cerrado. Mucho depende de las circunstancias: relaciones de apoyo, acceso a la atención sanitaria, consumo o no de drogas, y la capacidad de aprender a gestionar el estrés.

Los ejemplos prácticos lo ilustran claramente. Alguien con rasgos impulsivos y fríos que recibe ayuda a tiempo con las adicciones, el empleo y la rutina puede mantenerse relativamente estable. Otra persona con un perfil similar que permanece en un entorno violento, consume muchas drogas y no tiene acceso a ningún recurso tiene muchas más probabilidades de desregularse psicóticamente.

¿Cómo reconocer el inicio de una psicosis en alguien con rasgos de dureza emocional?

En personas con poca empatía y comportamiento temerario, una psicosis puede pasar desapercibida durante más tiempo, porque el entorno ya está acostumbrado a conductas "raras" o insensibles. La detección exige entonces una alerta especial ante señales como:

  • aumento repentino de la desconfianza o el pensamiento conspirativo
  • escuchar voces o ver cosas que los demás no perciben
  • expresiones muy confusas e incoherentes
  • descuido extremo repentino de uno mismo o aislamiento social abrupto
  • deterioro rápido tras un consumo más intensivo de alcohol o drogas

Quien observe estos cambios en alguien cercano puede abrir una conversación y, si es necesario, contactar con el médico de cabecera o con el servicio de urgencias psiquiátricas. El tratamiento precoz de la psicosis reduce considerablemente el riesgo de daños permanentes en el funcionamiento, las relaciones y el trabajo.

Más matices en el debate sobre los autores de delitos graves

Ante los delitos violentos más serios, suele surgir el impulso de tachar a los autores simplemente de "monstruos". Los datos finlandeses revelan, precisamente, la complejidad de muchas historias de vida: una mezcla de temperamento innato, experiencias infantiles dañinas, consumo de sustancias y vulnerabilidades psiquiátricas.

Esto no implica justificar nada, sino mirar con mayor precisión. Las personas con rasgos duros y manipuladores pueden estar al mismo tiempo profundamente dañadas y cargar con un riesgo elevado de desregulación psiquiátrica grave. El castigo y la protección de la sociedad siguen siendo necesarios, pero el tratamiento específico y el acompañamiento prolongado pueden reducir la probabilidad de nuevas víctimas.

Para quienes se reconozcan en la impulsividad, la frialdad o la dificultad para empatizar, conviene saber que estos rasgos no desembocan automáticamente en esquizofrenia. Quien trabaja a tiempo sobre las adicciones, el procesamiento del trauma y la estructura en la vida cotidiana puede atenuar gran parte de los riesgos. Precisamente esa combinación de responsabilidad personal y atención accesible y de calidad marca la diferencia a largo plazo.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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