Una lavadora británica con un persistente olor a humedad se convirtió en el campo de batalla para dos conocidas marcas de limpieza… y el resultado fue sorprendente.
En una prueba práctica realizada en casa, Dettol Washing Machine Cleaner y Dr Beckmann Service-it Deep Clean se midieron las fuerzas en la misma lavadora, que desprendía un olor verdaderamente desagradable. La pregunta clave: ¿cuál de los dos no solo elimina la suciedad visible, sino que también acaba con ese persistente olor a alcantarilla que se esconde en el tambor?
Por qué tu lavadora puede empezar a oler a humedad de repente
Quien lava con cuidado espera toallas y ropa con olor fresco. Sin embargo, una lavadora aparentemente limpia a veces huele como si llevara semanas con un trapo mojado dentro. Esto ocurre sobre todo en las lavadoras de carga frontal que funcionan frecuentemente con programas cortos o a baja temperatura.
En la junta de goma de la puerta, el cajón del detergente, la parte trasera del tambor y el desagüe se acumulan restos de jabón, grasa, fibras textiles y cal. Combinados con el calor y la humedad, forman el entorno perfecto para que proliferen bacterias y hongos. El tambor puede parecer reluciente, pero por dentro la máquina está llena de suciedad invisible.
Un tambor de aspecto limpio no garantiza una lavadora sana: los verdaderos culpables se esconden precisamente en los rincones más inaccesibles.
El propietario de la lavadora analizada usaba normalmente bicarbonato para limpiarla de vez en cuando. Sin embargo, el olor a humedad seguía impregnando cada colada. Había llegado el momento de recurrir a algo más potente: un limpiador específico para lavadoras comprado en el supermercado.
Dettol vs. Dr Beckmann: así fue el test comparativo
Para la prueba se eligieron dos productos muy vendidos en el mercado británico:
- Dettol Washing Machine Cleaner: un limpiador líquido antibacteriano con fragancia
- Dr Beckmann Service-it Deep Clean: un limpiador en polvo de limpieza profunda para lavadoras
Ambos productos afirman eliminar hasta el 99,9% de las bacterias y combatir la cal y la suciedad acumulada. Sus precios son similares: en este test, aproximadamente 2,99 £ el Dettol y 2,19 £ el Dr Beckmann.
Para garantizar una comparación justa, se utilizó siempre el mismo programa vacío a 60 grados. Primero se probó Dettol y después Dr Beckmann. Entre una prueba y otra, la máquina no recibió ninguna limpieza adicional, salvo la que se describe explícitamente.
Lo que Dettol limpió y lo que no consiguió
Paso 1: limpiar las partes visibles con una solución de Dettol
La prueba comenzó con una aplicación personalizada de Dettol. Se disolvió una cucharada del líquido en unos 200 ml de agua caliente. Con esa solución se trataron tres zonas problemáticas bien conocidas:
- El cajón del detergente, lleno de restos de jabón endurecido
- La junta de goma alrededor de la puerta, donde suelen aparecer manchas de moho
- El cristal de la puerta, que tenía un aspecto opaco y grasiento
Esta limpieza previa funcionó notablemente bien. El cajón recuperó claramente un tono más claro, la goma perdió las manchas de moho visibles y el cristal volvió a brillar. La solución de Dettol resultó suficientemente potente para despegar los residuos más incrustados.
Paso 2: programa de mantenimiento con Dettol
A continuación, se volvió a colocar el cajón en su sitio, se vertió el resto del líquido de Dettol en él y la lavadora realizó un programa vacío a 60 grados. Esto equivale a un mantenimiento estándar, pero con apoyo químico adicional.
Al terminar, el tambor lucía más brillante que antes, lo que indica que sí se disolvió cierta suciedad acumulada en su interior. Sin embargo, al abrir la puerta, el olor a humedad seguía siendo claramente perceptible. Menos intenso que al principio, pero desde luego no había desaparecido.
Dettol le dio a la lavadora un lavado de cara visible, pero el hedor profundamente arraigado seguía presente en segundo plano.
En la práctica, Dettol parece especialmente indicado para la parte frontal visible y la suciedad superficial. Para este aparato con un olor extremadamente fuerte, eso no fue suficiente.
Por qué Dr Beckmann ganó la batalla
Centrarse en el interior de la lavadora
Tras el turno de Dettol, el cajón, la goma y la puerta ya estaban limpios. Esto permitió evaluar a Dr Beckmann exclusivamente por lo que hace en el interior de la máquina. Se siguieron al pie de la letra las instrucciones del fabricante.
El contenido completo del envase de polvo se vertió en el cajón del detergente. Aunque el fabricante recomienda un programa mínimo de 40 grados, el evaluador volvió a elegir 60 grados para mantener las mismas condiciones que con Dettol. La lavadora funcionó vacía, sin detergente ni ningún otro aditivo.
Resultado: el olor desapareció de verdad
Al terminar el programa, algo llamó la atención de inmediato: al abrir la puerta, solo se percibía una suave fragancia floral. El olor a humedad que antes lo impregnaba todo había desaparecido por completo. Además, los lavados posteriores con toallas ya no dejaban ese aroma rancio de antes.
Mientras que Dettol dejaba la lavadora fresca sobre todo a nivel visual, Dr Beckmann parecía neutralizar de verdad la fuente del mal olor en el tambor.
Según el fabricante, este limpiador en polvo no solo combate las bacterias, sino también las esporas de hongos y los depósitos de cal. Gracias a esta acción combinada, la suciedad puede desprenderse en zonas de la lavadora a las que nunca llegas con un paño o un cepillo, como la parte trasera del tambor, el elemento calefactor y las tuberías internas.
¿Cuándo elegir cada producto?
Esta prueba práctica ofrece un panorama bastante claro:
| Situación | Dettol Washing Machine Cleaner | Dr Beckmann Service-it Deep Clean |
|---|---|---|
| Cajón, junta y puerta sucios | Muy adecuado: elimina bien los restos de jabón y la suciedad visible | Menos relevante, actúa principalmente en el interior de la lavadora |
| Olor persistente a humedad en el tambor | Suaviza el olor, pero no ataca el problema de raíz | Efecto visible: el mal olor desaparece tras un solo ciclo |
| Precio en este test | Precio más elevado | Algo más económico |
| Limpieza profunda de componentes ocultos | Efecto limitado en esta situación | Mejora clara en el olor y la frescura de los lavados posteriores |
Cómo mantener tu lavadora fresca durante más tiempo
Quien no quiera esperar a que la lavadora huela a sótano o a perro mojado puede hacer mucho por su cuenta. Algunos pasos prácticos:
- Deja la puerta y el cajón entreabiertos después de cada lavado para que la máquina se seque bien.
- Seca la junta de goma alrededor de la puerta una vez por semana con una toalla vieja.
- Realiza mensualmente un programa caliente a 60 o 90 grados, preferiblemente solo con toallas viejas.
- No uses más detergente del necesario, especialmente en versión líquida; el exceso de espuma genera más acumulación de residuos.
- Desmonta el cajón del detergente con regularidad y enjuágalo bajo el grifo.
Los fabricantes de ambos productos recomiendan realizar un mantenimiento con un limpiador específico aproximadamente cada dos meses, especialmente en hogares donde se lava mucho a 30 o 40 grados. En la práctica, mucha gente no recurre a este tipo de producto hasta que el olor ya es bastante intenso.
Lo que realmente significan las afirmaciones de los productos de limpieza
En los envases es habitual leer frases como "elimina el 99,9% de las bacterias". Suena impresionante, pero en una lavadora el problema no se reduce solo al número de bacterias. El verdadero inconveniente reside en la capa de suciedad donde viven esos microorganismos. Mientras esa capa permanezca, el olor puede seguir volviendo una y otra vez.
Un producto que disuelve la cal, la grasa y los restos de jabón elimina ese sustrato nutritivo. Así se consigue una lavadora más fresca, incluso si el número total de bacterias no llega a cero. Esto explica por qué dos productos con afirmaciones antibacterianas similares pueden ofrecer resultados muy distintos en cuanto al olor.
Quienes sufren de mal olor recurrente pueden beneficiarse de combinar ambos enfoques: limpiar de vez en cuando manualmente las partes visibles con un limpiador líquido, y realizar cada pocos meses una limpieza profunda con polvo para tratar los componentes ocultos.
Por último, presta atención a cómo reacciona tu lavadora después de una limpieza. Si persiste un olor fuerte, puede haber suciedad o una obstrucción en el desagüe o en el sifón. En ese caso, a veces solo ayuda desconectar y limpiar la manguera, o llamar a un técnico, antes de que cualquier limpiador, por bueno que sea, pueda marcar una diferencia real.













