En este McDonald’s ahora circulan robots en lugar de empleados

Robots como camareros: lo que está ocurriendo en Shanghái

Donde normalmente esperarías ver a un empleado con bandeja, en este restaurante una flota de robots se desplaza entre las mesas. Toman pedidos, entregan la comida y esquivan sin problema a los niños que se cruzan en su camino. El experimento plantea preguntas enormes sobre el futuro del trabajo, la comida rápida y la robótica.

McDonald's está poniendo a prueba un concepto completamente nuevo en un único local de Shanghái. En la sala no hay camareros; el servicio corre a cargo de distintos tipos de robots humanoides y con ruedas. Estos recogen pedidos mediante pantallas o por voz, recogen la comida y la llevan directamente a los clientes.

En un vídeo promocional difundido a través de redes sociales, se puede ver cómo los robots:

  • toman pedidos desde una especie de quiosco digital sobre ruedas
  • recorren el restaurante transportando bandejas llenas de hamburguesas y patatas fritas
  • esquivan niños y bolsas sin provocar ningún choque
  • siguen rutas fijas con movimientos de gran precisión

Las máquinas están equipadas con sensores, cámaras y algoritmos que calculan su trayectoria en tiempo real. Detectan obstáculos, mantienen distancias de seguridad y avanzan sin inmutarse, incluso cuando un grupo de niños curiosos los rodea por completo.

El objetivo no es solo trabajar más rápido, sino crear una especie de mini-atracción: un restaurante de comida rápida convertido en sala de exposición tecnológica.

¿Quién fabrica estos robots y por qué precisamente en China?

La prueba es fruto de una colaboración entre McDonald's y la empresa china Keenon Robotics, que lleva años suministrando robots para la hostelería y centros sanitarios en Asia. Sus sistemas ya transportaban platos a las mesas o retiraban vajilla sucia mucho antes de este experimento.

China se posiciona desde hace tiempo como líder mundial en robótica. El gobierno impulsa a los fabricantes con subsidios, programas de investigación y grandes ferias tecnológicas. Durante el congreso tecnológico MWC de Barcelona, los periodistas pudieron ver pasillos repletos de robots chinos: limpiadores, repartidores, recepcionistas y mucho más.

Integrar robots en una cadena tan reconocible como McDonald's encaja perfectamente en esa estrategia. Es, al mismo tiempo, una demostración técnica real y un golpe de efecto publicitario dirigido al resto del mundo.

¿Qué sigue siendo trabajo humano en este restaurante robótico?

A pesar de las imágenes futuristas, la cocina no está completamente automatizada. En el local de Shanghái siguen trabajando cocineros y empleados entre bastidores.

Esta es la división de tareas actual:

Tarea ¿Quién la realiza?
Cocinar hamburguesas y preparar bocadillos Empleados humanos
Tomar pedidos en la sala Robots con pantalla o voz
Llevar los pedidos a las mesas Robots de servicio
Limpiar y recoger mesas Combinación de personal y robots experimentales

Los robots asumen sobre todo el trabajo repetitivo de ir y volver entre el mostrador y las mesas. Asar, controlar la calidad y resolver incidencias sigue siendo tarea exclusivamente humana.

Por qué McDonald's apuesta por el servicio robótico

Para McDonald's, este experimento tiene varios atractivos claros. La cadena lleva años avanzando de forma progresiva hacia la automatización: desde los quioscos de pedidos hasta los menús digitales y las aplicaciones móviles. Los robots son, lógicamente, el siguiente paso a explorar.

Los posibles objetivos de la prueba incluyen:

  • reducir los tiempos de espera, ya que los robots trabajan sin pausa
  • disminuir los costes de personal en locales de alta afluencia
  • cometer menos errores al entregar los pedidos
  • ofrecer una experiencia diferencial, especialmente para niños y aficionados a la tecnología
  • generar valor de marketing: los vídeos de robots camareros arrasan en redes sociales

Los robots no se cansan, no piden descansos, no se quejan del horario y pueden funcionar todo el día sin interrupción. Eso los convierte en una opción económicamente muy atractiva para las grandes cadenas.

¿Qué implicaciones tiene esto para el empleo en el sector?

El posible impacto en el mercado laboral genera debate de inmediato. En el local de prueba, el trabajo no desaparece del todo, sino que se redistribuye: menos personas en la sala, mayor concentración en cocina, mantenimiento y tecnología.

Figuras del mundo tecnológico llevan tiempo advirtiendo de que la automatización elimina ciertos puestos mientras crea otros. Aparecen nuevas necesidades como técnicos de mantenimiento para robots, especialistas en datos o gestores de procesos dentro de los restaurantes.

Para los trabajadores de la hostelería, el panorama puede evolucionar en varias direcciones:

  • las tareas rutinarias como "transportar comida" se reducen o desaparecen
  • la hospitalidad, la resolución de problemas y el trato personalizado ganan importancia
  • crece la demanda de personal técnico cualificado dentro de la cadena

En países con escasez de mano de obra, el servicio robótico puede ser precisamente la solución para mantener horarios amplios y un servicio ágil. Sin embargo, en regiones donde muchos jóvenes dependen de los empleos en comida rápida, esta misma innovación puede generar tensiones considerables.

¿Tu McDonald's más cercano se llenará también de robots?

McDonald's no ha anunciado ningún objetivo concreto de implantación masiva. Se trata, de momento, de un experimento en un único restaurante. Si otros locales en China siguen el mismo camino dependerá de los costes, la fiabilidad demostrada y la reacción de los clientes.

También está la cuestión de si este modelo se puede trasladar fácilmente a otros países. Los factores que influyen son:

  • el nivel salarial y la situación del mercado laboral local
  • la normativa sobre seguridad de robots en espacios públicos
  • la aceptación por parte de los clientes: ¿lo verán con curiosidad o con frialdad?
  • el espacio físico del local para establecer rutas fijas y colocar sensores

Sin embargo, la historia reciente demuestra que los cambios pueden llegar muy deprisa. Hace apenas diez años, todo el mundo hacía cola frente a una caja tradicional. Hoy, los quioscos de autopedido gestionan la gran mayoría de las transacciones en casi todos los locales, y para muchos clientes eso ya es perfectamente normal.

¿Qué abarca realmente la robótica en la hostelería?

La robótica en restaurantes va mucho más allá de unos cuantos portabandejas con ruedas. Engloba sistemas muy diversos que automatizan tareas concretas, como:

  • brazos robóticos que introducen y sacan las cestas de patatas fritas del aceite
  • máquinas que dosifican las bebidas con total precisión
  • sistemas de inteligencia artificial que anticipan qué productos tendrán más demanda y los preparan de antemano
  • neveras inteligentes que monitorizan en tiempo real qué productos están a punto de agotarse

Los robots humanoides, aquellos que imitan la apariencia humana o tienen algún tipo de "rostro", se destinan principalmente a la interacción visible con los clientes. Funcionan casi como mascotas del establecimiento, combinando entretenimiento con utilidad práctica.

¿Qué podría significar esto para los consumidores españoles?

Para los clientes en España, el servicio robótico podría resultar sorprendentemente familiar en el futuro no muy lejano. Mucha gente ya está acostumbrada a:

  • pedir a través de una aplicación y recoger directamente en el mostrador
  • los lectores de autopago en los supermercados
  • los chatbots de atención al cliente

Que un robot traiga tu pedido a la mesa ya no supondría un salto tan grande. Aun así, muchos clientes valoran enormemente el contacto humano, especialmente cuando hay problemas, peticiones especiales o reclamaciones. Esa calidez es difícil de replicar con una máquina.

El futuro más probable apunta a un modelo mixto: las máquinas absorben la mayor parte del trabajo estandarizado, mientras las personas se centran en las excepciones, la hospitalidad y el funcionamiento general del sistema. Para los jóvenes que hoy empiezan a trabajar en McDonald's, eso podría significar que su primer empleo tiene un aspecto muy diferente al que tuvieron sus padres: menos viajes con bandejas de un lado a otro, y mucho más trabajo junto a, con y a veces sobre los propios robots.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

Scroll to Top