Nuevo estudio: la electroestimulación diaria hace que moverse con fibromialgia sea más llevadero

Un pequeño aparato que podría cambiar la vida de quienes padecen fibromialgia

Para quienes conviven con la fibromialgia, incluso un paseo corto puede convertirse en una experiencia agotadora y dolorosa. Sin embargo, una nueva investigación apunta a que eso podría estar cambiando.

Un amplio ensayo clínico realizado en Estados Unidos ha demostrado que una forma relativamente sencilla de electroestimulación puede reducir de manera notable tanto el dolor al moverse como la fatiga asociada a la fibromialgia. No se trata de una cura milagrosa, sino de una herramienta adicional que puede complementar tratamientos ya existentes como la medicación y la fisioterapia.

Por qué moverse resulta tan difícil cuando se tiene fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor generalizado, molestias musculares y articulares, fatiga intensa, sueño poco reparador y frecuentes problemas de concentración. Muchos pacientes describen que el dolor ya está presente en reposo y se intensifica en el momento en que comienzan a moverse.

Levantarse de una silla, subir unas escaleras o cargar unas bolsas de la compra puede ser más que suficiente para disparar los síntomas. Como consecuencia, muchas personas evitan la actividad física, aunque prácticamente todas las guías clínicas recomiendan precisamente el ejercicio como primer paso del tratamiento.

La paradoja central: moverse es imprescindible para reducir el dolor a largo plazo, pero en el corto plazo lo agrava considerablemente.

Esta tensión hace que muchos pacientes abandonen sus programas de ejercicio. Un recurso que logre reducir el dolor durante el movimiento podría suponer un avance real en el día a día de estas personas.

¿Qué es exactamente el TENS y cómo funciona?

El protagonista de este nuevo estudio es el TENS, siglas en inglés de estimulación eléctrica transcutánea del nervio. Se trata de un pequeño dispositivo que, a través de electrodos adheridos a la piel, envía suaves impulsos eléctricos al sistema nervioso.

  • Los electrodos se colocan sobre la piel, por ejemplo en la parte alta y baja de la espalda.
  • El aparato emite pulsos con frecuencia variable, en este estudio entre 2 y 125 Hz.
  • La intensidad se ajusta hasta que la sensación sea clara pero todavía cómoda.
  • El paciente lo utiliza mientras realiza actividades cotidianas, no únicamente en reposo.

Esos impulsos interfieren con las señales de dolor que viajan por el sistema nervioso. En el cerebro y la médula espinal existen mecanismos de inhibición capaces de amortiguar los estímulos dolorosos. En la fibromialgia, estos sistemas de freno parecen funcionar de forma deficiente. El TENS activa precisamente esos frenos internos, reduciendo la excitabilidad nerviosa y atenuando así las señales de dolor.

Un gran ensayo práctico: TENS más fisioterapia frente a fisioterapia sola

El estudio, conocido como FM-TIPS, se llevó a cabo en 28 clínicas de fisioterapia de atención primaria pertenecientes a seis sistemas sanitarios distintos en Estados Unidos. Participaron en total 384 personas con fibromialgia, la mayoría mujeres. Todos los participantes continuaron con su medicación habitual para el dolor y con su fisioterapia de rutina.

Las clínicas se dividieron en dos grupos:

  • Fisioterapia más TENS (191 participantes)
  • Solo fisioterapia (193 participantes)

En el grupo de TENS, los participantes llevaban el dispositivo dos horas diarias mientras realizaban actividades, en bloques de al menos 30 minutos, durante seis meses. Los electrodos se situaban en la parte superior e inferior de la espalda. La variable principal medida fue el dolor durante el movimiento.

Diferencias perceptibles en el dolor a los 60 días

Tras dos meses, el dolor al moverse era claramente inferior en el grupo que usaba TENS en comparación con el grupo de fisioterapia exclusiva. De media, la puntuación del dolor bajó 1,2 puntos en una escala del 0 al 10. Aunque pueda parecer poco, en medicina del dolor esto se considera una mejora clínicamente relevante.

Indicador Fisioterapia + TENS Solo fisioterapia
Al menos un 30% menos de dolor al moverse 41% de los participantes 13% de los participantes
Mejora del dolor en reposo Sí, más marcada Presente, pero menor
Reducción de la fatiga (reposo y esfuerzo) Más pronunciada Ganancia más limitada
Impacto en la vida diaria (puntuación FIQR) Mayor descenso Descenso más pequeño

Las mejoras se mantuvieron en el grupo de TENS hasta el día 180, al finalizar el periodo de estudio. Los efectos positivos no desaparecieron tras unas pocas semanas, lo cual resulta especialmente alentador.

Cuanto más se usa, mayor es el beneficio: la relación dosis-respuesta

Uno de los hallazgos más llamativos fue la clara relación dosis-respuesta observada en los datos. Los participantes que utilizaron el TENS con mayor frecuencia y durante más tiempo fueron quienes notaron una mejora más significativa. Quienes alcanzaban al menos unos 1.600 minutos mensuales de uso, equivalentes a aproximadamente 27 horas, obtenían los mejores resultados.

Los datos sugieren que el TENS debe integrarse como un hábito diario para obtener el máximo beneficio, y no emplearse de forma ocasional.

Efectos secundarios y seguridad: ¿qué notaron los usuarios?

El TENS es conocido por ser un método relativamente seguro, y este estudio lo confirma. No se registraron efectos secundarios graves que pudieran atribuirse directamente al tratamiento.

Sí aparecieron algunas molestias leves:

  • Dolor localizado en la piel bajo los electrodos (aproximadamente el 7,5% de los usuarios)
  • Irritación cutánea leve o enrojecimiento (cerca del 6,7%)
  • Picor ocasional, sensación de inquietud o náuseas leves

A pesar de ello, la gran mayoría continuó usando el dispositivo. Al cabo de seis meses, el 81% de los participantes declaró que el TENS les había resultado útil. Algo más de la mitad lo usaba a diario, y un cuarto al menos una vez por semana.

No es un sustituto, sino un complemento de gran valor

Los investigadores subrayan que el TENS no pretende reemplazar otras terapias. Todos los participantes tomaban analgésicos y seguían fisioterapia. La mejora se sumó a los efectos de los tratamientos existentes, no los desplazó.

Un detalle relevante: a los sesenta días, los participantes del grupo sin TENS recibieron también un dispositivo. En cuanto comenzaron a usarlo, los investigadores observaron mejoras comparables a las del grupo original de TENS. Esto refuerza la idea de que los efectos encontrados no se deben únicamente a las expectativas de los pacientes o a la atención extra recibida.

El estudio lanza un mensaje práctico claro: quien ya recibe fisioterapia y medicación puede dar un paso más hacia adelante incorporando el TENS.

¿Qué significa esto para los pacientes en España?

Los dispositivos TENS están disponibles en España a través de fisioterapeutas, médicos rehabilitadores y unidades del dolor. En algunos casos, la cobertura de la Seguridad Social o los seguros médicos privados puede cubrir parte del coste, dependiendo de la prescripción y el tipo de póliza. Los nuevos datos del estudio FM-TIPS pueden ayudar a médicos y terapeutas a indicar el TENS de forma más dirigida en personas con fibromialgia que tienen especial dificultad para moverse sin dolor.

Para los pacientes, puede ser interesante plantear con su médico o especialista las siguientes cuestiones:

  • Si el TENS encaja dentro de su plan de tratamiento actual.
  • Dónde y cómo colocar los electrodos de la forma más efectiva.
  • Cuánto tiempo de uso diario es realista dentro de su rutina.
  • Cómo hacer un seguimiento del progreso mediante un diario del dolor o cuestionarios validados.

Consejos prácticos para quienes quieran probar el TENS

Quienes comienzan con el TENS suelen recibir instrucción de un fisioterapeuta o especialista en dolor. Varios aspectos generales aparecen de forma recurrente en distintas investigaciones:

  • Aumentar la intensidad de forma gradual hasta que la sensación sea claramente perceptible pero todavía confortable.
  • Usarlo durante actividades que habitualmente provocan dolor, como caminar o realizar tareas domésticas.
  • Fijar momentos concretos del día para acumular los minutos necesarios cada mes.
  • Revisar la piel con regularidad para detectar irritaciones y cambiar la zona de colocación o los electrodos si fuera necesario.

Las expectativas también juegan un papel importante. Conviene tener una visión realista: el TENS raramente elimina el dolor por completo, pero puede reducir sus picos. Esto facilita mantener un programa de ejercicio con mayor constancia, lo que a su vez genera mejor condición física y menor sintomatología a largo plazo.

La fibromialgia como trastorno del sistema nervioso central: por qué importa este enfoque

Cada vez más investigaciones apuntan a que la fibromialgia tiene que ver fundamentalmente con una desregulación del sistema nervioso central. El cerebro y la médula espinal procesan los estímulos de manera diferente: sensaciones que normalmente no resultarían dolorosas se perciben como tales. Además, los filtros que deberían suprimir el ruido de fondo funcionan con menos eficacia.

Precisamente por eso, las intervenciones que actúan sobre las señales nerviosas reciben cada vez más atención. El TENS, junto con técnicas como la actividad graduada, la terapia cognitivo-conductual o, en algunos casos, la estimulación cerebral, busca calmar ese sistema sobreactivado y hacer que reaccione de forma menos alarmante.

Para muchos pacientes, disponer de una herramienta concreta que actúa directamente sobre la actividad nerviosa resulta reconfortante. Aumenta la sensación de control: uno puede hacer algo cuando el dolor regresa, en lugar de limitarse a tomar un medicamento más.

Combinaciones y personalización del tratamiento

Los resultados de este estudio apuntan a una estrategia pragmática: explorar combinaciones. El ejercicio, la mejora del sueño, el apoyo psicológico, la medicación y técnicas como el TENS pueden potenciarse mutuamente. Lo que funciona varía de una persona a otra, y eso requiere tiempo, paciencia y un enfoque individualizado.

Para los profesionales sanitarios, esta investigación puede ser un estímulo para recomendar el TENS no solo de forma puntual en la consulta, sino como herramienta estructural en el día a día del paciente. Para quienes viven con fibromialgia, puede ser una razón más para abrir una conversación sobre nuevas opciones, especialmente cuando el dolor al moverse es el principal obstáculo para llevar una vida más activa y plena.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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