Por qué este aparente deporte de abuela resulta ser un potente acelerador corporal

Un deporte tranquilo que está ganando seguidores inesperados

Hay una actividad de playa que parece de lo más relajada, casi anticuada, y sin embargo está conquistando a cada vez más personas. Lo que a primera vista parece un paseo sin pretensiones está resultando ser mucho más exigente de lo que nadie imaginaría.

Entrenadores y monitores deportivos llevan tiempo señalando esta sencilla forma de moverse en el agua como un aliado sorprendente contra la grasa localizada y la celulitis. La apariencia engaña: detrás de los gorros de baño y los trajes de neopreno se esconde un esfuerzo físico considerable.

¿Qué es el longe-côte o senderismo acuático?

El longe-côte, conocido también como senderismo acuático o marcha en agua, consiste simplemente en caminar en aguas abiertas. Generalmente se practica en el mar o en grandes lagos, con el nivel del agua entre el ombligo y las axilas. Se puede hacer en solitario o en grupo, habitualmente con traje de neopreno y, en ocasiones, guantes o escarpines del mismo material.

La mecánica es sencilla: avanzas hacia adelante en el agua, muchas veces enfrentando el pequeño oleaje. Gracias a la fuerza de empuje del agua, el cuerpo se siente considerablemente más ligero, lo que significa que las articulaciones reciben un impacto mucho menor que sobre tierra firme.

El senderismo acuático combina la comodidad de la flotabilidad con la resistencia del agua: suave para las rodillas, exigente para los músculos.

Precisamente ese contraste —gentil para el cuerpo, intenso en cuanto al esfuerzo— es lo que ha llevado a muchos a etiquetarlo como "deporte de abuelas". Eso, claro, hasta que intentas seguir el ritmo de un grupo experimentado. En ese momento queda claro que es una sesión de cardio y fuerza completamente real.

Por qué es en secreto un entrenamiento muy eficaz para el cuerpo

El agua frena cada uno de tus movimientos de forma constante. Cada paso requiere más fuerza que caminar por el paseo marítimo. Como resultado, varios grupos musculares trabajan al mismo tiempo:

  • Cuádriceps e isquiotibiales en cada zancada
  • Glúteos en el impulso y la estabilización
  • Abdomen y espalda para mantener el equilibrio
  • Hombros y brazos cuando se bracean activamente

Diversas escuelas y asociaciones deportivas estiman un gasto de aproximadamente 500 a 550 kilocalorías por hora para una persona de unos 70 kilos caminando a ritmo sostenido. Eso es comparable a una caminata rápida en tierra, pero con un estímulo muscular adicional y sin el castigo articular que esta implica.

La zona de quema de grasa: cómo sacarle el máximo partido

Para que el cuerpo utilice la grasa como combustible principal, los instructores recomiendan mantenerse en la llamada zona aeróbica: aproximadamente entre el 60 y el 70 por ciento de la frecuencia cardíaca máxima. En la práctica, eso significa respirar notablemente más fuerte, pero siendo capaz de pronunciar frases cortas sin jadear.

En el senderismo acuático, eso equivale a un ritmo de entre 5 y 8 km por hora, según la estatura, el oleaje y la corriente. Puede parecer lento, pero en agua hasta la cadera no hay nada de pausado en la sensación.

Muchos entrenadores establecen como referencia al menos 45 minutos a ritmo de fondo, tras un calentamiento suave de 10 a 15 minutos, para lograr una quema de grasa efectiva.

Esa combinación —calentamiento ligero seguido de tres cuartos de hora a buen ritmo— le da al organismo la oportunidad real de acceder a las reservas de grasa, en lugar de consumir únicamente azúcares rápidos.

Celulitis y piel: ¿qué hace exactamente caminar en el agua?

Uno de los beneficios más llamativos del longe-côte es la presión constante que el agua ejerce sobre las piernas. Cada paso, cada pequeña ola actúa como un tipo de masaje natural. Eso estimula la circulación sanguínea y el drenaje linfático, dos procesos que se mencionan con frecuencia en la lucha contra la celulitis.

Los entrenadores describen el efecto como una combinación de ejercicio físico y drenaje linfático suave en una sola actividad. Gracias a la presión y la relajación repetida de los tejidos, los líquidos y las toxinas pueden eliminarse con mayor facilidad. Muchos participantes notan, después de varias semanas de práctica:

  • Piel más firme en muslos y glúteos
  • Menor sensación de pesadez en las piernas
  • Una mejoría visible en la textura superficial de la piel

Lo que parecía un paseo sin ambición resulta ser, en realidad, uno de los entrenamientos más completos que puedes hacer sin que tu cuerpo se resienta al día siguiente.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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