El segundo bebida más consumida del mundo empieza a tambalearse
Lo que hoy simplemente parece un café un poco más caro podría convertirse, en los próximos meses, en una escasez real en los estantes del supermercado. En Francia, los consumidores de café ya están dando la voz de alarma, pero las causas son globales y afectan de lleno también a España.
Una bebida cotidiana que millones no pueden imaginar sin ella
El café forma parte de la rutina diaria de millones de personas con la misma naturalidad que lavarse los dientes. En Francia, aproximadamente nueve de cada diez adultos lo consumen con regularidad, y en España las cifras son igualmente elevadas. Normalmente, el sector funciona gracias a enormes flujos constantes de granos procedentes de países como Brasil y Vietnam. Y precisamente ahí es donde ahora surgen los problemas.
Las crisis climáticas en los principales países productores de café, combinadas con las perturbaciones en el transporte mundial, están provocando al mismo tiempo que el café suba de precio y escasee.
Una serie de fenómenos meteorológicos extremos —sequías prolongadas, olas de calor, lluvias torrenciales e incluso heladas inesperadas— ha mermado significativamente las cosechas. Menos granos implica menos exportaciones, mientras que la demanda mundial de café no deja de crecer. Esa combinación es exactamente la que genera problemas tanto de precio como de suministro.
Los precios se disparan, especialmente en las marcas blancas
En los supermercados franceses, los precios del café han subido hasta un 46 por ciento en algunos envases durante los últimos meses. De media, el incremento ronda el 18 por ciento para las cincuenta referencias más vendidas. Las señales son claras: esa tendencia no se detiene en la frontera.
En España, los amantes del café ya notan algo similar: el paquete que el año pasado costaba 4 euros puede superar fácilmente los 5,50 euros o más. Los golpes más duros suelen caer sobre:
- Café molido de marca blanca en paquete estándar
- Variedades de consumo masivo con menor margen comercial
- Formatos económicos dirigidos a hogares con presupuesto ajustado
¿Tiene sentido hacer acopio ahora?
La pregunta que muchos consumidores se hacen es inevitable: ¿merece la pena comprar café en grandes cantidades antes de que los precios suban todavía más? Los expertos señalan que, aunque el café tostado puede conservarse durante meses en condiciones adecuadas, acumular de forma masiva no resuelve el problema estructural y puede agravar la escasez para el resto de consumidores.
Lo más sensato es mantenerse informado, comparar precios entre marcas y formatos, y ajustar el consumo si es necesario. La situación evoluciona rápidamente y los mercados internacionales de materias primas seguirán marcando el ritmo de lo que pagamos en cada taza.













