Elon Musk construye una gigantesca fábrica de chips ‘Terafab’ para Tesla, IA e internet espacial

Un proyecto que cambia las reglas del juego tecnológico

Elon Musk ha anunciado oficialmente en Austin la construcción de Terafab, un colosal complejo de fabricación de chips diseñado para producir procesadores de inteligencia artificial exclusivos. Estos componentes alimentarán los vehículos Tesla, los robots humanoides y la tecnología espacial de SpaceX.

Con esta iniciativa, Musk tiene un objetivo muy claro: dejar de depender de los fabricantes de chips tradicionales y dotar a sus empresas de una cadena de hardware propia, completamente vertical e integrada.

Qué es exactamente lo que Musk va a construir con Terafab

Terafab se concibe como un complejo doble situado en los alrededores de Austin. En la práctica, se trata de dos fábricas de última generación, cada una destinada a cubrir una parte distinta del imperio tecnológico de Musk.

  • Una planta dedicada a los llamados procesadores de borde para los Tesla autónomos y el robot humanoide Optimus
  • Una segunda planta orientada a producir chips de altísima potencia para centros de datos espaciales en órbita terrestre

¿Qué son los procesadores de borde?

Los procesadores de borde son chips que operan directamente dentro del vehículo, el robot o el dispositivo en cuestión. Toman decisiones de inteligencia artificial en tiempo real y sin necesidad de conectarse a la nube, lo que reduce drásticamente los tiempos de respuesta.

Esto hace que sistemas como el Autopilot de Tesla o la conducción completamente autónoma sean mucho más fiables y rápidos en sus respuestas ante situaciones imprevistas.

La apuesta más ambiciosa: centros de datos flotando en el espacio

La segunda fábrica apunta hacia algo que todavía suena a ciencia ficción: chips de potencia extrema que orbitarán la Tierra integrados en centros de datos espaciales. Una propuesta que, viniendo de quien lanzó cohetes reutilizables, no resulta tan descabellada.

Según Musk, Terafab es una necesidad urgente porque la producción mundial de chips actual «apenas cubre una fracción» de lo que Tesla, SpaceX y xAI van a requerir en el futuro próximo.

La ambición de alcanzar un teravatio de potencia de cómputo al año

La escala de Terafab no tiene comparación con ninguna fábrica de chips convencional. Musk apunta a una capacidad de cómputo anual de aproximadamente un teravatio. Y aquí hay un matiz importante: no se habla de consumo eléctrico, sino de la potencia de procesamiento combinada de todos los chips fabricados.

Para alcanzar esa cifra, ha optado por una integración total en una única ubicación en Texas. El modelo elimina la fragmentación habitual del sector, donde el diseño, la producción y el ensamblaje los realizan empresas distintas en lugares distintos.

Todo bajo un mismo techo

La filosofía de Terafab es reunir cada fase del proceso en un solo espacio. Algunas de las áreas que concentrará el complejo incluyen:

  • Diseño y arquitectura de chips
  • Litografía, es decir, el proceso de «imprimir» los circuitos sobre obleas de silicio

Se trata de una apuesta radical por el control total de la cadena de suministro de hardware, algo que muy pocas compañías en el mundo han logrado consolidar a esta escala.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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