Las apps de sueño pueden empeorar el insomnio: un nuevo estudio da la voz de alarma

Investigadores advierten: obsesionarse con los datos puede arruinar el descanso nocturno

Las aplicaciones que monitorizan el sueño parecen una herramienta práctica y útil: te muestran exactamente cuánto dormiste, cuántas veces te despertaste y cuánto "sueño profundo" lograste. Sin embargo, un estudio noruego acaba de revelar que, para quienes padecen insomnio, estos datos son más gasolina al fuego que una solución real.

Investigadores de la Universidad de Bergen, en Noruega, analizaron las experiencias de más de mil participantes con una edad media de 50 años. Se les preguntó sobre sus hábitos de sueño, el uso que hacían de aplicaciones de monitorización y los efectos positivos y negativos que percibían.

La conclusión fue clara: las personas con problemas de sueño se estresan con mayor facilidad ante los datos y alertas que emiten sus teléfonos o relojes inteligentes.

En personas con insomnio, medir el sueño de forma continua puede generar más rumia mental, mayor frustración y, al final, noches todavía peores.

Según los investigadores, una app de sueño refuerza la tendencia a obsesionarse con la calidad del descanso. Cada puntuación baja, cada barra roja o cada advertencia puede sentirse como un fracaso personal, especialmente en quienes ya temen pasar otra mala noche.

Los usuarios más jóvenes sienten tanto los beneficios como la presión añadida

La edad fue un factor determinante en el estudio. Los adultos jóvenes y los de mediana edad fueron quienes reaccionaron con mayor intensidad ante el feedback de sus aplicaciones.

  • 18–35 años: reportan con más frecuencia mejoras en sus hábitos de sueño, pero también mayor estrés
  • 36–50 años: perciben ventajas prácticas, aunque experimentan preocupaciones adicionales relacionadas con el sueño
  • Más de 50 años: declaran un impacto promedio menor, tanto en sentido positivo como negativo

Los usuarios más jóvenes reconocieron que la aplicación les ayudó a tomarse el sueño más en serio: acostarse antes, dejar de ver series hasta tarde y mantener horarios más regulares para irse a dormir.

Al mismo tiempo, ese mismo grupo fue el que más sufrió inquietud, dudas y presión por dormir de forma "perfecta". Resultaron ser más sensibles a las notificaciones negativas y a los gráficos que subrayaban una mala noche.

Un mercado fascinante, pero con una cara oscura

Los rastreadores de sueño constituyen ya una industria multimillonaria. Solo en Estados Unidos, el mercado de dispositivos de monitorización del sueño generó alrededor de 5.000 millones de dólares en 2023, y la cifra no deja de crecer. Los relojes inteligentes, las pulseras de actividad y los anillos especializados prometen información detallada sobre:

  • Duración del sueño — cuánto tiempo duermes en total
  • Tiempo de conciliación — cuánto tardas en quedarte dormido
  • Eficiencia del sueño — qué porcentaje del tiempo en cama duermes realmente
  • Movimientos y despertares a lo largo de la noche

Muchos consumidores utilizan estos datos para ajustar su estilo de vida: menos café, rutinas más regulares, menos alcohol por la noche. Las apps pueden fomentar esas decisiones. Pero la investigación demuestra que, en personas con insomnio, la balanza se inclina más hacia la angustia que hacia la tranquilidad.

Por qué las personas con insomnio son especialmente vulnerables

Quienes llevan tiempo durmiendo mal ya suelen tener una atención excesiva puesta en su descanso nocturno. Cuentan cada hora que pasan despiertos, miran el reloj constantemente y la ansiedad aumenta conforme avanza la noche. Los psicólogos denominan esto sesgo atencional relacionado con el sueño.

Una app de sueño refuerza ese patrón. Cada noche, el usuario recibe una puntuación o calificación. Quien duerme mal recibe, por tanto, una confirmación regular de que su descanso "no fue suficientemente bueno". Esto puede desencadenar:

  • Mayor rumia mental antes de acostarse
  • Miedo a volver a ver una puntuación negativa
  • Tensión adicional en la cama, lo que dificulta aún más conciliar el sueño
  • Cansancio y frustración durante el día provocados por la obsesión con cifras decepcionantes

Los datos de una app de sueño parecen objetivos, pero no siempre son precisos. Para alguien que ya duda de su descanso, una puntuación poco fiable puede resultar enormemente convincente y perjudicial.

Cuándo una app de sueño sí puede ayudar

Los investigadores destacan que las aplicaciones de sueño no son intrínsecamente negativas. Una parte de los participantes afirmó beneficiarse de ellas. En particular, las personas sin problemas graves de sueño obtuvieron efectos positivos:

  • Mayor conciencia sobre su ritmo de sueño
  • Tendencia a acostarse más temprano
  • Reducción del tiempo de pantalla justo antes de dormir
  • Mayor estructura en los días laborables y los fines de semana

Para este grupo, la app funciona como una especie de diario digital y entrenador personal: el feedback les motiva a modificar pequeños hábitos. Mientras el usuario interprete las cifras como una orientación y no como un juicio, las mediciones apoyan un ritmo de vida más saludable.

Señales de que tu app de sueño está jugando en tu contra

Los investigadores noruegos recomiendan observar con espíritu crítico el propio comportamiento. Una app de sueño puede volverse contraproducente cuando, por ejemplo:

  • Cada mañana te despiertas nervioso por ver tu puntuación
  • Tu estado de ánimo depende de la valoración que aparece en la aplicación
  • Durante el día revisas constantemente gráficos y análisis
  • En la cama piensas: "Si no me duermo pronto, mi puntuación quedará arruinada"
  • Duermes peor desde que empezaste a monitorizar tu sueño

Quien se reconozca en estos patrones haría bien en dejar la tecnología a un lado durante un tiempo. Los investigadores aconsejan desactivar las notificaciones o quitarse el dispositivo por la noche, especialmente si la inquietud persiste.

Cómo usar los datos de sueño de manera más inteligente

Para quienes prefieren mantener cierto seguimiento de su descanso, existen formas de reducir el impacto negativo de la aplicación.

Establece límites para medir y consultar

  • Mira tu informe de sueño como máximo una vez al día, preferiblemente a media mañana y no nada más despertar.
  • Céntrate en las tendencias a lo largo de semanas, no en noches aisladas.
  • Usa los datos solo para probar hábitos concretos, como acostarte antes durante una semana entera.

Prioriza cómo te sientes, no solo las cifras

Anota brevemente cómo de descansado te encuentras durante el día, independientemente de lo que diga la app. Así evitarás que una puntuación "mala" arruine tu jornada cuando en realidad te encuentras razonablemente bien. Si compruebas con regularidad que tu sensación real y los datos de la app no coinciden, tómate las mediciones menos en serio.

Cuándo buscar ayuda profesional es más sensato que descargar otra app

Muchas personas prueban primero una app de sueño, una de meditación o un reloj inteligente antes de plantearse visitar al médico. Sin embargo, la ayuda médica o psicológica puede ser mucho más efectiva cuando:

  • Llevas semanas o meses durmiendo mal
  • Sientes ansiedad al momento de acostarte
  • Durante el día te cuesta funcionar con normalidad debido al cansancio
  • Tu app de sueño solo te genera estrés y frustración

Un médico o especialista en sueño puede investigar las causas subyacentes, como problemas respiratorios, estrés, consumo de alcohol o efectos de medicamentos. A menudo, una consulta y un plan de tratamiento específico resultan mucho más útiles que acumular más datos. Además, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio ha demostrado en estudios científicos resultados considerablemente mejores que el simple autocontrol mediante una aplicación.

¿Qué tan precisas son realmente las apps de sueño?

Muchos usuarios dan por sentado que un reloj inteligente puede determinar con exactitud en qué fase del sueño se encuentran. En realidad, la mayoría de los dispositivos de consumo miden principalmente el movimiento y la frecuencia cardíaca, y a partir de ahí realizan una estimación. Esa estimación suele diferir bastante de lo que se mediría en un laboratorio del sueño con equipos especializados.

Para alguien que duerme bien, eso no supone gran problema. Pero una persona que ya desconfía de su propio descanso puede obsesionarse con detalles inexactos. Conviene recordar que una app de sueño ofrece, en el mejor de los casos, una indicación aproximada, no un diagnóstico médico.

Quienes igualmente deseen usar tecnología a la hora de acostarse pueden optar por alternativas menos confrontativas: un sencillo despertador fuera del dormitorio, una aplicación que reproduzca únicamente sonidos relajantes o una función que limite automáticamente las notificaciones y la luz azul por la noche. De este modo, la tecnología puede ser un apoyo sin convertir cada noche en una competición.

Author

  • Begoña Pérez, conocida popularmente como La Ordenatriz, es una experta en orden y limpieza que ha revolucionado las redes sociales en España con sus soluciones prácticas para el hogar. Madre de siete hijos, Begoña comenzó compartiendo consejos basados en su propia experiencia diaria, lo que la llevó a convertirse en una guía indispensable para miles de personas. Su especialidad son los "trucos de limpieza" imposibles: cómo quitar manchas de tinta, vino o grasa usando productos económicos y accesibles. Ha publicado libros de éxito como "Limpieza, orden y felicidad", consolidándose como la máxima autoridad en лайфхаки domésticos.

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